¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Regresé a la fotografía después de alejarme dos años de todo lo que se suponía me define. Salí con mi familia que no veía desde hace quince años a repartir garrafones de agua a los campos de cultivo en Patole, Sinaloa, y llevé mi cámara analógica para retratar la vida en el campo.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Que la vida se va y el tiempo no perdona nada; que una sonrisa puede ser lo que conecta mundos distintos; que la vida en los campos de cultivo tiene distintas caras; que una gelatina puede ser el mejor regalo después de una larga jornada; y que las paletas en las tiendas del campo saben infinitamente mejor.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Familia, vida, trabajo, atardecer, desigualdad, unión, nostalgia, realidades.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Sí, tuve una plática caminando con mi prima y me quedó en la mente la frase que me dijo: “Cuéntale tus planes a Dios para que se ría de ellos”, lo cual significa que fluya con lo que va sucediendo. También el libro de La muerte del comendador de Murakami, con el que me reflejo al alejarme de todo lo que creía que me define, pero de alguna manera regresa a ti, o tal vez no. Y la canción que me marcó en ese viaje fue “Aguachile” de B-Side Players; habla sobre al día siguiente en la cruda y que para todo lo malo que hiciste el día anterior, puedes comerte un aguachile. De cierta manera, creo que para todo lo que ya pasó, hicimos mal, o no se concretó, existe un aguachile.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Lo más difícil fue retomar mi actividad como fotógrafo. Siento que después de alejarme de lo que se supone que me define, como la fotografía o la música, me he reconectado con quien soy y entiendo que me acompaño del arte.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
No soy de restaurantes favoritos, pero me gustaba ir a las dos o tres de la madrugada a la Pagoda en el centro de la CDMX, e ir a comer una sopa de tortilla y hablar de la vida con mi mejor amigo.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Cuéntale tus planes a Dios para que se ría de ellos. Definitivamente, B-Side Players armarían ese soundtrack.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Me gusta mucho la fotografía de Massimo Vitali por su capacidad de capturar tantas situaciones en una sola foto; pareciera que él acomoda a cada persona a su gusto; y la fotografía de Enrique Metinides por lo fuerte, cruda y bella.

