Cartas a Lucía (1)

México, mayo 2018

Todo está cómo lo dejaste. Los libros que leías, las fotos que tomaste, tú ropa, tus zapatos, el balcón por el que te asomaste infinidad de veces cuando te hablaba, incluso ese café tan horrible que tomabas hay está. Todo está igual a como lo dejaste, exactamente igual.
Por qué Lucia? Por qué todo fue tan extraño, qué pasó entre nosotros, aún no se, aún no lo entiendo, por qué me haces daño de esta manera. Crees que de verdad era necesario? Crees que me lo merecía? por qué no seguir?, jamás lo esperé.
Crees que de verdad era necesario herir de esta manera?.
Esta herida continua me matará.
por qué Lucia?
Crees que es válido lastimar a las personas que nos aman? Crees que es justo.
Eres demasiado cruel, siempre lo pensé pero no lo quise ver, siempre me lo demostraste pero la ceguedad que tenía me impedía verlo.
Me has dejado aquí sin nada. Qué dura eres lucia.
Aún recuerdo esa tarde en qué nos conocimos, te acuerdas? Estabas hay sola contemplado tú café mientras leías ese libro tan extraño que durante mucho tiempo no quisiste que leyera, te acuerdas?, llegué hay, pedí el mismo café que tú y me senté a unas cuántas mesas de ti, era ese escritor de cuarta, buscaba ideas para mí próxima creación y apareciste. Aún no recuerdo el por qué empezamos a hablar, tú mencionaste muchas veces que yo te había buscado, yo recuerdo que fue al revés, qué mas da.
No puedo olvidarme de ti, de tu risa, de ese brillo que tenías en los ojos, recuerdo que te dije que era escritor, no lo podías creer, alguien como yo siendo escritor?. Me acuerdo que pregunte por tu libro el cual tú respondiste con un seco “no te preocupes, es un mal libro” y enseguida lo guardaste. Aún no me explico como todo eso se fue a la basura.
No te odio, me odio por todo esto, es dolor que penetra en mi carne, que tonto fui al no saber esto es un dolor hondo y angustiante.
Has traicionado cada imagen, cada momento en el cual estuvimos juntos, traicionaste esos besos que nos dimos, esas caricias, esos te quiero que me decías al amanecer, ahora todo es tan falso, tan fácil y duro de olvidar.
Entonces no podría odiarte, me odiaría a mi por ser tan fácil, me odio por mí facilidad al caer, me odio por saber que siempre estarías a mi lado.
Y si, lucy aún sigo esperándote como aquellas veces que nunca llegaste, cómo aquellos momentos que jamás regresaran, por qué no sé cuándo regresaras y si regresas tendré miedo a amarte, por qué enloquecería del saber que tú me amas, enloquecería, por qué ahora no sé que eres.
Te espero aquí, espero tener una respuesta. No, no me busques en redes sociales, sabes muy bien que no me gustan.
Te quiero Lucia. Al menos tendrás algo de mi, se fuerte como siempre lo has sido. Y perdona mi debilidad.
Te quiere.
—.

Fotografía por Alison Scarpulla

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