¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Desde mediados del año pasado he estado muy concentrada en mi proyecto Nostalgia de la niñez, con el que obtuve la beca PECDA Veracruz 2025. Ha sido un proceso muy laborioso y emotivo.
Este proyecto consiste en una serie de nueve acuarelas acerca de la niñez desde la perspectiva de las mujeres. A través de una narrativa visual muestro un viaje por mis recuerdos de niña en una familia multicultural, sostenida por una mujer trabajadora, en la ciudad de Xalapa, Veracruz.
En esta serie de pinturas recreo fotos familiares y experiencias de mi niñez; represento a los recuerdos como algo subjetivo, idealizado y que va perdiendo claridad con el paso del tiempo. Abordo elementos como el juego, la protección, el refugio y la ignorancia de las complejidades de la adultez, pero también presento una mirada adulta que revela elementos que pasaron desapercibidos en ese momento.
Otro proceso que he llevado contemporáneamente ha sido el tejido. Algo que me mantiene con ganas de crear es cambiar de técnica cada vez que me canso, por lo que durante este proyecto de acuarela he estado turnando mis sesiones de pintura con proyectos de tejido para seguir motivada.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Trabajar en este proyecto me ha dado la oportunidad de centrarme en la técnica de la acuarela. Es mi favorita desde que era niña, y en esta ocasión he podido explorarla de una manera más compleja.
Algo que desaprendí fue pintar solo en formatos pequeños, ya que estas acuarelas miden 35 x 50 cm, que es el formato más grande con el que he trabajado. Esto hace que me tome varias sesiones completar cada cuadro, lo cual me ha hecho un poco más paciente.
Por último, estoy empezando a desaprender el miedo de participar en convocatorias. Es algo que me parece muy abrumador, pero también reconozco que puede traer muchas oportunidades, por lo que me estoy forzando a salir de mi zona de confort.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
El proceso me ha despertado muchas emociones, especialmente en el momento en el que escogí las fotos de mi infancia que estoy recreando. Me ha hecho recordar muchos momentos felices y tristes de ese periodo, y también me hace valorar y extrañar mucho esa etapa en la que me sentía mucho más presente y acompañada en mi vida, con mi mamá y mi hermana.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
He estado escuchando canciones de Los Hermanos Rincón, que mis papás ponían mucho en mi niñez, y creo que también he intentado proyectar en mis pinturas las sensaciones de la película Totoro, en especial la relación de las hermanas y sus momentos cotidianos de la infancia.
También he reconectado con mi lado italiano, ya que cuando era niña esa cultura estaba mucho más presente en mi vida por mi cercanía con mi mamá, así que he estado escuchando canciones italianas de series y películas infantiles.
Además, he estado pensando mucho en los juegos de computadora que me encantaban, como Club Penguin, Moshi Monsters y Pet Society. He recordado a mi gato Pancho, a mis peluches, a mis Polly Pockets, mi colección de tazos, y los stickers que nos traía mi mamá a mi hermana y a mí de sus viajes a Ciudad de México.
Por último, hace poco vi la película Sentimental Value y platiqué con una amiga de que me sentí completamente identificada con las distintas relaciones que hay en esa familia, y con el concepto de la casa como escenario de sus vidas. He podido ver todos los cambios de mi casa en las fotos de mi infancia, ya que nunca me he mudado, y he sentido mucha nostalgia al pensar en que pintamos sobre las paredes que mi mamá había decorado para mi hermana y para mí antes de que naciéramos, y en como todo era diferente. Todos cambiamos, incluso la casa, y esos momentos solo existen como recuerdos, y ahora espero poder capturarlos en mis cuadros.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Ha sido difícil mantener la motivación de trabajar todos los días en el mismo tema, por varios meses. Es algo que no suelo hacer, normalmente no hago series de ilustraciones, por lo que al acabar una se empieza otro proceso, pero creo que esta experiencia es muy valiosa porque me ha obligado a planear un proyecto mucho más ambicioso de lo que yo hubiera hecho sin el impulso de esta convocatoria.
Por ejemplo, realizar todo el proceso de planeación del proyecto que consistió en redactarlo, buscar referentes visuales, hacer lluvias de ideas de conceptos, organizar mis recuerdos, seleccionar las fotos, realizar bocetos, etc.; es algo que no hago normalmente, pero que le da una riqueza y una base a este trabajo. Esta forma de trabajo la retomé de la carrera de diseño gráfico que estudié, ya que así nos solían pedir las entregas de nuestros proyectos, y siempre me pareció un poco tediosa, pero ahora sentí que valía la pena el esfuerzo para fundamentar este proyecto.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Creo que no tengo un restaurante favorito, pero me gusta mucho todo lo que hacen en Apus Falafel y el pan francés de Ajolote, en Xalapa.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
El título sería Invierno de recuerdos, y el soundtrack sería de Adrianne Lenker, a quien he escuchando mucho y me hace sentir las mismas emociones que me genera mi proyecto.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Últimamente he estado un poco aislada, me he encerrado en las tardes para trabajar en mis pinturas, por lo que no he colaborado mucho. Trabajo medio tiempo en una imprenta de libros, por lo que he estado realizando actividades de diseño editorial y de producción ahí, y también a finales del año pasado me invitaron del proyecto Mancha a platicar sobre mis procesos en la ilustración.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Para mi proyecto me inspiré mucho en la artista Maddie Duda, desde hace mucho me encanta su forma de retratar la niñez. También conecté mucho con una serie de dibujos de Carla Rippey que vi en la galeria Alva de la Canal; en estos recreó fotos de su infancia, lo cual definitivamente me inspiró para mi serie de acuarelas. De sus dibujos lo que más me llamó la atención fue la nostalgia que me causaron y también el misterio que transmiten.

Ilustradora de acuarela y diseñadora gráfica, nacida en Xalapa, Veracruz, en 2001. En mi obra exploro temas como la feminidad, la naturaleza, y la fantasía.
