Masa Crítica

Dulce Mariana Ayala Bárcenas

¿Cómo nació Masa Crítica y qué la hizo diferente desde el principio?
Masa Crítica pan y café existe porque deseaba trabajar en un lugar que respetara a la ciudad, que les ofreciera a las personas algo sabroso y amable, donde se pudiera llegar a pie o en bici y que estuviera lejos de los coches. Años antes de crear Masa Crítica, pertenecí a grupos que promueven ciudades más humanas y eso fue un parteaguas en mi vida. De repente, me encontré en mi casa haciendo pan todos los días y vendiéndolo en un local de 9m² al que, además, podía llegar en bici sin problema.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Cuando probamos las nuevas creaciones, tomamos un descanso en el que estamos la mayoría del equipo y logramos que un pan alcance para todos. Probarlo por primera vez está bien bonito.

También disfrutamos cuando hacemos el descanso afuera de la primera sucursal, porque estamos en la banqueta y podemos ver a nuestros clientes, saludarlos, platicar, reír y hasta crear teorías.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Algo dulce sería una conchita combinada y un flat white. Algo salado, una chapata de roast beef con chucrut y un cold brew tónico. Si vienes a desayunar, prueba un jugo Moncho y los chilaquiles mixtos.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que las haya hecho replantearse algo de Masa Crítica?
Uno bueno fue que nuestro primer nombre fue Panacleta y, después de un año, nos percatamos de que ese nombre ya tenía registro. Fue un dolor directo al corazón. Ya quería cerrar la panadería, me aferré al nombre, pero ahora agradezco mucho el reto.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Hay un término que inventó Jaime Lerner: “Acupuntura urbana: una acción rápida en un lugar adecuado puede cambiar la dinámica de toda la ciudad”. Yo le sumé a esta dinámica algo que me diera para vivir, que fuera rico y disfrutable, y que muchos mexicanos adoptáramos: el pan y el café. ¡Fácil! Pienso que el flujo de nuestros clientes genera una calle más segura, voces y camaradería en el espacio público, algo bien necesario en este mundo.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Siempre he admirado el trabajo de las personas que venden pan y tamales en triciclo. Una vez tuvimos uno con la idea de poder vender nuestro pan en el Centro de Querétaro de esa forma, pero está difícil hacerlo en calles de adoquín. Necesitas práctica, fuerza y maña. Finalmente, nos robaron el triciclo.

Si Masa Crítica pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Sin duda invitaría a Natalia Lafourcade. En 2022 hicimos un conciertito, “La Masita Musical”, e invitamos a Belafonte Sensacional, que se aventó unas rolas en la banqueta. Vinieron un buen de personas, no se cerró la calle y había espacio perfecto para todos. También vinieron infancias, se bailó, se cantó, se aplaudió, se bebió mucho cafecito y se vendieron panes y panes.

Me imagino así a Natalia: todos disfrutando del espacio público y haciendo la Masa.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
La elección del nombre “Masa Crítica” siempre me gusta explicarla, porque es algo que ya existe, no lo inventé yo. Se usa en física, sociología y ahora en movilidad, y va así: la masa crítica es el número mínimo de individuos necesario para iniciar un cambio de conducta o un fenómeno colectivo que luego crece por sí mismo.

Pensé: ya tiene la palabra masa, como las masas del pan, y el término representa justo lo que quiero lograr, que crezca por sí mismo, con la levadura correcta, como el pan.

Si Masa Crítica fuera una canción, ¿cuál sería y por qué?
Sería una canción: Hasta la raíz, de Natalia Lafourcade. Un día hasta establecimos que se iba a escuchar todos los días a la misma hora.

Le tenemos mucho amor a la Masa por lo que nos genera. Somos amigos, hacemos amigos, creamos pan, llevamos en las venas pan y muchas risas. Cuando no estamos en la Masa, la extrañamos y siempre hablamos de todo lo bonito que es pertenecer a ella. El chiste es hacer raíz y crecer en colectivo.

Dulce Mariana Ayala Bárcenas
Creadora de Masa Crítica
Pan y café
Querétaro, México
instagram.com/masacriticapanycafe