¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
He estado desarrollando una serie fotográfica que busca reinterpretar libremente escenas de obras literarias o audiovisuales a través del medio de la imagen fija. El proyecto explora atmósferas cinematográficas y la construcción visual de imágenes que narren por sí mismas, permitiendo que cada espectador imagine una trama distinta.

Por otra parte, tuve la oportunidad de exponer un par de fotografías en la Casa de las Humanidades de la UNAM como parte de la serie que desarrollo desde 2024, titulada Umbra. Esta serie busca plasmar lugares —paisajes naturales, interiores o escenas urbanas— así como momentos cotidianos, detalles y objetos que transmitan calma, plenitud y una sensación de “modo zen”.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Al transitar desde otros medios hacia la fotografía como eje central de mi trayectoria, aprendí a seguir más mi instinto y a escuchar con atención las señales de mi propio cuerpo y mente. También fue un proceso de desaprendizaje: soltar ciertas expectativas externas y confiar más en mi manera personal de crear y observar.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Estar presente en el presente.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Mi trabajo sobre el diseño de atmósferas estuvo fuertemente inspirado por el género neo noir en el cine y cómo este moldea su entorno mediante la luz, la arquitectura y la construcción del mundo narrativo. Del medio literario, El nombre de la rosa de Umberto Eco ha sido una historia que me pone a pensar y a reimaginar tramas de forma visual. Y por el lado de la estética visual y sonora, las animaciones japonesas de la década de los 90 e inicios de los 2000 son parte de mi bagaje visual que moldea mi fotografía.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
En el replanteamiento de mis metas y objetivos me he enfrentado a mucha incertidumbre, y uno de los mayores retos ha sido confiar en que voy por buen camino, a pesar de no poder ver el destino.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
La pizzería Cancino, en la Ciudad de México, es mi favorita y una clásica pizza margarita nunca falla.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Se llamaría Llegando al sol, con soundtrack de Joe Hisaishi.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
A mi profesor Leo Eguiluz, que gracias a él le tomé gusto al blanco y negro y a ver la fotografía analógica como otro medio más de plasmar ideas en imágenes tangibles.

Por otra parte, la obra de Khristio en el ámbito editorial me inspira por su proceso de trabajo, donde todos los elementos convergen de manera coherente en una narrativa visual sólida.