Aluxes y Toloaches

Abigail Hernández

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Aluxes y Toloaches nace en 2019 y es un negocio familiar que está compuesto por mis hijos: La Patrona María, que tiene 6 años, es nuestro Aluxes mayor; Molo, que tiene 16 y fue la primera barista, tiene desde los 10 años haciendo arte latte y encargándose de la barra; también está Ariel, que tiene 14, también barista y nuestro mesero estrella; Arturo, alias El Flaco, que es mi marido, el mero mero de la cocina y padrastro de mis criaturas; y yo merengues, la loquita con dislexia y TDAH que no se puede quedar quieta, Abigail, aunque también me dicen Dolores o Juana.

Nuestras gallinas, Pancho el gallo, Chvela, nuestra perrita, El Cochi, un mini pig que resultó ser un cerdito normal y ya creció jajaja, y juntos iniciamos este proyecto tan hermoso que, sin duda, nos ha hecho crecer como familia y como personas.

Pero antes de ser todo lo que somos hoy, nos dimos a la tarea, en 2019, de viajar, conocer otros proyectos, otras gastronomías, conocer fincas de café y personas increíbles que durante este tiempo han sido inspiración.

Aluxes y Toloaches se encuentra en Ciudad Juárez, Chihuahua, al mero norte del país, rodeados de un hermoso desierto, con mucha industria maquiladora y con muchas personas de todos lados. Es precisamente eso lo que nos motivó a hacer un proyecto totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados a tener aquí en Juárez.

En uno de los viajes conocimos a un ser tan bello en particular que nos habló sobre los Aluxes. Él nos decía: “Sé un Aluxe, que por medio de tu proyecto puedas ser un Aluxe que cuide de los suyos, de la tierra, de las personas, de los animales”. En ese momento se nos puso la piel chinita y pues decidimos ponerle ALUXES Y TOLOACHES.

Y pues Toloaches porque aquí vienes a que te hagamos un amarre por medio de las bebidas, de la comida. Todo tiene un propósito. Nuestras bebidas no solo son bebidas, ellas te ayudan a tu cuerpo y tu mente.

Y era algo que en nuestra ciudad no teníamos. En ese año también descubrimos que la mayoría de las cafeterías vendían lo mismo y, al conocer más sobre café, sus procesos y su gente, decidimos que los alimentos tenían que estar alineados a nuestras raíces. Así que vas a llegar a Aluxes y verás un plato de birria, un menudito, un tamal bien maridado con su respectivo café.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Creo que los domingos son un amor apache. Es nuestro día más fuerte. Siempre nos acompaña nuestro amigo Discos Tormento. Es DJ, pero no solo es DJ: él siente la música desde adentro y nos pone unos cumbiones y luego las clásicas norteñas, para terminar perreando con el Conejo Malo.

Más aparte, los domingos son de Bazar en Aluxes. Tenemos nuestra comunidad emprendedora que nos ha acompañado estos años y, sin duda, los domingos es el día que hacemos todas las bebidas del menú, todos los alimentos. Terminamos cansados, pero con una satisfacción enorme porque las personas se van felices y, pues, claro que hay veces que van y nos dicen palabras bonitas, y eso no tiene precio.

Los domingos son como nuestro entrenamiento semanal, donde todos estamos a prueba, donde demostramos nuestro lado creativo y más cuando nos toca improvisar. Y son cosas que después hacemos el recuento y nos ayudan para mejorar todo.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Sin duda, los tamales de chicharrón prensado, el tamal de chocolate, el Latte Muerto, que lleva cempasúchil y cenizas de totomoxtle, un café con cardamomo y una plática con la Patrona María.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Un desafío importante creo que ha sido el clima y mantener nuestra idea de ser un lugar al aire libre, lleno de plantas, de arte. El primer año fue apechugar y resistir el clima. Un día amanece bonito, sin indicios de un cambio, y a la hora se suelta el aire, a la siguiente hora está lloviendo y granizando, y luego se calma, hace calor, hace frío y ya todo vuelve a la tranquilidad.

