¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?

Últimamente, mis piezas han estado muy influenciadas por la pintura barroca, en especial por el uso del claroscuro, y actualmente estoy trabajando en un proyecto titulado Pátina, inspirado en este mismo periodo artístico y que se centra en el duelo.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?

Aprendí que parte del proceso creativo siempre implica soltar para poder hacer cosas auténticas y sinceras. Entendí que exigirse demasiado es súper cansado y contraproducente, y por eso ahora trato de dejarme respirar a mí y a mi trabajo. La inspiración llega cuando tiene que y parte de ser artista es saber respetar ese espacio. 

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?

La verdad es que, cuando las tomé, no tenía una idea muy clara de cómo quería que se vieran ni estaba pensando en algo específico, más bien me movía la curiosidad de experimentar y ver qué salía. Viéndolas ahora, creo que la mayoría tienen que ver con un redescubrimiento y con una confrontación, tanto con mi fotografía como conmigo misma, y también con una especie de duelo que aún no termina de desaparecer.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?

Yo creo que el libro El elogio de la sombra, la película de Nan Goldin All the Beauty and the Bloodshed, algunas pláticas que escuché de Raymundo Mier en las que reflexionaba sobre la mirada, y también las pláticas con mis amigxs.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?

Creo que lo más complicado ha sido hacer las paces con la idea de que los procesos creativos no son lineales. Muchas veces he dejado que la presión me consuma y he caído en esta idea súper nociva de pensar que, si no estoy produciendo constantemente, es porque ya no tengo nada que decir o porque llegué a mi límite creativo. Ahora intento soltar esa presión y hacer fotos sin expectativas porque creo que ahí es cuando me siento segura de lo que estoy haciendo y porque es cuando más lo disfruto. Para mí, lo más importante es no dejar de hacer lo que nos apasiona, aunque haya etapas que sean más desafiantes que otras.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?

Un restaurante español que está en la Roma que se llama AliOli y les recomiendo sus papas bravas y la paella.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?

Yo creo que le pondría a mi película algo así como Noches de Insomnio y me gustaría que tuviera un soundtrack como el de Only Lovers Left Alive.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dínos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar

Rineke Dijkstra es una de las fotógrafas que más me han inspirado últimamente (aunque siempre están presentes Duane Michals y Nan Goldin). Su serie de retratos de adolescentes en la playa me conmovió mucho, y escucharla hablar sobre el proceso y la motivación que la llevó a realizarla me pareció sumamente bello y profundo. De ese proyecto Beach Portraits y de lo que dice al respecto me quedo con esta idea de que, al estar uno en una búsqueda constante de sí mismo, inevitablemente busca reconocerse en los demás, y eso es lo que hace que el arte se vuelva íntimo, cercano y genuino. Aparte de esa serie, tiene otras igual de potentes y crudas que vale mucho la pena conocer.