¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
No diría que es un proyecto nuevo o reciente, es más bien una exploración que lleva aproximadamente unos diez años y sigue en pie, mutando. Tomarme autorretratos es una práctica que empezó sin que me diera cuenta y que nunca había compartido hasta ahora. Ha sido una forma de conocerme a mí misma, en mis momentos más vulnerables e incluso juguetones. También, al buscar en mi archivo para seleccionar estas imágenes, me di cuenta de que es una forma de registro que he tenido a través de los años, como mirar atrás y darme cuenta de todas las vidas que he vivido, creo que los autorretratos te dan un poco de perspectiva. No todos son autorretratos en el sentido de documentarme frente a la cámara, algunos son más bien una forma de entender cómo me relaciono con el espacio, con la luz, con los momentos donde no pasa nada. A veces me siento como un paisaje, ¿ustedes no? Al revisar estos diez años, me doy cuenta de que hay algo ahí — una narrativa sobre el autodescubrimiento.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Desaprendí que el trabajo personal tiene que ser “mostrable” para que valga la pena. Durante años pensé que estos autorretratos no encajaban en ningún lado porque eran demasiado íntimos, demasiado imperfectos. Aprendí que está bien hacer cosas solo porque sí, sin saber todavía para qué sirven.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Movimiento–quietud, contemplación, espiral. La idea de que el autorretrato no es vanidad sino una forma de documentación/investigación. También me preguntaba mucho qué significa conocerse a través de la imagen, si es posible documentar algo tan intangible como volverse quien eres.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Varios libros que me acompañaron: “Cuando las mujeres fueron pájaros” de Terry Tempest Williams, “Gratitudes” de Delphine de Vigan, “Caminar” de Thoreau. También reflexiones con amigas sobre la importancia de las nubes, de las cosas que no se pueden controlar, de aprender a ver lo que está ahí aunque no lo busques. Y siempre música de fondo — últimamente aquella que le hace cosquillas al cerebro — pero más bien el silencio que queda después.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Decidir compartir este trabajo. Estoy acostumbrada a mostrar proyectos con un marco claro: un cliente, un brief, un resultado. Mostrar algo tan personal implica exponerse de otra forma. También ha sido difícil reconciliar mi identidad profesional con esta parte más vulnerable de mi práctica.

¿Cuál es tu cafetería favorita y por qué te gusta ir ahí?
Avellaneda Café y Cafeleería siempre viven en mi corazón. Además, en Cafeleería siempre puedes echar una buena plática con el dueño, recomienda libros y reflexiona sobre la vida.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
“Entre nubes y espirales”, el soundtrack estaría a cargo de Yussef Dayes. Necesito algo que suene a jazz lleno de improvisaciones, porque últimamente todo se siente así: momentos de quietud que se cruzan con decisiones que cambian todo.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Uno de mis lugares favoritos es el taller de cerámica La Porfiria, ahí he podido explorar con la cerámica. Me gustaría colaborar con espacios donde la experimentación sea parte del proceso, no algo que se esconde.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Latikah Nera y Han Chiao son mis referentes de lo que me gustaría explorar: la relación entre cerámica y cuerpo, cómo los objetos pueden ser extensiones de la identidad. Ana Casas Broda, especialmente su fotolibro “Álbum” — me gusta cómo transforma lo íntimo en narrativa visual sin que pierda su carácter privado. Y Agustina Puricelli, su trabajo me recuerda que la imagen puede ser tanto documento como ficción.

Fotógrafa y diseñadora en CDMX. Trabajo entre la imagen y la exploración material, buscando entender el mundo a través de la práctica creativa y los procesos manuales.
