No. 55 (Te mentiría)

Te mentiría si te dijera que no lo he intentado,
si no hubiera yo puesto mi alma ante el brío.
Si tan sólo el fuego que hubo una vez
en nosotros
hubiese tenido también miedo
al frío
de nuestros corazones afanosos.

Te mentiría si te dijera que nunca he esperado,
si no llegase temprano jamás a la cita.
Sí tan sólo el folclor de nosotros,
con nuestras versiones distintas,
hubiese tenido también miedo
de soltarnos enteros
en un abismo soltero
cuya oscuridad asesina.

Te mentiría si te dijera que no te recuerdo,
si tus caricias no hubiesen hecho marcas
al tiempo.
Si tan sólo ese misterio,
vuelto materia con unas manos
tan lindas, tan suaves,
hubiese tenido también miedo
de hacernos amantes,
a pesar, de hecho,
de nuestros besos distantes.

Te mentiría si te dijera que nunca te he amado,
si expresará mi cariño en profundo silencio.
Sí tan sólo la bruma azulosa del cielo,
que fuera una vez la promesa
de cruzar los océanos,
hubiese tenido también miedo
de nosotros, de hecho,
con nuestros futuros inciertos.

Te mentiría si te dijera que no te he matado
cada que vuelves a dirigir tu sonrisa.
Sí tan sólo vivieras en mí ser
que se eriza,
vivirías a su vez en un magín crispado,
que también tiene miedo
y que te revive toda vez que, sin más,
se hace trizas.

Te mentiría si te dijera que no me he matado
y revivido cada que lloro.
Sí tan sólo una lagrima que despiden mis ojos,
cayendo al vacío,
hubiese tenido también miedo
de encontrarnos
unidos,
aferrados,
a la tempestad de lo eterno.

Te mentiría si te dijera que nunca te he escrito,
con una pluma invisible,
con un tacto celoso
en la piel oculta detrás de un suspiro.
Te digo,
si tan sólo el sudor de mis hombros
hubiese tenido también miedo
de dejarte tendida
en una cama de oro,
que más bien es de polvo.

Te mentiría si te dijera que nunca he vivido,
si me olvidará de hablar con poesía.
Sí tan sólo tus ojos miraran el día,
y con esa mirada,
llena de miedo,
consolasen un contexto
con sus historias
y mitos,
repleto de espinas.

Te mentiría si te dijera que yo te he mentido,
usado las palabras más hermosas
por decir una frase.
Si tan sólo al leer un poema
con sus propios razonamientos,
hubiera yo tenido también miedo
(miedo)
de decir que te amo
aunque, con toda seguridad,
no fuese escuchado.

Fotografía por Sasha Mademuaselle

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