Algunas veces dijimos: “Hay que cerrar el espacio, que no sea exterior sino interior”. Pero no, resistimos, y lo más bonito es que nuestros clientes se adaptaron, nos abrazaron como somos, así como Juárez es.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
México en todo su esplendor: nuestra tierra, las flores, frutas, los mercados, las personas, nuestros vecinos, los clientes que ya son amigos, nuestra familia, la Sierra de Juárez, ir a los bailes en la plaza de Samalayuca, las dunas, ver el sol al atardecer. Todo nos guía.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nuestro amigo, el Chef Humberto Quintana, de Fonda Dos Marías. Fuimos a la misma primaria, somos del mismo barrio y él fue y, hasta el día de hoy, decimos que es el papá de Aluxes. De las primeras personas que nos acercó de una manera increíble a esa gastronomía de las abuelas, esas que cuando eras niño y volvías de la escuela te tenían en la mesa una sopita, un caldito, unos frijoles, un tamal.

Y pues él se sigue superando, viajando y nos sigue inspirando.

También hay una chica que no conocemos en persona, más que en redes. Está como Hija de la Bordada, es poeta, su familia siembra café, tiene un café que se llama Cariño Café y también borda bien precioso. Amamos su poesía y todo lo que ella hace.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Uno de nuestros lugares favoritos es Bárbaro Asador de Campo, que está en Querétaro. Su proyecto es, sin duda, hacia donde queremos dirigir Aluxes. Los admiramos: la manera de amar la tierra, de proteger los procesos, su sustentabilidad, sus vinos, el espacio. Todo es hermoso.

Y también otro de nuestros lugares favoritos es en Kokoyome, con Don Martín Solís, de las mejores expresiones gastronómicas chihuahuenses. Nos encantaría un día colaborar con él. De verdad, si tienen la posibilidad de ir a esos dos lugares, sus ojos, su paladar y sus recuerdos se los agradecerán siempre.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Híjole, llegar a Aluxes es mirar y, literal, todo tiene historia. Tenemos trasteros que los mismos clientes nos han regalado, que fueron de sus abuelos y que en Aluxes lucirían mejor y los cuidaríamos más.

Mesas que antes eran vigas de tren, bancas de esas viejas de fierro pesadotas que hemos intercambiado por tamales o barbacoa.

Un día unos amigos llegaron con una maceta de sábila que se habían encontrado en la basura hace como 4 años y hoy aún la tenemos. Mide como un metro y ya dio muchos hijos.

Nuestras macetas de barro, hechas con tierra de Juaritos, llenas de nopales, cactáceas y unos San Pedros de más de 3 metros, algo que es súper raro aquí en Juárez, que crezcan tanto en maceta.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Una ciudad no sería, más bien sería un rancho, un pueblo. Sería El Sauz, Chihuahua: lleno de granjas, lleno de sembradíos, de colores, del tren que pasa por el pueblo. Sería el patio de la casa de la abuela.

Y si fuéramos un disco, seríamos Los Dos Amigos, de mis poderosísimos Cadetes de Linares.

Y un libro, seríamos Recetario para la Memoria, de las Madres Buscadoras. Háganse un favor y compren ese libro. Una de nuestras partes favoritas es la siguiente:

TE AMO EN LAS QUESADILLAS, EN EL MOLE, TE AMO Y TÚ LO SABES, DURANTE LA NOCHE ESTUVE HACIENDO EL CALDO EN MI CABEZA, ESTUVE PENSANDO LA RECETA, PIQUÉ LA VERDURA, LOS CAMARONES, CASI NO DORMÍ, NO PUDE DORMIR DE ESTAR PENSANDO Y RECORDANDO. ESTA ES TU COMIDA FAVORITA ALFREDO, OJALÁ DONDE QUIERA QUE ESTÉS, HIJO, TENGAS ALIMENTO Y SI NO ES ASÍ, QUE TENGAS BENDICIONES.

Nombre, yo lloro cada vez que lo leo, cada vez que hago una receta. La comida no solo es comida, va más allá del tiempo y del espacio, va más allá del pasado y del presente. Es algo que, sin duda, se queda en nuestra alma para siempre.

Y eso es Aluxes y Toloaches: es memoria, es amor, es México, es nuestra música, nuestros abuelos, nuestro café, nuestra gastronomía. Es recordar a los que ya no están por medio de la comida.

Abigail Hernández
Jefa de Aluxes y Toloaches
Café de barrio
Ciudad Juárez, México
instagram.com/aluxes_y_toloaches_cafe