Nada

27 abril, 2020

1. ¿Cuál es tu palabra favorita?: Creo que en este momento mis palabras favoritas son «Sí «, «feral», «etéreo » y «nada».
Pero por su sonido tengo muchísimas. Puedo obsesionarme con una palabra porque la leí o simplemente por cómo lo dijo alguna persona mientras conversábamos.
Cuando estoy sola, siempre estoy repitiendo palabras en diferentes tonos y acentos, es como si las redescubriera por la forma en que otros las usan.

2. ¿Qué soñaste anoche? Si no te acuerdas, relata algún sueño reciente del que te acuerdes.: Hace algún tiempo soñé con mi ex. Estábamos cerca de casa de mis papás y se me aparecía un caballo muy alto. Por alguna razón, yo quería subirme a su lomo. Batallé mucho con el animal hasta que por fin lo logré. Pero cuando me subí, noté que no veía el piso, ni la calle ni nada. Estaba en las nubes sobremirando todo y me sentí profundamente sola; algo entre serena, hipnotizada y triste. Me quedé así un rato y luego me bajé.
Ya en el piso, llegó mi ex. Hablamos como si nada y paseamos al caballo por la calle, como si fuera un perrito faldero. Luego lo dejamos ir.

3. ¿Cuál es la película que más te ha hecho reír?: ¿Recientemente? Creo que ninguna. Pero las series que más me han hecho reír son The Office y Hora de Aventura.

4. ¿Qué canción te gustaría que pusieran en tu funeral?: Siempre he tenido una debilidad por Sigur Rós, pero últimamente resuena más conmigo «We are Born when we die» de Apollo Sunshine o «Holes» de Mercury Rev …

5. ¿Cuál es tu definición de «arte»?: Creo que para mi el arte tiene que ver con revelar o hacer evidente aquello que antes sólo eran emociones, sueños o sensaciones importantes que todos compartimos pero que, hasta antes de ser creadas carecían de un nombre. El arte es lo que permite que todas estas cosas inexplicables de pronto tengan un peso, una forma, un medio por el cual compartirse y, con suerte, puedan llegar a alguien que también se identifique con esto y el «nombrarlo» le ayude a entender un poco mejor su propia experiencia de estar vivo.

6. ¿Cuál sería tu proyecto o colaboración ideal?: Me gusta mucho conocer gente de áreas que no tienen nada que ver con la mía. Sé que me gusta escribir, pintar y a veces crear para medios audiovisuales, sin embargo, observo a mis amigos de disciplinas opuestas y «más análogas » como la danza, la biología, la medicina… -disciplinas que están más enraizadas más en el cuerpo- y no puedo evitar sentir una especie de envidia y unas ganas locas de generar juntos algo que logre combinar medios aparentemente disímiles.

7. ¿Cuál es el mejor consejo que alguien te ha dado?: Me han dado muuy buenos consejos pero raras veces los he seguido. Supongo que está más en mí las ganas de equivocarme y aprender por mi cuenta.
Soy la clase de persona que agradece un buen consejo pero internamente lo pone en duda desde el momento en que termina la conversación.

8. Si pudieras cambiar algo del mundo, ¿qué cambiarías?: La falta de empatía hacia el otro. ¿Quién o qué? No importa. La naturaleza misma, las demás personas, todo aquello que parece ajeno a nosotros…

Creo que vivo en un tiempo en que pareciera que todos los «demás » deben justificar sus opiniones por un miedo exaserbado de lastimar u ofender a otras personas , pero cuando se trata de nosotros, de hablar de nuestros propios miedos, nuestras necesidades y nuestras emociones , éstas son tan obvias y urgentes que es responsabilidad de los demás el comprendernos y adaptarse a nosotros.
Yo misma he sido culpable de esto, pero creo que es un germen que siempre ha existido en todos, en mayor o menor medida. Y creo que esta necesidad de sobreponerse como eterno protagonista es lo que eclipsa que nos entendamos y mejoremos tanto en lo personal como en lo colectivo.

9. Un pingüino entra a tu cuarto con un sombrero puesto. ¿Qué es lo primero que te dice y por qué está en tu cuarto?: Dice: «no hay tiempo para explicaciones, sólo sígueme » y viene de un futuro-no tan distante- donde yo y todas las personas que quiero están siendo transformadas en pingüinos para poder repoblar los polos debido a que el calentamiento global está acabando con la población natural de pingüinos.
No lleva un sombrero, sino una boina negra para recordarme que soy yo, pero en forma de pingüino… en el futuro, esa es la última posesión de mi vida humana que me dejaron mis captores.

Fotografía por Jan Meifert

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