Caballo de Troya

Prendí tu fuego con mis últimos cerillos cariño
Me viste tirar la caja al río y no dijiste nada
Te dediqué mi aliento y cansancio sin pedirte comida
Te veía correr por todos lados tomando y experimentando lo que querías
Presionaste mi pecho hasta explotarlo
Viste mis ojos en llamas y no hiciste nada

Te revolcaste en la sinfonía, convirtiéndote en un predicador
Sacaste mi corazón y lo colocaste fuera del agua como si fuera un pez
Me drogaste tantas veces con tu voz y no me importó
Te quedaste ahí con lo que más te gustó de mi reino
Solo vengo a recordarte que no eres yo
Sigo brillando en medio de la noche
Donde alguna vez rece por ti
No importa todo lo que dijiste de mí
Esa era tu batalla con un fantasma

Yo seguiré empujando, sin poder esperar
Voy acelerar de alguna manera no me corresponde conocer el final

#jezvv

Fotografía por perezful

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2 comentarios

  1. Jessi… Que bonito escribes… Para todas aquellas personas que entran a nuestra vida como un caballo de Troya, fingiendo buenas intenciones, y ya cuando están dentro solo riegan experiencias que con el tiempo recordaremos con dolor y nostalgia… Pues esa pequeña parte masoquista de cada uno a veces se asomará… Pero al final ese caballo de Troya cumplirá su misión en tu vida, y se irá… Ya sea porque tú le prendes fuego o porque consiguió otro lugar.

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