• Llama contra llama

    Llama contra llama

    Antes de tocar la puerta me llevo dos dedos al pecho, no para medir el corazón sino para avisarle que no todo golpe anuncia una fuga, y el corazón, que no entiende razones y tiene la memoria llena de corredores, golpea una vez, dos veces, tres, como si alguien caminara detrás de la pared; entonces…