Después de años de espera, Las Ligas Menores volvió. El viernes pasado estrenaron A Esta Altura, su tercer disco de estudio, y lo anunciaron como se anuncian las cosas importantes: sin muchas vueltas, pero con canciones que te dejan pensando.
El álbum, producido por El Sello Rojo, se encuentra ya disponible en todas las plataformas, suena como una fuga a tiempo: un viaje desde el ruido de la ciudad hacia la nada, con la desilusión de copiloto y la distorsión como brújula. Guitarras que abren caminos, letras que no necesitan disfraz, climas que se construyen y se rompen sin pedir perdón.
Las Ligas no están acá para reinventar la rueda. Están para hacerla girar con fuerza emocional, con canciones que siguen siendo pequeñas postales de una sensibilidad que no se rinde. Hay momentos de melancolía eléctrica, pasajes que se abren como campos y ritmos que sacuden sin perder el tono íntimo.
A Esta Altura no responde a etiquetas. Es una especie de mapa emocional hecho disco: va y viene entre lo crudo y lo onírico, entre la poesía directa y los arreglos surrealistas. Y aunque el destino final sea incierto, el viaje es glorioso.

Además del álbum, se anunciaron fechas en México. Así que si estás leyendo esto desde alguna ciudad con buen cielo y mejor escenario, prepárate: Las Ligas vuelven a sonar cerca. Y como siempre, cuando ellas tocan, algo se acomoda por dentro. Consigue tus boletos aquí.
Fotografía por Delfina Pignatiello

Journalist and cultural editor specializing in contemporary music and art.
