Shaka 808

Sergio Schipper

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Shaka nació en 2017 con una idea muy clara: demostrar que comer rápido no tenía por qué significar sacrificar calidad. Queríamos traer a la Ciudad de México una propuesta inspirada en el poké hawaiano, pero adaptada a un estilo de vida urbano, donde pudieras comer algo fresco, delicioso y preparado al momento.

Desde el principio hablamos de Fast Good: comida rápida, sí, pero con ingredientes de calidad, mucha personalización y una experiencia que te hiciera sentir bien. Más que vender bowls, queríamos crear una marca con la que la gente se conectara.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Sin duda, cuando el restaurante empieza a llenarse de vida. Ver a alguien entrar por primera vez, descubrir cómo funciona el concepto, crear su bowl y regresar después porque encontró “su combinación” o platillo ideal es muy satisfactorio.

También disfrutamos mucho la parte creativa. Siempre estamos probando ingredientes, desarrollando productos y buscando nuevas formas de sorprender sin perder la esencia de Shaka. Nos gusta que cada temporada tenga algo nuevo que contar.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Definitivamente la experiencia de crear su propio bowl. Es la mejor forma de entender qué es Shaka: elegir cada ingrediente hasta encontrar una combinación que realmente se adapte a tu gusto.

Y si prefieres empezar con uno de nuestros favoritos, recomendaría el Bowl Ohana, Kilauea o Shaka King. Nuestras brochetas de brócoli y cualquier preparación de nuestras palomitas también te harán regresar.

Y hay algo que siempre recomiendo: acompañarlo con una limonada de lichi.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El mayor reto ha sido crecer sin perder nuestra esencia.

Cuando abres una segunda, tercera o séptima sucursal, entiendes que ya no basta con hacer comida rica; tienes que construir procesos, formar equipos y lograr que la experiencia sea igual de buena en cualquier sucursal.

Ese reto nos obliga todos los días a preguntarnos cómo seguir creciendo sin dejar de ser cercanos, auténticos y mantener la calidad y servicio que nos caracteriza.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La buena vibra sigue siendo el centro de todo.

Nos inspira la cultura hawaiana, no solo por el poké, sino por esa forma de vivir donde se disfruta el momento, se comparte y las cosas se hacen con una actitud positiva. El saludo “Shaka” representa justamente eso.

Queremos que, aunque sea por media hora, quien venga a comer salga de aquí con un mejor ánimo del que llegó.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspira mucho ver cómo está evolucionando la forma de comer y de vivir la ciudad.

Cada vez más personas buscan lugares donde puedan comer bien, trabajar un rato, reunirse con amigos o simplemente desconectarse unos minutos. La tendencia de consumo de mayor proteína y menos alimentos procesados nos motivó a evolucionar Shaka y desarrollar también Shaka Hawaiian Café en la sucursal de Río Lerma, para acompañar diferentes momentos del día sin perder nuestra esencia.

Al final buscamos ser parte del estilo de vida de nuestros clientes, no solo una opción para comer.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Más que pensar en alguien famoso, nos gustaría colaborar con personas que realmente compartan nuestra filosofía de vida: atletas, chefs, creativos o incluso clientes que forman parte de la comunidad Shaka.

Crearíamos juntos un bowl inspirado en su historia, sus ingredientes favoritos y su personalidad. Creo que las mejores colaboraciones son las que nacen de algo auténtico y terminan convirtiéndose en una experiencia que todos pueden disfrutar.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Mucha gente piensa que Shaka es solo un nombre, pero en realidad representa una filosofía.

El “Shaka” es un saludo originario de Hawái que simboliza buena vibra, respeto, amistad y disfrutar el momento. Desde que elegimos ese nombre quisimos que toda la marca girara alrededor de esa idea.

Por eso cada detalle, los colores, los mensajes, la música, el diseño y hasta la forma en que atendemos, busca transmitir esa sensación de relajarte un momento y disfrutar una buena comida.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería Honolulu.

Porque tiene exactamente la mezcla que buscamos transmitir con Shaka: naturaleza, energía, movimiento, buena comida y una forma relajada de vivir.

Es una ciudad donde puedes empezar el día haciendo ejercicio, trabajar, ir a la playa, comer increíble y terminar viendo el atardecer. Esa combinación entre bienestar, diversión y optimismo es la misma que queremos que la gente sienta cada vez que entra a Shaka.

Sergio Schipper
Fundador y CEO de Shaka 808
Hawaiian poke & more
CDMX, México
instagram.com/shakamexico