Lorena Ramírez Pérez

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Mucho se fue dando por coincidencias. En Café DUAL somos dos socios fundadores y queríamos emprender. Somos amantes del pan y café, y muy inquietos, así que aterrizamos con que pondríamos una cafetería. Nos pusimos manos a la obra con la búsqueda de la maquinaria, local, mobiliario, etc., y con las adaptaciones y remodelaciones. Algo muy especial que tenemos, y que nos da mucho orgullo compartir, es que nosotros mismos nos encargamos de diseñar, armar y adecuar todo lo que se encuentra en el local: desde el espacio hasta el menú.
El mayor diferenciador de nuestra cafetería es que no somos un lugar transaccional. Es común encontrar muchos lugares donde ir a comprar algo es meramente una transacción, especialmente estando en la ciudad más industrializada del país. En Café DUAL buscamos que cada vez que nos visitan sea un momento acogedor y que se sienta como pertenecer a una comunidad. Tenemos clientes que ya se convirtieron en amigos y nos gusta pensar que estamos creando una comunidad muy linda alrededor del café.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Es padrísimo el rush; cuando llega mucha gente y estamos a full en barra con la preparación. Pero en realidad uno no se percata de lo que está pasando en el momento. Ya cuando llega el golpe de satisfacción es al cerrar la cortina, cuando acaba el día. Es una sensación inexplicable volver a casa después de otro día más de haber dado lo máximo de uno, de recapitular y hacer lo que nos apasiona.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Una platicada con quien esté de barista. Nos encanta saber cómo están nuestros clientes y echar chisme. Nos encanta que se sientan bienvenidos. Y bueno, tampoco se pueden perder la oportunidad de probar alguno de nuestros cafés; todos y cada uno de ellos tiene su encanto, especialmente nuestro Cinnamon Roll latte.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Somos una cafetería diferente a lo que busca típicamente una persona en Monterrey. Tratamos de no seguir tanto las tendencias, ni en nuestra arquitectura, ni en el aesthetic del lugar, ni en nuestras redes sociales, ni en nuestro menú, ni en nuestra atención al cliente, por lo que ha sido retador permear y encontrar quién se identifique con la vibra de nuestra cafetería. Típicamente, como consumidor, uno ve un trend y claro que quiere pertenecer. Ha sido un reto muy grande intentar encontrar un balance entre ajustarnos a lo que está de moda y lo que en realidad buscamos con nuestro espacio.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Nos guiamos por el ideal de que este es un café de la comunidad para la comunidad. Café DUAL nació con la intención de crear comunidad alrededor de un buen café; de incluir en la vida cotidiana un café cotidiano, de alta calidad, que se sienta como un segundo hogar. Buscamos extraer lo más lindo de la comunidad, que es su gente, y contribuir al tejido social en medio de la ciudad más industrializada de México. Es un café de nosotros para nosotros, y esto es lo que constantemente perseguimos. Se observa desde que iniciamos el proyecto: haciendo con nuestras propias manos el diseño del local, de la marca, del menú, todas las remodelaciones, el desarrollo de identidad y demás, que todo está hecho de la manera más humana y auténtica posible: es nosotros.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nos inspiran muchísimo nuestros tostadores, Chimera Roasters. Es increíble ver todo el conocimiento y la pasión que tienen por el café desde que se planta hasta que llega a la mesa del consumidor final, además de la manera en que comparten con su comunidad todo el conocimiento que tienen. Procuran cada detalle, tanto del grano como de su cadena de suministro, manteniendo su excelencia como personas. Sin duda, el mundo del café es inmenso y nos inspira ver su caso de éxito.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
A las cafeterías vecinas. Queremos formar una comunidad más fuerte de café en la zona donde nos ubicamos y nos encantaría colaborar con las cafeterías de la zona, ya sea con alguna bebida temática o de temporada, con algún evento o activación. Algo que nos encanta del café es que frecuentemente es más que una taza, es una plática, es un proyecto, es una relación. Queremos poner eso en práctica también a nivel cafetería en nuestra área y hacer eventos para mostrarle cariño a la comunidad.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
La paleta de colores nació gracias a la cafetera. Cuando teníamos la idea de abrir un café encontramos una cafetera y un molino a la venta que pertenecieron a otra cafetería. Era de color rojo, por lo que iba a ser un color más retador para combinar. Tuvimos que desarrollar la paleta de colores del café alrededor de la cafetera y el molino. Y terminó siendo un distintivo muy grande de nuestra cafetería; decidimos no mantenernos con los colores básicos, ya que son los que la mayoría de las cafeterías utilizan y buscábamos crear una identidad propia. Así creamos nuestra paleta de colores adaptada a nuestras herramientas cafeteras.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Seríamos el álbum Weezer de Weezer porque tiene canciones variadas y se adapta a cualquier mood en el que estés. Trae una vibe alivianada, millennial, relajada, alternativa y atemporal. En pocas palabras, siempre cae bien.

Lorena Ramírez Pérez
Socia fundadora de Café DUAL
Cafecito y pan
Monterrey, México
instagram.com/cafe.dual