<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Johana Neftali, autor en ERRR MAGAZINE</title>
	<atom:link href="https://errr-magazine.com/english/author/johana-neftali/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://errr-magazine.com/english/author/johana-neftali/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 31 Aug 2022 06:59:51 +0000</lastBuildDate>
	<language>en-US</language>
	<sy:updateperiod>
	hourly	</sy:updateperiod>
	<sy:updatefrequency>
	1	</sy:updatefrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.1</generator>

<image>
	<url>https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2024/11/cropped-image0.jpeg?fit=32%2C32&#038;ssl=1</url>
	<title>Johana Neftali, autor en ERRR MAGAZINE</title>
	<link>https://errr-magazine.com/english/author/johana-neftali/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">83915525</site>	<item>
		<title>Pellizcos</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/pellizcos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Johana Neftali]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Apr 2018 07:19:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=132364</guid>

					<description><![CDATA[<p>Nunca me había encantado tanto un pellizco. Normalmente uno tiende a enamorarse de la manera en que te acarician una pierna o te muerden una oreja, pero nunca de un pellizco. A mi me encantaban, sobre todo, los que me dabas justo debajo de las costillas porque esos sólo los tenía cuando estaba desnuda y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/pellizcos/">Pellizcos</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Nunca me había encantado tanto un pellizco. Normalmente uno tiende a enamorarse de la manera en que te acarician una pierna o te muerden una oreja, pero nunca de un pellizco. A mi me encantaban, sobre todo, los que me dabas justo debajo de las costillas porque esos sólo los tenía cuando estaba desnuda y acostada de espaldas a ti o cuando me sentaba encima tuyo a la altura de tu cóccix y hablábamos de ti o de mí o de como haríamos para solucionar el problema del desempleo de mujeres sin estudios. Amaba inmensamente que cada pellizco que marcabas en mi piel tardaba en desvanecerse mucho o poco tiempo según las ganas que tenías de mí. Cuando me besabas con frenesí y estábamos vueltos medio locos, los pellizcos eran con fuerza y demoraban más segundos en desperecer, y, cuando estábamos medio cuerdos —porque no me atrevo a afirmar que yo podía ser 100% prudente teniéndote conmigo— a veces ni siquiera dejaban su rastro. Esos sólo me los hacías por manía, por ocio o porque era tu manera de decirme que sentías algo. No sé. Es sólo que hoy me puse a pensar en ellos. Los extraño. Y a ti también.</p>
<p>Photographers: <a href="http://pj-wang.format.com/">PJ Wang</a></p><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/pellizcos/">Pellizcos</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132364</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>