¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
La fotografía se volvió mi refugio y también mi espejo. Últimamente he estado trabajando en una serie de cotidianidad, pero no de “cosas que pasan”, sino de instantes que parecen insignificantes y, sin embargo, nos sostienen.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Aprendí a cuestionarme: ¿qué significa ser humano? ¿qué significa vivir? También desaprendí a ver el mundo como algo ajeno; cada historia que retrato también me construye a mí.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Incertidumbre. La sensación de que todo se nos escapa, de que hoy estamos y mañana no sabemos. Esa idea me persigue, pero en lugar de paralizarme me impulsa a capturar. Fotografío para que el instante no se me escape del todo, para recordarme que cada segundo tiene un sentido aunque no lo entienda todavía.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Sí. Una pregunta que escribí cuando tenía once años: ¿qué pasará cuando todo pase? A veces me sorprende lo que una niña pudo intuir de la vida. Creo que esa pregunta me acompaña en cada clic. Porque la fotografía no es un juego de luces y sombras: es mi manera de decirle al mundo que algo existió, que algo fue real, que algo merecía ser sentido.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Reconocerme. Admitir que soy nostálgica, que me incomoda la velocidad del mundo, que me pesa cuestionarme todo. Pero justo ahí, en esa incomodidad, la fotografía se vuelve mi voz más honesta. Es el lugar donde puedo ser vulnerable sin pedir permiso.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
No podría elegir un solo lugar. Me gusta variar, probar, descubrir. Pero siempre termino pidiendo agua. Es mi forma de recordarme que sigo viva, que aún hay algo tan simple como respirar que me sostiene.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Mi vida sería una película llamada Contraluz porque siempre me he movido entre luces y sombras, entre lo visible y lo que no se dice. El soundtrack lo haría Natalia Lafourcade.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Van Gogh. No solo por lo que pintó, sino por cómo sintió. Por su capacidad de ser vulnerable incluso cuando nadie lo entendía. Me inspira porque me recuerda que el arte verdadero nace de atreverse a mostrar las heridas, no de esconderlas.

Manifiesto:
Soy el puente entre lo humano y lo creativo.
Soy la mirada que traduce silencios, la palabra que da voz a lo olvidado.
Creo en el arte como un eco de lo esencial,
Creo que cada imagen es un latido, que no solo se observa, sino que se siente,
Creo que cada palabra, es un puente que lleva a una historia que se rehusa a ser olvidada.

Mientras el mundo corre por crear sin detenerse,
yo abrazo la pausa, el respiro, el instante donde lo humano se revela.
Trabajo con quienes no tienen miedo al primerisimo primer plano. 
con quienes entienden que la autenticidad no se diseña, se descubre.
Porque comunicar es conectar, y conectar es tocar almas.