Jota Cé

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Me encuentro actualmente en París, tomando fotos analógicas. Me planteé dos ejes para el proyecto: en primer lugar, las formas de consumo de arte, enfocándome en la relación entre los visitantes de museos y exposiciones y las obras expuestas; y, en segundo lugar, la urbanidad parisina, especialmente de noche.
Luego me trasladaré a los Alpes, donde por primera vez tomaré fotos en la nieve.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Mi conexión con la fotografía analógica fue inmediata, casi instintiva, no razonada. Con el tiempo y con el correr de los rollos, aprendí a entender qué es lo que encontré en esta forma de fotografía que a mucha gente le parece inentendible.
Concluí que la fotografía analógica, por sus limitaciones técnicas, obliga a observar en forma activa, genera una mayor conexión con el espacio y, por ende, una mayor presencia en los espacios que habito.
Por esto creo que tomar fotos en viajes es una forma de imprimir a la experiencia una capa adicional, que permite ahondar en determinadas aristas de los lugares que visito.
En cada lugar intento centrar la mirada en distintos aspectos, como, por ejemplo, las dimensiones de la naturaleza en los casos de Islandia y Catamarca, las texturas urbanas de Varsovia y Buenos Aires, y el mar y la influencia holandesa en Aruba.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Pensando puntualmente en el proyecto de París, diría que apareció con fuerza la noción de tránsito: personas que pasan, miran, consumen (objetos, comida, arte) y siguen su camino a una velocidad sideral.
Me cuestioné el rol del arte, y de la fotografía en particular, de imprimir permanencia y densidad en un contexto global de tanta liquidez.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Se me ha hecho imposible recorrer las calles parisinas sin rememorar Rayuela, de Julio Cortázar. No solo por los lugares que sus personajes transitan, sino también por ese deambular, ese paseo sin destino que los caracteriza.
La trilogía Los caminos de la libertad, de Sartre, también se me hizo muy presente, porque resulta interesante comparar esa Francia de mediados de siglo que retrata frente a esta Francia contemporánea. Ese contraste me resulta productivo para pensar cómo han cambiado, o no, sus formas de habitar la ciudad.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
En general, la fotografía ha sido para mí una experiencia muy gratificante. Si tuviera que identificar alguna dificultad puntual, creo que me inclinaría por el desafío de sostener una mirada propia en una época en la que todo parece haber sido fotografiado.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
El primero es Noelia, cuya fotografía retrata de una manera única la vida en Buenos Aires. Como porteño, puedo dar fe de que sus fotos desentrañan la esencia del día a día de la Ciudad de la furia.
El segundo es Beautiful Berlin, cuyo trabajo se centra en retratar la ciudad de Berlín de noche, generalmente a través de espacios vacíos, con una estética muy particular e íntima que transmite mucho.
Y, si se me permite una tercera, agregaría a The Modest Maiden, por su forma irreverente de experimentar con la fotografía analógica.

Jota Cé
Fotógrafo analógico interesado en la relación entre espacio, presencia y experiencia, tanto en contextos urbanos como naturales.
instagram.com/shotbyjotace