Karaage

Louise Ortíz Pinto y Juan Carlos Arellano

¿Cómo nació Karaage y qué los llevó a crear el proyecto?
Karaage nació de la necesidad de tener un restaurante propio, con comida sencilla de preparar, rápida y única en la ciudad. El concepto de comida rápida japonesa surgió a partir de nuestra experiencia viviendo y trabajando en Japón, donde solíamos comer constantemente los platos que hoy servimos en el restaurante.

¿Cuál es ese momento en el restaurante que nunca se cansan de vivir?
El momento en que llega nuestro primer comensal y vemos su reacción al recibir y probar la comida.

¿Cuál es el platillo que mejor representa a Karaage?
El karaage, el pollo frito japonés.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El estilo del comedor. Empezamos con una barra y bancos altos, muy al estilo de los izakayas japoneses. Estéticamente, era nuestro punto fuerte, pues la barra era el centro del lugar. Sin embargo, se volvió una limitante en términos de espacio y comodidad. Aquí los mexicanos solemos comer con todos los miembros de la familia, así que tuvimos que mudarnos y adaptar el espacio a esa necesidad.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Compartir la comida japonesa tal cual es, así como la influencia de nuestros padres en la calidez del servicio.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
El Grupo Edo Kobayashi, porque ha sabido transmitir la estética y la cultura gastronómica japonesa desde su lado más puro.

Si pudieran invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
A algún comerciante de pescado de Japón. Limpiaríamos y prepararíamos pesca fresca.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
No hay ninguno en especial, pero recolectamos varias de las ilustraciones que forman parte de la decoración en una pequeña casa de arte cerca del trabajo, donde exponían artistas locales.

Si este proyecto fuera una ciudad, ¿cuál sería y por qué?
Diríamos que Osaka, pues fue la ciudad donde vivimos más tiempo y donde probamos, por primera vez e incontables veces después, los platos que servimos en Karaage.

Louise Ortíz Pinto y Juan Carlos Arellano
Socios de Karaage
Barra Japo
Cholula, México
instagram.com/karaagecholula