Eterno absoluto

Daniela Solís

¿Hubo alguna obsesión, idea fija o imagen que guió el proceso creativo de “eterno absoluto”, aunque no sea evidente para quien lo escucha?
La meditación es una búsqueda personal, igual que encontrar espacios para descansar mi mente.

Me obsesioné con un cassette que encontré en la mudanza de mi tía. Tenía una etiqueta que decía viaje al arcoíris, que me cautivó y, cuando lo escuché, era la meditación guiada más linda. Me encantó. De ahí saqué unos samples y desde entonces empecé a trabajar mi música con eso.

En mi proceso es muy importante la creatividad que viene de trabajar con lo que tengo a la mano. Llevo años coleccionando sonidos, grabaciones de campo y sintetizadores digitales para producir. Me obsesiona componer desde ahí, imaginarme caminos sonoros y darles forma con lo que tengo.

¿Cómo fue el proceso de decidir qué canciones sí y cuáles no formarían parte del disco?
Pensé que era importante la escucha continua del disco, pasar por pasajes afectivos y sensoriales, y dentro de eso, las sorpresas.

El disco es un viaje aural de ambient y collage que de repente te sorprende con un techno suave y unos beats más locos.

Me gusta mucho la imagen del yin yang, la luz y la sombra. Trato de explorar eso en el sonido: la calma y el caos, el noise y el ambient.

Y, ah, respondiendo la pregunta, el proceso fue conectarme con la expectativa sensorial que tenía en mi mente y construir el disco desde esa intuición.

Fotografía por Dagoberto Martínez

¿Qué cambió en la manera de escribir, grabar o producir en este disco con respecto a grabaciones anteriores?
Para este disco trabajé con más personas en los procesos de grabación, mezcla, master y arte.

Generalmente me autoproduzco y hago todo eso yo, y fue bonito el ejercicio de compartir el proceso con estrella del solMarco Carrión, recibir feedback, aportaciones sonoras y técnicas que vienen de su creatividad.

Lo mismo con el arte del disco, que trabajé en conjunto con alejandra acosta chávez. Es hermoso.

Y recibo todas estas colaboraciones como bendiciones. Me di cuenta de que abrirme a recibir ese apoyo fue muy bueno para mí, dejar de bloquear las bendiciones por miedo a perder el control y entonces construir algo con más visiones, más oídos, más manos… Es abundante y me llena de cariño.

Fotografía por Dagoberto Martínez

¿Hubo alguna canción que costó especialmente terminar o soltar? ¿Por qué?
La última canción, montaña, lo que más me costó fue aceptarla como parte del disco porque es un poema y, en mi expectativa, haría un disco sin mi voz. Eventualmente me di cuenta de que era algo importante para mí y que sí quería incluir esa canción y cerrar con eso.

La producción fue muy sencilla y relativamente rápida. Grabé montaña yo sola semanas después de que habíamos terminado de grabar el resto del disco, pero es que sentía que faltaba algo. Fue un acto intuitivo de autenticidad.

¿Qué rol jugaron la intuición y el error durante el proceso?
La intuición y el error es lo que más me conecta con el arte, con crear. La oportunidad de abrirse y vulnerarse siempre viene con la posibilidad del error. Ahí se sostienen la presencia y la autenticidad, en el acto de estar viva y vivir.

Grabamos todas las canciones en una toma, como cuando toco en vivo. Me gusta la energía que viene con la presencia y la concentración.

Y, sobre la intuición, pienso que la estoy escuchando, espero que sea así y, si no, el error… no pasa nada.

Fotografía por Dagoberto Martínez

¿El orden de las canciones fue pensado como una narrativa? ¿Cómo se decidió el orden?
Sí, es importante para mí la narrativa y, aunque en este caso no es una historia como tal, es una narrativa sensorial y afectiva.

Apela más a los sentidos, a la escucha desde diferentes lugares, la contemplación, la paciencia e incluso la locura y la diversión.

¿Con qué compositorxs, músicxs, bandas, productorxs y estudios te gustaría colaborar en un futuro?
No estoy segura. Creo que será con la gente que me voy encontrando en el camino. Cuando decida hacer música nueva, se presentarán las personas para esa precisa etapa de mi vida.

Me encanta colaborar, es un acto de amor humano.

Daniela Solís
Artista experimental en medios sonoros y visuales.
instagram.com/dsgs