Christian García Vila

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Lattexa nació en marzo de 2021, cuando todavía existían restricciones por la pandemia. Era un proyecto que tenía unas bases claras, aunque todavía no estaba definido al cien por ciento. Fue evolucionando poco a poco, construyendo unos cimientos sólidos con el tiempo.
Desde el principio queríamos crear un espacio donde la gente pudiera disfrutar, descubrir novedades y encontrar siempre un motivo para volver, sin dejar nunca de ser fieles al trato cercano con el público.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Creo que el momento que más disfrutamos es el principio de cada mes, cuando llegan todas las novedades: nuevos desayunos, un nuevo café en la tolva y distintas propuestas para probar. Es cuando ocurren todos los ensayos, errores y descubrimientos.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
No debería perderse la oportunidad de probar alguno de nuestros cafés de filtro o alguno de los orígenes más especiales. Y, por supuesto, alguno de nuestros desayunos, especialmente aquellos que incluyen elementos más personales.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
La idea de no querer estancarnos nunca y seguir aprendiendo constantemente. Buscamos formarnos cada vez más, mejorar siempre lo que ofrecemos y mantener la inquietud por evolucionar. Es una historia interminable.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La familia, ante todo. Y, con el paso de los años, también todas las personas que hemos ido conociendo. Muchas de ellas han terminado formando parte del proyecto e influyen, de una u otra manera, en la forma en que hacemos las cosas.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Mi hijo y mi mujer. Como comentaba antes, la familia es lo que me motiva a no parar nunca.
En el ámbito profesional, sin duda Echoes, nuestro tostador de café. Detrás de la marca hay grandes profesionales que siempre nos impulsan a exigirnos un poco más, en el mejor sentido de la palabra.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Invitaríamos a alguien que compartiera nuestra pasión por el oficio y nuestra manera de entender el trabajo. No podría dar un nombre concreto; son muchas las personas que encajarían con nuestra filosofía. Lo ideal sería colaborar con alguien que complementara nuestras debilidades y nos ayudara a seguir creciendo.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
El propio nombre, Lattexa. Es un juego de palabras: en gallego, latexa hace referencia a cuando el corazón late; Latte viene del café con leche y Xa hace referencia a Xallas, la comarca de donde somos.
Además, el local está lleno de pequeños detalles con historia: lámparas hechas con teteras, un grifo que pertenecía a la casa de mi abuelo y distintos objetos que nos han regalado algunos clientes.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Somos de un pueblo pequeño, de menos de diez mil habitantes, en Galicia. Por eso, más que una ciudad, nos definiríamos como nuestra tierra: A Costa da Morte. Un mar bravo y rudo por momentos, pero que, cuando se calma y lo observas, se convierte en un remanso de paz que te acoge.

Christian García Vila
Barista, socio y fundador de Lattexa
Cafetería de especialidad
A Coruña, España
instagram.com/lattexastc