Mariel Kadise

¿Cómo nació Las Barricas y qué lo hizo diferente desde el principio?
Las Barricas nació en 1998, en la colonia San Rafael, cuando la zona todavía tenía ese ADN profundamente cantinero que la hizo famosa. Desde el principio apostamos por algo muy sencillo: comer bien, beber bien y pasarla bien. La fórmula era la de siempre, una copa acompañada de un platillo, pero llevada a nuestro terreno: porciones generosas, mucho sabor y un ambiente donde sabes que la tarde se puede convertir fácilmente en noche.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Lo que más disfrutamos es tener todas nuestras mesas llenas y estar apurados atendiendo a nuestros clientes, por las tardes y noches, cuando el ambiente ya se ha asentado y hay música en vivo.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Hay que llegar con hambre y sin miedo: nuestro ritual es completar el menú de cuatro tiempos, con sus cuatro bebidas y sus cuatro platillos. No es poca cosa. La recomendación más importante es ir dejando espacio para el siguiente plato.
De la carta, hay varios que ya son clásicos de la casa: el jugo de carne, la sopa de médula, el mac & cheese con chipotle y tocino, el chamorro al horno en taquitos, la mojarra frita y el flan de queso.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre Las Barricas?
Hace casi tres años abrimos en una nueva ubicación, en la colonia Nochebuena, y con esa apertura llegó el reto de conocer a nuestra nueva clientela. Al final, la gente sigue buscando lo mismo: comer rico, echarse un trago y sentirse a gusto. El reto fue conocer a una nueva clientela sin perder aquello que hace que Las Barricas sea Las Barricas. Nos hizo replantearnos qué cosas son parte de nuestra esencia y cuáles pueden evolucionar.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Desde que abrimos y hasta el día de hoy, nos guía la tradición de cantina: comer y beber, sentirse apapachado y divertirse al puro estilo cantinero.
No buscamos reinventar la cantina; buscamos mantener vivo ese espíritu y hacerlo parte de la vida cotidiana de la ciudad.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspira la Ciudad de México. La ciudad que cambia todo el tiempo, pero nunca deja de ser ella misma.
Nos inspiran sus barrios, sus mercados, sus cantinas, sus restaurantes, sus músicos y, sobre todo, la manera en que aquí conviven generaciones y estilos completamente distintos alrededor de una mesa. Las Barricas nace de esa ciudad y sigue aprendiendo de ella.

Si Las Barricas pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Nos encantaría colaborar con La Sonora Dinamita. Organizaríamos un «Tardeo Cantinero» lleno de cumbia y sazón. La Sonora Dinamita tocaría sus grandes éxitos entre las mesas y la barra, o nuestros músicos en vivo recrearían sus canciones, mientras nosotros servimos un menú especial inspirado en el sabor tropical. Transformaríamos el ambiente por un día en una auténtica pista de baile de barrio, donde nadie se quede sentado y la comida, la bebida y la música se disfruten en una sola fiesta.
También nos encantaría hacerlo con la Banda MS o con muchos artistas mexicanos que le dan identidad a nuestra cultura.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Las barricas decorativas que nos dan nombre guardan historias de clientes que han celebrado con nosotros desde 1998. Hay rincones donde aún se conservan anécdotas de vecinos, artistas y familias de la San Rafael que hicieron de este lugar su segunda casa.

Si Las Barricas fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Si Las Barricas fuera una canción, sería “El Noa Noa”, de Juan Gabriel, porque tiene algo que también pasa aquí: es una fiesta donde caben todos. Se encuentran generaciones, desconocidos terminan compartiendo la misma energía y la música hace que todos se sientan parte de la misma mesa. Es cantar, brindar, comer y quedarse un rato más. Justo como una tarde en Las Barricas.

Mariel Kadise
Directora de Desarrollo Organizacional y Comunicación de Las Barricas
CDMX, México
instagram.com/lasbarricas_