No vi las coordenadas, no tenía la intención de detenerme a contemplar el atardecer, pero algo en tu mirada entrecortó mi respiración y sentí lo que hace tiempo no, detuviste mi energía, la contuviste y eso me obligó a hablarte para tratar de entender lo que estaba sucediendo.

Recuerdo que todo giraba cuando te abracé, no me importó el tiempo, mucho menos el espacio cuando me besaste, te vi sonreír mientras cruzábamos esos puentes iluminados aquella noche, y ahí comprendí lo que estaba sucediendo.

Fotografía por Cristóbal Coello Robles