Constanza Antoni

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Siempre he tenido la pasión por el arte popular que me transmitieron en mi familia. Metate empezó en 2020 en la Roma, pero desde varios años antes yo ya estaba experimentando con ciertos diseños junto con artesanos. Fue hasta la pandemia que tuve la oportunidad de abrir el primer espacio dedicado a implementar todo un estilo de vida con piezas hechas a mano y mexicanas.
Lo que lo hizo diferente fue la selección, mis diseños y las intervenciones de piezas artesanales. También he tenido la oportunidad de conocer en persona a los artesanos que hacen piezas muy únicas, en sus espacios creativos. Acercarme a ellos y a sus familias, y buscar la manera de traducir mis ideas en objetos que siguen representando sus técnicas ancestrales e incluso milenarias.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Disfrutamos mucho contagiar a los clientes el amor por lo hecho a mano y mostrar todas las posibilidades que tiene cada técnica para crear piezas tan especiales, algunas de ellas más contemporáneas.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
La curiosidad que me ha llevado a conocer el infinito universo creativo de las artes y oficios artesanales de México. El privilegio de tener en sus manos una pieza única que representa lo más espiritual de las artes y oficios creados a partir de las creencias, costumbres, el contacto con la naturaleza y la manera en la que, a partir de todo eso, los artesanos luchan por mantener su oficio, que no es otra cosa que su agradecimiento a la madre tierra.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Tener buenos precios para nuestros clientes, tanto extranjeros como mexicanos, pero jamás regatearle al artesano y lograr que siga siendo un negocio. Apoyarlo y, en mi medida, inspirarlo. Siempre pago justo y puntual.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Las ganas de preservar las distintas técnicas artesanales que existen hoy en México y ponerlas en lo más alto del mundo.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Japón. Fui hace poco y me inspiró mucho su cerámica. Creo que compartimos el mismo respeto por la creación de una pieza hecha a mano. No son objetos; son entes con historia y alma.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Creo que me gustaría abrir mis espacios colaborativos invitando a diversos artesanos de otros países que tengan una propuesta de elaboración que se conjunte con los oficios que conocemos en México.
Más que invitar a una personalidad, me gustaría fusionar técnicas para que el arte hecho a mano se fusione. Así ha sido antes, y habría que estimularlo.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
A lo largo de mis viajes por México he descubierto artesanos muy únicos que viven en comunidades poco conectadas y, lamentablemente, es difícil tener comunicación con ellos.
Por ejemplo, Pablo, un artesano del estado de Michoacán que, a pesar de su edad, hace una vajilla pintada a mano excepcional. Nadie más de su región pinta así de bonito y detallado; es un verdadero artista.
También me gustaría resaltar algo que a la vista parece “típico” o “folclórico”, pero pocos saben que casi todas las piezas tienen detrás un proceso muy elaborado, de mucha paciencia y sabiduría.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
El libro El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki es un libro que me inspiró mucho por la filosofía detrás de la estética japonesa, que al final tiene una conexión con nuestras tradiciones artesanales mexicanas.
Tanizaki describe que la belleza es aquello que conserva la huella de quien lo hizo. También define la idea de que la belleza no nace de la perfección, sino de las texturas, de los materiales naturales, de sus sombras y de sus formas irregulares.
Otro libro que me encanta es La poética del espacio de Gastón Bachelard, en donde se habla de cómo en la casa los objetos hacen que se sienta habitada, con vida y guardan recuerdos. Cada pieza habita el espacio no solo como objeto decorativo, sino como presencia sensible.

Constanza Antoni
Fundadora de Metate
Mexican Concept Store
CDMX, México
instagram.com/metate_mx