¿Cómo llegué aquí?
Estoy en un lugar que tú no conoces,
pero me reconocerías a lo lejos.
¿Lo harías?
Imagina la fotografía:
una mujer sola,
en la esquina de una isla,
en pleno invierno,
fumando su último cigarro.
Ella toma fotos a extraños,
intentando encontrarse en alguno de ellos,
pero todos parecen tan distintos
a lo que ella podría ser.
La extraña sensación de vacío:
estar tan cerca
y, a la vez, tan lejos.
Las manos rojas por el frío.
Un corazón intentando encontrar calor.
¿Por qué no estás aquí?
Tal vez cubrirías mi cuerpo
con algo llamado brazos.
Tal vez podríamos encontrarnos
en los rostros de extraños.
¿Me ayudarías a encontrarme a través de ellos,
o harías que me encontrara a través de ti?
Movernos a través del tiempo
para volver a aquello
que alguna vez llamamos libertad.
Mi amor,
regresa al lugar que dijimos
sería nuestro hogar.
Pídeme un beso
de una manera sutil.
Pídeme un abrazo
de la forma correcta.
Encontrémonos,
una vez más,
en alguna parte del mundo.
Esto no es un poema.
Es un ruego.
Fotografía por Camilla Morachis Beltrán

