Escultura viva

Lesly Castro

What pieces or projects have you been working on lately?
Últimamente retomé mi proyecto de fotografía de autorretrato, que vengo explorando desde la universidad. Nació como una excusa íntima para conocerme y, con el tiempo, se ha convertido en una forma de expresión y exploración personal.

Este año me adentré en la fotografía analógica, creando una serie abierta llamada Escultura Viva, donde exploro el cuerpo como materia escultórica en espacios cotidianos. Poco a poco, el proyecto se ha ido convirtiendo en una especie de diario visual, donde las imágenes nuevas dialogan constantemente con fotografías que hice años atrás.

What did you learn (or unlearn) while working on them?
Aprendí a detenerme y observar más, a soltar el control, a no juzgarme y a confiar más en mi intuición.

La fotografía analógica me regaló algo que necesitaba: salir de mi zona de confort, entender que dar espacio a lo inesperado puede ser mágico y que la mejor fotografía no siempre es la más perfecta, sino la más genuina.

What words, ideas or emotions were going through your head?
La desnudez ha estado continuamente en mi mente. Siempre he pensado que el desnudo, además de ser un diálogo constante en el arte, permite exponerte ante el mundo de una forma especialmente vulnerable.

También pienso en la ropa como una especie de biografía: habla de género, roles, gustos y de la forma en que elegimos presentarnos ante los demás. Siento que el desnudo es el momento en que te desprendes de muchos de esos códigos y artificios para encontrarte con algo más esencial.

Were there any conversations, movies, music, or books that made their way into that work?
El cine y la música son dos de mis grandes “lugares seguros” y, aunque no siempre exista una referencia directa, inevitablemente terminan filtrándose en lo que hago.

Tengo un especial interés por cierto cine asiático y por películas que comparten una mirada especialmente sensible hacia lo simple y lo cotidiano, como Past Lives and Perfect Days. Me atrae esa manera más contemplativa de contar historias, donde muchas veces una mirada, un silencio o un espacio pueden decir tanto como un diálogo.

También me gusta mucho el universo de Studio Ghibli, especialmente porque muchas de sus historias están protagonizadas por mujeres independientes, curiosas y sensibles, que tienen una relación muy activa con el mundo que las rodea. En La colina de las amapolas hay una escena que siempre me ha gustado: Umi, la protagonista, observa una pintura de Sachiko, una estudiante de arte, y descubre en ella las señales de un barco que responde a las banderas que ella misma iza cada mañana. Me gusta esa idea de que una imagen pueda revelar una conexión que existe sin que necesariamente seamos conscientes de ella.

La música, en cambio, está mucho más presente durante el proceso. Muchas veces fotografío escuchando música porque me ayuda a entrar en un estado de ánimo determinado. Rihanna es mi favorita, pero escucho cosas muy diferentes: Bomba Estéreo, Nina Simone, Karol G, Natalia Lafourcade o Tash Sultana, entre muchas otras. No necesariamente busco que la imagen tenga relación con la canción; simplemente necesito ese mood para entrar en el momento y dejarme llevar.

En cuanto a los libros, El camino del artista, de Julia Cameron, ha sido sin duda determinante a la hora de publicar mis fotografías y ser más constante en el acto de crear, sin sentir la presión de producir sin sentido o sin inspiración. También me ayudó a aceptar que puedo tomarme días o incluso semanas sin fotografiar hasta volver a sentir ganas de crear, y que no tengo que forzarlo.

La poesía también ha estado muy presente en mi manera de relacionarme con las imágenes. Me interesa esa capacidad de decir mucho con muy poco, de sugerir más que explicar, y creo que eso es algo que también busco en mis fotografías.

What's been the most difficult thing you've faced recently in your creative process?
Las 3 R’s: reinventar, reinterpretar y repetir.

Aunque, en mi caso, el desafío está precisamente en no repetir.

Siento que reinventarme y reinterpretarme sin caer en la repetición siempre ha sido uno de mis mayores desafíos, no solo a nivel creativo, sino también técnico.

Como mencioné antes, inicié un proceso más lento incorporando la fotografía analógica a mi trabajo de autorretrato. No solo quería retarme y ponerme nuevos desafíos, especialmente porque siempre trabajo sola, sino también evitar repetirme literalmente.

Intento no repetir disparos, tanto desde lo conceptual como desde lo práctico. Siento que parte de la magia de la fotografía analógica está precisamente en la ausencia de perfección. Por eso, incluso cuando algunas fotografías quedan movidas o desenfocadas, siento que tienen una particularidad que las hace especiales e irrepetibles.

What is your favorite coffee shop and why do you like going there?
Brooklyn Café
en Barcelona: lejos de ser una cafetería enorme o de parecer el lobby de un hotel, es pequeña, acogedora y, lo más importante: ¡el café es colombiano! Como yo.

If your life were a movie this month, what would it be called and who would write the soundtrack?
Se llamaría como mi proyecto: Escultura Viva.

El soundtrack estaría entre Bomba Estéreo y Rihanna: una mezcla entre la conexión con nuestro entorno, la pertenencia, la sensualidad y la ilusión de ser una mujer auténtica.

Which studios, laboratories, or workshops have you collaborated with recently or would you like to collaborate with in the future?
En mayo de este año formé parte de ImageNation Barcelona, una hermosa exposición colectiva que se llevó a cabo en Matiz Gallery. Fue una experiencia maravillosa, no solo por poder compartir mi trabajo, sino también por poder conocer y compartir espacio con artistas que admiro. Me interesa mucho seguir encontrando espacios que fomenten el intercambio entre artistas.

También me llaman la atención los talleres de revelado analógico. Siento que sería una linda oportunidad para profundizar en nuevos conocimientos y seguir explorando el proceso detrás de mis imágenes.

En cuanto a los laboratorios fotográficos, mis carretes han sido revelados y escaneados en Medellín por La Tienda Analógica, y en Barcelona por Revelab Studio and Dubblefilm.

Recommend one or more artists you follow who inspire you, and tell us what you like most about their work or their way of working.
Débora Arango, artista paisa, fue una de las primeras mujeres colombianas en abordar el desnudo femenino de manera directa y transgresora en sus pinturas. Me interesa e inspira mucho la libertad con la que exploró temas que resultaban incómodos para su época.

Noell Oszvald, artista visual húngara, me gusta mucho su trabajo por su minimalismo y su manera de trabajar la luz, el cuerpo y el blanco y negro.

Sara Herranz, ilustradora española, por su forma de observar e ilustrar la vida con una sensibilidad femenina con la que logro identificarme.

Hana Katoba, artista catalana, me llama mucho la atención por la manera en que crea universos visuales utilizando la inteligencia artificial como herramienta de trabajo.

Angélica Dass, artista brasileña, por su proyecto Humanae, una hermosa reflexión sobre la belleza y diversidad de colores de la piel humana que logra conmoverme.

Lesly Castro
Comunicadora Audiovisual de Medellín, Colombia, actualmente radicada en Barcelona. Exploro la relación entre el cuerpo y el espacio a través del autorretrato, utilizando la forma y el entorno como elementos expresivos.
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