¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Al ser arquitecto de profesión me descubro inclinándome —a veces consciente, a veces inconscientemente— a tomar fotos con esa personalidad. Por eso mismo, esta vez he decidido incorporar por completo esta mirada y apoyarme en ella para hacer un fotolibro del proceso de diseño y construcción de la última casa en la que trabajé. Parte de este proyecto es llevar una bitácora escrita de lo que veo y ocurre en el sitio con cada visita, mientras capturo con la cámara el cambio del terreno, de la naturaleza y las etapas de construcción.

Por otro lado, estoy trabajando en otro proyecto más abstracto, en el que me interesa reconciliarme con el valor de mi propio archivo fotográfico para comenzar a compartirlo. Este proyecto tiene que ver con abrazar la cotidianeidad, aceptar su bella y silenciosa potencia; y con un proceso personal de reconocimiento propio y de paciencia en el proceso.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Más que desaprender, creo que me he concentrado en reaprender. Volver a confiar en mi intuición, en lo que me sale natural y llama mi atención, en mi juicio y mirada.

Callar la voz crítica, “educada” y teórica a la hora de exponer o encuadrar, me resulta extraño, incluso incómodo, pero es justamente en lo que estoy trabajando. Es más fácil atenerse a reglas y juzgar a partir de cánones impuestos, delimitados y claros, pero es también asfixiante, por lo menos para mí y para mi ojo, al cual no le resulta natural mirar con esos parámetros.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Curiosidad; éxito; miedo; nostalgia.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
El libro Momo de Michael Ende, que estoy leyendo en este momento, se hace presente en estas reflexiones para reafirmarme el poder de las acciones simples. En este libro, Momo, el personaje principal tiene el “superpoder” de realmente escuchar a la gente, y esto tiene grandes implicaciones en todas las personas que se relacionan con ella. Esta premisa me recuerda que para que algo sea extraordinario, no tiene que ser diferente, sino genuino.

También me gustaría mencionar Taipei Story, una película de 1985 dirigida por Edward Yang. Esta no tiene una gran trama ni tomas apantallantes, simplemente retrata a una pareja donde ella está obsesionada con el futuro, y él con el pasado, lo que los hace estar en constante disonancia. Ninguno puede vivir en el presente y esa es su desgracia. La belleza de esta película recae en la sutileza de los diálogos, en el discreto balance de las tomas y en las relaciones comunes de los personajes.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
El dejar de buscar “la imagen” o un tipo de foto que no me sale natural. El estarme juzgando constantemente por operar distinto a como creo que debería. También, el estar en una constante pelea conmigo mismo en la que no sé si estoy buscando cómo adjudicarle valor a fotos “malas”, o arrebatándoselo a fotos “buenas”.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
La cantina El Bosque en la San Miguel Chapultepec. Les recomiendo pedir las quesadillas de marlin y la milanesa.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Rings of Saturn, y el soundtrack lo haría Nick Cave.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Wolfgang Tillmans es un clásico por algo. Me gusta su manera de retratar lo cotidiano, documentar sus alrededores. Me parece un gran ejemplo a seguir para confiar en tu intuición y exponerlo sin miedo.

Otro fotógrafo es Peter Hung Liao. Un amigo con el cual he hecho múltiples viajes y visto su manera de trabajar: clavada, libre y particular. Me gusta como encuadra y ve cosas que, estando en el mismo lugar, yo no veo; me recuerda que lo que hace a un buen fotógrafo no son los lugares, sino lograr capturarlos con su propia mirada.