¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Publicado: “El Gabacho” para el Simpson Ahuevo.
En proceso que pueda mencionar: mi primer largometraje.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Centrándome en lo que está publicado, la neta es que volver a trabajar en Sonora (El Gabacho – Simpson Ahuevo) fue una experiencia súper reconfortante.
Después de tener un año el cual me gusta resumir como “de mucho aprendizaje”, volver a nuestras raíces, reconectando con un crew con el que hace años no trabajábamos y tampoco filmábamos en nuestro hogar, Hermosillo, Sonora, fue como un abrazo al corazón.
Creo que reforzamos la idea de que esa es nuestra vibra, que hacer las cosas en el norte es de las cosas que más disfrutamos. La cosmovisión del norteño que no ha pasado por lo industrial de la capital es muy valiosa. Son otros retos (porque nosotros también cambiamos en ese lapso que nos ausentamos de Hermosillo), y nos complementamos súper bien. Creo que sacamos lo mejor el uno del otro.
Siempre voy a ser un rancherito.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
“Cómo me gustaría poder trabajar y crecer acá al ritmo que deseo y necesito.”

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Siempre, en cada pieza que me toca dirigir hay bastantes referencias de cosas que amo. En este fueron:
“Coolo” de Illya Kuryaki and the Valderramas.
“Say You’ll Be There” de las Spice Girls.
Y muchos de los spots son los lugares de nuestra infancia: el tianguis del Héctor Espino, los Dogos del Chema Plus, el Cerro de la Campana, la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, unos trailers hermosos en la salida de Hermosillo (que se portaron hermosos) y una salina yendo para Tastiota. Nuestro mero mole.
También Kenneth, mi fotógrafo y mano derecha creativa, sacó unos retratos y vibras de varios fotolibros que no tengo a la mano, pero me encantaron las referencias de un Hermosillo que nos tocó vivir de niños.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Ahora que por fin estoy trabajando de lleno en mi primera película, creo que lo más complicado es saber elegir de qué hablar, tener claro qué es lo que uno quiere decir; eso conlleva mucha sinceridad y un trabajo interno muy complejo, pero al mismo tiempo también creo que es lo más fácil.
Dedicarle 2 años (o más) de tu vida a un proyecto es algo bastante catártico e íntimo; entonces, elegir algo de lo cual es difícil desencantarte es muy importante.
Afortunadamente, ahorita ya lo sé y trabajo en ello, tengo claro a dónde quiero llegar; entonces lo demás solo es disciplina y mucho amor.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
En Hermosillo había uno que amaba con todo el corazón: Kiosko Fina se llama. Mis favoritos eran los tacos de res. Los preparaban estilo Sinaloa; nunca olvidaré su sabor.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Mejor cito una que me prendió el corazón el 1ero de enero y estoy tomando como referencia para todo este mes: “100 Meters” de Uoto.
Soundtrack: “Rahisha” de Official Hige Dandism.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Siempre recomendaré a quien más me ha inspirado estos años de formación, desde el 2009: Bo Burnham.
Todo lo que hace es de lo que más revisito cada que se me traba un poco el corazón. Siempre termino conmovido y llorando con lo que ha hecho. Me parece el mejor artista de esa generación. Espero algún día trabajar con él en el futuro. Sus especiales de comedia están en línea, algunos en Netflix; recomiendo que los vean en orden para ver la progresión como artista, creo que podría inspirar a mucha raza que lee esto.
También recomiendo a los 100Gecs; jodidamente inspiradores.
Ver el cine de Theo Angelopoulos y de Alice Rohrwacher… no me saco “La Chimera” del corazón. Creo que lo que hacen trasciende la razón y se va a lo más profundo del alma. Aspiro a ser tan sincero como ellxs.
Por último, recomiendo ver las luchas más cabronas de Jeff Hardy; ese wey siempre me hacía querer superarme cuando era niño. La pelea VS The Dudleys y Edge & Christian es maravillosa.

