Bocaflor

Sofía Jiménez Marrufo

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Bocaflor nació con el anhelo de crear una experiencia de compra más amplia dentro de nuestra tienda hermana, Marchanta. Lo que hace especial a Bocaflor es su esencia femenina: un bar de mujeres que refuerza la identidad de Marchanta. Actualmente, Bocaflor ya cuenta con su propia clientela, en su mayoría mujeres, pero también hombres sensibles a la belleza y a los productos de alta calidad.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Bocaflor es un bar de día. Vendemos desde café hasta coctelería, pero definitivamente nuestro mejor momento es entre la 1 y las 4 pm. En medio de un día de mucho calor o caos, Bocaflor se convierte en un pequeño oasis.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Disfrutar de nuestro cóctel Perfume de Gardenias. Es delicioso y, además, así pueden disfrutar de nuestra pequeña barra.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Uno de los desafíos que tenemos actualmente es el tamaño y la ubicación de nuestro espacio. Por una parte, lo vuelve especial y mágico; por otra, nos reta porque solo contamos con diez lugares para sentarse. Otro gran desafío es que no estamos a pie de calle: nuestro espacio está oculto y muchas veces no somos tan visibles para las personas.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Definitivamente, el tema principal que nos inspiró desde el inicio y que sigue guiándonos es la feminidad, la energía de lo femenino dentro del mundo contemporáneo. Pensamos en Bocaflor como una mujer que explora su energía femenina dentro del sistema actual, en su vida cotidiana.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Es curioso. Actualmente estamos trabajando en nuestro nuevo menú y el tema es Mujeres que nos inspiran. Hemos estado pensando en cada mujer que nos rodea y en la manera en que nos inspira, nos impulsa y convierte nuestro entorno en una comunidad muy hermosa. No podríamos nombrar solo a una.

Si hablamos de proyectos, uno que nos ha inspirado mucho es el libro MADRE, de Luna Antonia Arboleda. Es hermoso.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Un invitado soñado para Bocaflor sería Wes Anderson, para realizar un cortometraje en el espacio. Nos encanta su simetría, su paleta de colores y su universo fantástico. Wes Anderson sería nuestro invitado ideal.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Algo muy especial de nuestra barra son los mosaicos de la pared principal. Fueron elaborados en Atzompa, Oaxaca, y cada pieza fue hecha una por una por el maestro artesano Rolando Rojas. Nos encantan.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Si Bocaflor fuera un libro, sería un libro ilustrado de botánica, definitivamente.

Sofía Jiménez Marrufo
Directora Creativa de Bocaflor
El Bar Mujer
Oaxaca, México

instagram.com/bocaflormx