Magma

Andrea Galván de la Garza

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Magma nació con la idea de simplificar la experiencia de ir a cortarte el pelo. Queríamos alejarnos de las etiquetas tradicionales y crear un espacio donde el corte se eligiera por el estilo que buscas, no por tu género. Por eso nuestro menú siempre ha sido muy simple: corte corto, corte largo o cambio radical. Desde el principio buscamos que fuera un salón relajado, accesible y con una identidad muy marcada, inspirado en la cultura alternativa y el diseño contemporáneo.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Probablemente el momento de la consulta. Nos gusta entender quién es la persona que tenemos enfrente antes de empezar a cortar. Muchas veces una buena conversación termina llevando a un cambio de look que el cliente no había considerado, y esa parte colaborativa es de las cosas más satisfactorias del trabajo.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
La energía del lugar. Más que un salón tradicional, Magma se siente como un estudio creativo. La música, el ambiente y la forma en la que trabajamos hacen que la experiencia sea muy relajada. Y, por supuesto, vale la pena ver los cambios radicales que hacemos; son parte importante de nuestra identidad.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El reto más grande ha sido explicar que un corte sin género no significa hacer el mismo corte para todo el mundo. Al contrario: significa diseñar un corte pensando en la persona, sus facciones, su textura de pelo y su estilo de vida. Esa conversación nos ha ayudado a comunicar mucho mejor quiénes somos.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Seguimos creyendo que el pelo es una forma de expresión personal. Nos inspiran tanto la estética punk y el street style como el diseño limpio y funcional. Buscamos cortes que tengan personalidad, pero que también sean fáciles de usar en la vida diaria.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspira mucho cómo la nueva generación entiende la belleza: con menos reglas y más autenticidad. Vemos cada vez más personas que buscan un corte porque conecta con quiénes son, no porque sea tendencia o porque “les toque” según su género. Esa libertad nos parece muy emocionante.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos encantaría colaborar con alguien que venga del mundo de la moda o de la fotografía, alguien que entienda el pelo como parte de una identidad visual completa. Haríamos una serie de cambios de imagen donde el corte fuera el punto de partida para construir un personaje o una historia.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
El arte que hay en Magma cambia constantemente. Nos gusta invitar a artistas mexicanos emergentes a exhibir su trabajo, así que cada cierto tiempo el salón se transforma. Es una manera de mantener el lugar vivo, apoyar el talento creativo que nos rodea y hacer que cada visita se sienta un poco diferente.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería Berlín como ciudad: creativa, diversa, un poco irreverente y llena de personas que entienden el estilo como una forma de identidad. No busca agradar a todo el mundo, pero quienes conectan con esa energía suelen sentirse inmediatamente en casa.

Andrea Galván de la Garza
Cofundadora de Magma
Hair Salon
CDMX, México
instagram.com/magmacdmx