La Bermeja

Edgardo Arredondo

¿Cómo nació la idea de este libro?
En realidad, fue una sugerencia del que fuera mi maestro de Literatura, el poeta Roger Campos Munguía. El tema, más que atractivo: una isla que no existió o la desaparecieron por un tema de límites de fronteras marítimas con Estados Unidos, estando de por medio una riqueza enorme de hidrocarburos en el centro del Golfo de México. Así que a investigar y ficcionar.

¿Qué descubriste en el proceso de escribirlo que no imaginabas al inicio?
El inimaginable salto, en este caso, del mito a la realidad, de que somos un país rico en historias y, además, somos los reyes del “sospechosismo” y líderes natos para armar conjeturas.

¿Qué partes tuvieron que quedarse fuera para que el libro quedara como está?
En realidad, ninguna. Si bien los hechos narrados en la novela transcurren del siglo XVI al XXI y abarcan escenarios en América y Europa, logramos, con tres saltos en la historia, mantener el hilo conductor del relato, a pesar de la diversidad de los personajes y teniendo, en este caso, como protagonista a una isla.

¿Qué conversaciones, lecturas, imágenes o sonidos se cruzaron en la escritura de este libro?
En la primera parte, “El Rojo y la maldición de la gitana”, autores clásicos de la literatura como Verne, Salgari y Walter Scott; el hecho de tener a Campeche a solo dos horas de distancia para completar la ambientación.

En la segunda parte, “El Lobo y el Mare”, mucho de lo que giró en torno a Oppenheimer y el proyecto Manhattan, en la Segunda Guerra Mundial, autores como Ian Fleming y Frederick Forsyth.

En la tercera, “Espías y traidores”, fascinante, pues era tan solo revisar parte de la política mexicana en la última década del siglo XX y la siempre inagotable fuente de inspiración en los políticos mexicanos.

¿Hay una emoción o pregunta que lo atraviese de principio a fin?
Una muy simple: ¿Y si la isla existió y fue desaparecida en forma intencional en un complot de grandes dimensiones?

¿Hubo un momento en el que sentiste que el libro cambió de rumbo?
Francamente no, metafóricamente fue embarcarnos rumbo a la Bermeja.

¿Cómo cambió tu manera de leer o de mirar después de terminarlo?
Confirmé que hay una gran diferencia entre escribir una novela histórica, como fue mi trabajo anterior, Amarílico, y esta novela, que es ficción basada en hechos reales, y confirmo con singular alegría que la Literatura no es simplemente una relatoría de hechos.

¿Qué autores te inspiran últimamente y qué encuentras en su forma de escribir?
Amo la narrativa de Mario Vargas Llosa, la contundencia de Rafael Pérez Gay y la atmósfera de Guillermo Arriaga.

¿Cuál es tu cafetería favorita y por qué te gusta ir ahí?
Vivo en Mérida, el concepto no es tan arraigado, pero sin duda, cuando voy a CDMX, no me pierdo una visita al Péndulo o al Sótano.

Edgardo Arredondo
Es médico de profesión. Cuenta con una carrera literaria de 15 años y ocho novelas publicadas, entre las que destaca “De Médico a Sicario“.