Natalia Gómez y Miguel Escamilla

¿Cómo nació este proyecto y qué lo hizo diferente desde el principio?
La idea de FM nace de dos motivaciones: nuestra curiosidad por explorar nuevos formatos para visibilizar la tipografía en lugares no especializados, donde más personas conozcan el trabajo y talento detrás de su creación y producción, y de nuestra experiencia gestionando eventos de divulgación de diseño y tipografía.
Lo que lo hace diferente es la manera monumental y en movimiento como se planeó hacer la instalación. Usualmente, la forma como se muestran letras y tipografía en una exposición es en formato impreso. Sin embargo, nosotros queríamos que la base de la exhibición fuera mostrarlas en movimiento y a gran formato.

¿Qué momento o parte del proceso disfrutan más quienes forman parte?
La libertad creativa. Nosotros teníamos muy claro cómo nos imaginábamos Fonts in Motion: letras en movimiento, habitando el espacio y mostrando la diversidad del trabajo y talento de los artistas y diseñadores participantes. A partir de ese parámetro, el desarrollo creativo de las animaciones y las interfaces paramétrica e interactiva tenían libertad para crear su propia versión de eso que imaginamos.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Originalmente, Fonts in Motion surgió como la idea de un monolito tipográfico emplazado al centro de la Plaza Legorreta. Eventualmente, creció y cobró dimensiones más grandes de las que imaginamos inicialmente, lo cual nos demandó diversificar aún más los contenidos para que no fueran aburridos y poder aprovechar al máximo las tres pantallas con las que quedó la pieza final.
Cada pantalla mide 6 × 3 metros y cada una muestra contenidos distintos. En la primera, motion graphics y kinetic type a cargo de unFormat; en la segunda, Monodata muestra el catálogo de tipografías participantes, modificadas paramétricamente en una interfaz autogenerativa; y en la tercera está Body Type, una aplicación interactiva con Kinect desarrollada por Sampler Nena.
Desde un inicio queríamos que las animaciones estuvieran sincronizadas con la música, pero para optimizar los tiempos de producción y concentrar los esfuerzos en las animaciones, decidimos no hacerlo y así no desgastar las tarjetas gráficas, que tienen un esfuerzo proyectado de 100 horas encendidas durante los 10 días que durará la instalación.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Hemos admirado a referentes globales como Neville Brody o PENTAGRAM por el desarrollo de sus ideas. Pero también consideramos relevante la influencia latinoamericana, como Piedra Tijera Papel en Colombia, por hablar dentro del contexto que atañe a México. Para Fonts in Motion nos imaginamos cómo sería el DEMO Festival si se hiciera en México y con un enfoque en la tipografía y las letras.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspira vivir fuera de Ciudad de México, en Cholula de Rivadavia, una población a dos horas de la capital, en donde hemos encontrado nuevas formas de hacer amigxs y de crear, sin que dependamos de relacionarnos a través de nuestra profesión o el oficio, sino legítimamente desde las curiosidades y temores que nos atraviesan como personas.

Si pudieran invitar a alguien a colaborar en una sesión o encuentro, ¿quién sería y qué harían juntos?
Invitaríamos a Christian Schwartz, de Commercial Type, para establecer una conversación sobre el alcance del signo escrito en la vida cotidiana de las personas y el impacto de su trabajo en la cultura visual actual, además de incluir una muestra de su catálogo tipográfico más representativo.

¿Hay algún ritual, dinámica o detalle que se repita y que defina la experiencia del proyecto?
Es una instalación site specific 360º para navegar sin inicio ni fin. El espectador debe involucrarse y curiosear el espacio y sus contenidos. Consiste de tres pantallas dispuestas en triángulo sobre la Plaza Legorreta, cada una usando las tipografías de nuestros lxs participantes, pero con despliegues distintos en combinaciones infinitas: kinetic type y motion graphics en una, código autogenerativo en otra, y la tercera, y más lúdica, es interactiva, en donde las tipografías cobran corporalidad según el número de participantes por medio de un Kinect.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Ya es toda una discografía en sí misma. Façade Electronics es partícipe de la instalación, sonorizándola con su catálogo completo de 45 álbumes y 5 samplers compilatorios. Si fuera una ciudad, sería el país de las Ciudades invisibles descritas por Marco Polo en la obra de Italo Calvino. Si fuera un libro, sería un espécimen tipográfico de varios tomos en donde la tinta se reescribe siempre.

Natalia Gómez y Miguel Escamilla
Directores de FM (Fonts in Motion)
A kinetic type initiative inhabiting space
fontsinmotion.xyz