Mochiart

Caterina Greco y Marco Antonio Gutiérrez Lopez

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Somos Cate y Marco, una pareja italo-mexicana que se conoció hace 10 años en Tulum, Quintana Roo.

Desde un principio compartimos el amor por el mar, la buena comida, los viajes, pero, sobre todo, por poder disfrutar de la vida.

La primera vez que imaginamos nuestro proyecto de barra de café móvil fue durante un viaje muy especial, nuestra luna de miel, en el que recorrimos varios países de Sudamérica.

Comenzando por Perú, y precisamente en Cusco, conocimos Three Monkeys Coffee, un carrito súper bonito con una máquina de espresso, algunos métodos y un chico apasionado que nos contó sobre el café que nos estaba preparando. Este carrito, con los años, creció y ahora está entre las mejores cafeterías del mundo.

Quedamos fascinados con la experiencia, tanto que un año después decidimos crear Mochiart en un triciclo en el Caribe mexicano y, sucesivamente, montarlo en una camioneta antigua en un pueblito pesquero de Baja California Sur.

Nuestro proyecto nos llevó de lado a lado de la República Mexicana, descubriendo nuevos paraísos.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Alguien dijo: “Que tu vida te guste, eso es el éxito”, y Mochiart es justo esto.

Lo que más disfrutamos es trabajar cerca del mar, el clima cálido, la vista preciosa, preparar cafecitos, ofrecer pan artesanal recién horneado y una buena plática.

Conocer nueva gente y crear comunidad.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Quien nos visita por primera vez no se puede perder un buen flat white acompañado de un roll de canela hojaldrado. ¡Nuestro combo favorito!

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Vender café de especialidad en un puesto callejero es, de por sí, un desafío.

La gente en México, como en otros países del mundo, relaciona la comida callejera con lo económico, por eso, especialmente al principio, tuvimos que trabajar en transmitir a la gente el mensaje correcto, para que entendieran los precios y el trabajo que hay detrás de una taza de café.

Lo que más nos hace sentir plenos es que en todos estos años pudimos dar la oportunidad a mucha gente de poderse tomar un buen café.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Un agradecimiento especial va para nuestro amigo Bernardo Ruiz, la persona que por primera vez nos introdujo a este maravilloso mundo del café de especialidad.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Sin duda, Luis Andrés Clemente, de Tierra de Café, nuestro tostador de confianza, es la persona que nos ha inspirado y sigue inspirándonos a través de su dedicación y amor por lo que hace. Gracias a él, crecimos preparando un producto mexicano de altísima calidad.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
La verdad, hay muchísimos proyectos chidos en México y alrededor del mundo. No sabríamos cuál escoger, pero somos súper abiertos a quien se nos quisiera unir.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Como decoración tenemos un molino de café manual antiguo italiano, que tiene más de 100 años y es una pieza que fue pasada de generación en generación. ¡Es nuestra joyita!

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Si Mochiart fuera un disco, sería One More Time, de Daft Punk, que nos invita a celebrar la vida, aprovechar el presente, bailar y disfrutar.

Caterina Greco y Marco Antonio Gutierrez Lopez
Fundadores de Mochiart
Specialty coffee, bakery and events
El Sargento, CDMX
instagram.com/mochiartcafe