Pronto voy a morirme

Podrás encontrarme en alguno de mis cielos.

En uno, todo el tiempo es de madrugada,

no hay odio, ni tormentas.

En otro; el cariño se da más a gusto,

no hay intrusos,

ni testigos.

En otro cielo, todos los días son viernes.

Es más surrealista.

Abundan espejismos esfumados,

sueños extraviados.

Las risas acá están escondidas.

No hay prudencia.

Ni tampoco nadie es propietario de nada.

En el último cielo.

No existe el lenguaje,

ni el abecedario,

la única forma de comunicarse es mediante el tacto.

Aquí la soledad está loca y se ríe sola.

Los días están en cuenta regresiva

Te estaré esperando eternamente.

 

Fotografía por Cleo Thomasson

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