Segundas oportunidades

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Mi infancia temprana la pasé frente a la playa, en Río de Janeiro. Después del divorcio de mis papás, nos mudamos a la Ciudad de México, el país natal de mi madre, pero sólo por un corto tiempo: cambiaron los planes y cursé tercero de primaria en Varsovia, Polonia, durante la caída del muro de Berlín. Luego mi mamá decidió que nos mudaríamos a Playa del Carmen en 1994, cuando era todavía una playa virgen. Donde, con tal solo catorce años, me hice mi primer tatuaje; tiempo después, nos corrió el huracán Roxana y regresamos a Ciudad Satélite. Actualmente vivo en medio de la nada en Tennessee, Estados Unidos.

Últimamente he estado trabajando, junto a mi pareja, en un proyecto multimedia que cruza performance, video y música, en el que estarán involucradas mis máscaras artesanales y fotografía analógica. Todas mis fotos son analógica por la necesidad de materializar los recuerdos.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Lo que aprendí y desaprendí mientras trabajé en estos proyectos fue la importancia de la imperfección. Como se dirá en inglés: “happy accidents”, que ahora para mí son siempre bienvenidos.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Las palabras, ideas y emociones que me pasaban en la cabeza fueron seguir mi instinto, no pensarlo dos veces y, por último, es mejor pedir perdón, que permiso.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Mi inspiración está en todas partes, eso es lo que me encanta de la fotografía: si buscas, encuentras. Realmente, no necesito mucho para ponerme creativa. Es un hecho que la música y el cine han influenciado enormemente mi camino. Las conversaciones profundas las procuro a la menor provocación.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Amo el buen comer, así que tengo muchos restaurantes preferidos, pero cabe decir que el taco de Wagyu de la OnceMil en la Ciudad de México, está en otro nivel, ni salsa necesita.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Si este mes mi vida fuera una película, el titulo sería: Las segundas oportunidades son de color blanco, y el soundrack por Anna von Hausswolff.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Estos son los artistas que recomendaría este 2026. Musicalmente: Brutalismus 3000, un grupos de música alemana que me recuerda a una de mis bandas preferidas, Atari Teenage Riot. Cine: actualmente obsesionada con Park Chan-wook. Fotografía: Charalampos Kydonakis. Libros: cualquier cosa que escriba Haruki Murakami. Estos artistas me gustan porque son directos, o como diríamos en México: no tienen pelos en la lengua.