El Trapo

Héctor Serna, Sebastian Gaspar, Fabiola Montes

¿Cómo nació El Trapo y qué lo hizo diferente desde el principio?
El Trapo nació ante la falta de espacios en Puebla donde los diseñadores pudieran presentar su trabajo. Desde el inicio lo pensamos como un proyecto de diseñadores para diseñadores: conocemos de primera mano las necesidades creativas de un artista.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan en El Trapo?
Todo el proceso creativo, porque abarca muchas áreas: la planeación del evento, la búsqueda de sedes, la creación de la campaña y, finalmente, el día del evento. Hacer El Trapo es un trabajo multidisciplinario que intentamos disfrutar de principio a fin y del que siempre aprendemos muchísimo.

Para esta octava edición sumamos a BELMOND STUDIO como responsable del concepto, la comunicación y el marketing, lo que nos ha permitido contar nuestra historia con una visión más clara y llevarla a nuevos públicos.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
La sensación de comunidad. En El Trapo se reúne gente que crea, vive y consume diseño, en un espacio al que por fin siente que pertenece.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
En trece años hemos realizado siete ediciones, y el mayor reto ha sido la incertidumbre ante lo que nadie puede controlar. En 2017 cancelamos por el sismo que sacudió Puebla, y de 2020 a 2022 no hubo evento por la pandemia. Eso nos obligó a replantear la logística y a explorar nuevas formas de exhibir las creaciones a través de medios digitales. También nos enseñó a no dar nada por hecho.

Por eso llegar a la octava edición, el próximo 12 de noviembre en el Museo Internacional del Barroco, Puebla, tiene un significado especial.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Seguir dando a los creadores un espacio accesible para mostrar el talento artístico y creativo de la región, un lugar que los ayude a crecer como diseñadores, empresarios, creativos y negocios.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
El trabajo de los diseñadores y artistas poblanos. Son ellos quienes nos impulsan a seguir haciendo nuevas ediciones.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Invitaríamos a un diseñador con una gran trayectoria que pudiera compartirnos su historia y sus conocimientos. Pensando en grande, alguien como Daniel Roseberry de Schiaparelli, o Alessandro Michele de Gucci: una visión global que nos aporte en lo creativo y artístico, pero también en tendencias y negocio.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Muy pocos saben que la primera edición de El Trapo se realizó en una funeraria, dentro del mausoleo de Valle de los Ángeles, que también funciona como galería de arte. Muchos asistentes ni siquiera lo notaron hasta que alguien se los mencionó. Fue la primera empresa que creyó en nosotros, y nos encantó la idea de hacer algo distinto, incluso disruptivo.

Si El Trapo fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
El tiempo entre costuras, de María Dueñas, por la aventura llena de emociones y contratiempos que implica ser diseñador, crear un evento de moda y seguir perseverando aun en tiempos difíciles.

Héctor Serna, Sebastian Gaspar, Fabiola Montes
Socios fundadores de El Trapo
Talleres • Conferencias • Masterclasses
Puebla, México
instagram.com/eltrapo.mx