¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Mis procesos son lentos… llevo un tiempo trabajando en una serie llamada Líneas imaginarias, que tiene que ver con cómo nos hemos relacionado históricamente con nuestro entorno, sistematizándolo. La parte más reciente del proyecto aborda el tiempo como una de estas líneas imaginarias, y a partir de ideas sobre la temporalidad geológica he ido realizando diferentes series y piezas, siempre reflexionando desde lo fotográfico.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Reaprendí el gozo de pasar largas horas trabajando y experimentando en el cuarto oscuro, algo que hacía años no hacía. Me reenamoré del error, de lo inesperado, de lo irrepetible. Reconecté con la memoria del cuerpo y el movimiento en la oscuridad, así como con la pérdida de la noción del tiempo. Empecé a trabajar esta serie durante una residencia en otoño e invierno en Noruega, de modo que el tiempo en el cuarto oscuro se volvió una extensión de la oscuridad exterior, y viceversa.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Ideas relacionadas con lo geológico, el tiempo profundo, la permanencia de la imagen, lo efímero, el silencio; una materialidad que afecta a otra, que incide en ella y deja una marca; las diferencias entre presentación y representación, collage y ensamblaje, la repetición.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Hubo muchas referencias que surgieron a través de la conversación a distancia que sostuve con Antonia Alarcón, para un texto que escribió sobre mi trabajo en ese periodo, cuando yo estuve fuera de México y ella habitó mi casa (y mi biblioteca).

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Las implicaciones de cambiar de materialidad y todo lo que eso conlleva. Haber pasado de lo bidimensional a lo tridimensional; la forma tan distinta en que el cuerpo se involucra cuando hay materia, peso y volumen. Los cambios en los tiempos de los procesos, adecuar las herramientas, la frustración. Pedir ayuda. Volver a aprender. Volver a dudar de todo.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Debajo del ojo, está el sol que ilumina. Sería algo atmosférico, casi visual, entre resonancias y música concreta… me gusta el trabajo de Concepción Huerta.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
La lista es larga, pero creo que lo más inspirador es poder sostener diálogo con las artistas que tengo más cerca actualmente y aprender de ellas. Pienso en conversaciones con artistas que quiero y admiro, como Fabiola Menchelli, Andrea Bores, Sumie García Hirata y Natalia Bermúdez.