¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Últimamente he sentido el impulso de contar mi vida a través del dibujo. Aunque ya había explorado lo autobiográfico desde la animación, ahora me interesa hacerlo desde la narrativa gráfica, de una forma más directa e íntima. Para eso estoy regresando al dibujo análogo, recientemente me ha gustado más el dibujo crudo, los errores, las manchas y los trazos espontáneos.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Aunque pueda parecer más sencillo dibujar desde un lugar en el que te permites el error, en la práctica ha sido un proceso complejo desaprender el “perfeccionismo”. Después de haber construido una forma de dibujar más controlada, volver a lo análogo con sus imprecisiones, su ritmo más lento y sin los hacks que tienes en lo digital, puede volverse frustrante. Pero esa misma imperfección es la que hace al dibujo más especial. Aunque el proceso a veces incomoda, lo vale todo por el resultado.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Siempre me emociona encontrar un proyecto personal que nace del deseo de crear por mí y para mí. A veces me estanco en periodos donde produzco por trabajo, y aunque son proyectos que me gusta mucho hacer no todos llegan a ser tan personales. Por eso, me gusta estar concentrada en algo distinto, que me entusiasma y que, aunque me toma tiempo desarrollar, se siente muy significativo y propio.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Creo que todo lo que hacemos en el día a día, incluso lo más común, termina filtrándose en el trabajo creativo aunque no sea evidente. En este momento, estoy escuchando mucho Men I Trust, Clairo y Mitski y estoy leyendo cuentos contemporáneos escritos por mujeres. Acabo de terminar Lo que perdimos en el fuego de Mariana Enriquez y Conejo maldito de Bora Chung. Las dos autoras me encantan porque tengo un gusto particular por el género de terror.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o su forma de trabajar.
Hablando de trazo suelto, Rocío Quillahuan y Catalina Bu son artistas que me inspiran desde ese lugar y por cómo hablan de su cotidianidad a través del dibujo. Y las que siempre me han inspirado y las tengo en un lugar especial son María Herreros, Kaye Blegvad y Carson Ellis.

Ilustradora y animadora mexicana. Ha colaborado con marcas, ONGs y proyectos editoriales, desarrollando propuestas visuales tanto comerciales como personales. Su trabajo ilustrado ha sido expuesto en México, y sus animaciones han sido proyectadas en distintos festivales internacionales.
