Intentos de permanencia

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Últimamente he estado trabajando en varias capas creativas al mismo tiempo. Por un lado, he desarrollado contenido audiovisual y fotográfico para restaurantes de distintas vertientes: piezas de pre-launch, cobertura de eventos especiales y videos pensados para redes sociales, explorando el cruce entre lo comercial y lo emocional.
Paralelamente, he estado muy enfocada en la escritura: terminé un libro y lo he estado puliendo, con la intención de intentar publicarlo próximamente. También he retomado el cine y lo audiovisual desde un lugar más libre, creando videos creativos y experimentales, explorando archivos multimedia, scanners, imágenes encontradas y procesos que dialogan con la memoria, la preservación de la esencia y la necesidad de permanecer.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
He desaprendido la urgencia de producir resultados inmediatos. He aprendido a moverme entre lo comercial y lo personal sin que uno anule al otro; a confiar en los procesos largos y a entender que incluso en el marketing hay espacio para la sensibilidad, y que lo experimental no siempre necesita ser ruidoso para ser profundo.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Memoria, archivo, permanencia, cuerpo, repetición, hogar. La sensación constante de estar intentando conservar algo que inevitablemente cambia. La búsqueda de cierta eternidad en el arte, aunque sea frágil, incompleta o momentánea.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Sí. Últimamente me han atraído mucho las películas de transición: lentas, que no buscan que algo contundente suceda, sino que nos invitan a entender y acompañar los procesos. Historias donde lo importante es el cuidado, el tiempo y el apoyo. También conversaciones sobre el cansancio creativo, la identidad y el paso del tiempo, además de música que funciona más como atmósfera que como protagonista.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Sostener procesos largos sin certezas. Terminar un libro sin saber qué pasará después, confiar en trabajos que no tienen una respuesta inmediata y permitir que el proceso creativo sea irregular sin castigarlo.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Últimamente me gusta mucho Le Coq. Siempre espero con ansias el pan recién horneado que llevan al inicio; es algo sencillo, pero se ha convertido en mi parte favorita de la experiencia. Me gusta pensar la comida desde ahí: desde los gestos pequeños que se quedan.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Se llamaría Intentos de permanencia y el soundtrack sería una mezcla entre música ambiental, electrónica suave y canciones que funcionan más como recuerdo que como estructura.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
No me inspiro en un artista en concreto. Mi relación con la inspiración es móvil: hay trabajos que me acompañan durante un tiempo y luego dejan de hacerlo. Me interesa más observar cómo cambian las miradas, cómo se transforman los lenguajes y cómo los procesos creativos también mutan con el tiempo.