Arnau Elias Valentí

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Ahora mismo no estoy trabajando en ningún proyecto en concreto, pero sigo disparando y trabajando en lo que podría ser una especie de diario visual que se mueve entre lo estético y lo poético. Este se puede concebir como un proyecto indefinido, personal e íntimo.
Es un trabajo que evoluciona conmigo, sin plazos ni imposiciones; solo intento que sea sincero y coherente.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
La pausa, la tranquilidad, el no tener que producir más allá de lo que uno siente. Este es un proyecto indefinido y esto te da perspectiva. He aprendido a no producir sin sentido, dejando que el ritmo sea algo natural, sin imposiciones inconscientes. El formato analógico también ayuda mucho a trabajar con cierta pausa.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Cualquier cosa que pasa por mi mente; cada rollo, cada disparo se ubica en un momento de mi vida. Es por eso que todas mis emociones están representadas de alguna forma.
A veces la ausencia de palabras, el silencio, es la mejor herramienta para enfrentarse a estos proyectos tan personales.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
No es algo que haya concebido desde unas influencias concretas; más bien es algo que nace conmigo y evoluciona con el tiempo, al igual que yo.
Quizás sí que me siento identificado con cierta manera de hacer del cine asiático, esas películas más contemplativas, donde la pausa es importante y la palabra queda muchas veces en un segundo plano. La reciente película Perfect Days, de Wim Wenders, podría ser un ejemplo de lo que estoy hablando.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Creo que es algo que nos pasa a todos los creadores. Las etapas en las que no producimos, esos momentos en que, por falta de ganas, de inspiración o por cualquier otro motivo, no somos capaces de hacer aquello que amamos. Con el tiempo he aprendido que es una parte importante del proceso creativo, incluso muy necesaria.

¿Cuál es tu cafetería favorita y por qué te gusta ir ahí?
En el pueblo costero de Palamós está la cafetería Zero, una pequeña cafetería de especialidad, un lugar agradable y tranquilo para trabajar y tomar un buen café.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Este mes de febrero, sin duda, el título de la película sería Diluvi y la banda sonora, indudablemente, sería de Portishead.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Siempre estoy abierto a colaboraciones de todo tipo, aunque ahora mismo no tengo ninguna pendiente.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Hay un montón de artistas a los que sigo y admiro. Ahora mismo me vienen a la cabeza algunos como el fotógrafo italiano Piero Percoco; sus fotografías son una mezcla de folclore, turismo, color, belleza e ironía a partes iguales.
El fotógrafo y diseñador marroquí Hassan Hajjaj, una mezcla maravillosa de tradición y cultura pop.
Y, por último, el fotógrafo japonés Hayahisa Tomiyasu. Me encanta principalmente su proyecto TTP porque, desde la sencillez de la repetición, es capaz de transmitir tanto.

Arnau Elias Valentí
Soy fotógrafo residente en un pueblo de la Costa Brava. Trabajo en todo tipo de proyectos, aunque podría decirse que estoy especializado en fotografía documental artística.
instagram.com/arnaueliasv