José Arturo Monsivais de la Cruz

¿Cómo nació Tam-piko y qué lo hizo diferente desde el principio?
Tam-piko nació de la necesidad de inventarse un sueño para seguir aquí, una chispa que comenzó en Puebla y tomó forma al volver a casa. El proyecto se originó en la cocina de un departamento, probando recetas de prensa francesa e infusiones de cold brew con frutas y granos de allá, fuertemente inspirado por las barritas de especialidad que descubrimos en Puebla. Lo que nos hizo diferentes desde el principio fue que no nacimos de un frío plan de negocios, sino de la búsqueda de un propósito: transformar esa influencia poblana y la nostalgia del regreso a Tampico y el bolero en una pequeña barra con identidad propia, pero con influencias de dos lugares muy diferentes.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutas más?
La parte de experimentar y probar con granos diferentes, ya sea probando una receta diferente o nueva para una bebida de la barra, o practicando mis vertidos en V60. Me relaja muchísimo poder terminar mi día con ese ritual: prepararme un vertidito o un latte bien hecho mientras escucho música. Al final de la jornada, ese momento es todo lo que necesito.

If someone is coming in for the first time, what should they not miss?
El piloncillo latte. Es una bebida que empezó siendo de prueba y con el tiempo se volvió algo muy personal. Hasta el momento seguimos trabajando en la receta, pero estoy muy cerca de conseguir que se sienta como algo familiar. Creo que esa bebida encapsula por completo la idea inicial de Tam-piko.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que te haya hecho replantearte algo sobre Tam-piko?
El mayor desafío con el que nos hemos topado hasta el momento es que actualmente somos una barra nómada o móvil. Si bien ese concepto y el de barra de especialidad no son nuevos en la zona, el reto ha sido cómo llevar la calidez de este proyecto a todos lados, por lo menos en lo que conseguimos un lugar fijo para establecernos. No somos ni la primera barra móvil de la zona, ni la primera barra de especialidad, entonces nos toca replantearnos constantemente cómo ganarnos un lugar en el día a día de las personas y cómo transmitir nuestra propia esencia en un formato que siempre está en movimiento.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que haces hoy?
Me sigue guiando la idea fija de que necesitamos inventarnos sueños para poder seguir avanzando. En cuanto a referencias, el rumbo de lo que hago hoy está marcado por los pilares sobre los cuales hoy se sostiene Tam-piko: el haber conocido el café de especialidad en Cucurru Café allá en Puebla, y el ver a personas construyendo sus propias historias en Ristrettos Coffeeshop cuando regresé a Tampico. Esas experiencias y el amor por lo que hacen son las influencias que mantienen viva la esencia de este proyecto.

¿Qué lugar, proyecto o persona te ha inspirado últimamente y por qué?
Últimamente me inspiran mucho las barritas locales de café de especialidad que siempre están innovando en lo que hacen en barra, ya sea con menús, bebidas, vertidos, en catas o conceptos. También me inspira un proyecto muy bonito llamado Tlacoyo Café, que me invita a realizar cuestionamientos sobre mi propio proyecto para seguir creciendo, mejorar la propuesta y encontrar nuevas formas de conectar con las personas a través de lo que hacemos.

Si Tam-piko pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Colaboraría con Cucurru Café. Me gustaría realizar una bebida en colaboración con ellos que tenga toda la esencia de esta parte del país, algo que diga “hecho en Tampico”, que sea reconocible pero adaptado a la zona de Puebla; y me gustaría realizar algo a la inversa con ellos, algo que les diga a las personas “esto es Puebla”. Sería la manera perfecta de cerrar el círculo: conectar a través de los sabores el lugar donde conocí el café con el lugar donde decidí regresar a construir mi propio proyecto.

Is there an object, corner or detail of the place that has a story that few people know?
Mi prensa francesa. En ella preparé mis primeros cafés y experimenté con mis primeros granos de especialidad, mis primeros vertidos, infusiones y cold brews en aquella cocinita de Puebla. Por el momento la dejé de usar, pues me enfoqué un poco más en otros tipos de vertidos y recetas, pero la conservo como parte de la barra, pues con ella empezó todo esto. Es el recordatorio físico del inicio de este sueño.

Si Tam-piko fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
It would be the album Love de Eydie Gormé y Los Panchos. Asocio mucho este proyecto con el bolero. Crecí escuchando a Los Panchos en una vieja radio mientras las mañanas de domingo olían a café. Creo que ese álbum encapsula perfectamente todo lo que para mí significa Tam-piko: la calidez de la nostalgia, el romance de los inicios y esa sensación familiar de hogar que busco transmitir en este proyecto.

José Arturo Monsivais de la Cruz
Fundador y propietario de Tam-piko
Cafetería de especialidad
Tampico, México
instagram.com/tam_pikocafe