Mesozoico

5 noviembre, 2018

Al principio pensamos que era la gata en celo, pero ya que se le pasó, lo descartamos. ¿Sería un tlacuache? La onda era que el bote de basura se movía de su lugar y emitía ruidos extraños. A cada rato lo revisábamos y le poníamos veneno, pero seguía pasando lo mismo. Cansados de lo mismo, decidimos poner una cámara para dar fin al martirio. No había gato en celo, ni tlacuache. El bote de basura estaba embrujado. Pasamos de la duda al misterio ¿qué tipo de espíritu se metería a un basurero? ¿será el de algún bebé abandonado? (Esa hipótesis fue descartada, compramos el bote nuevo) Eso sí, de algo estábamos seguros, el bote estaba poseído por un chocarrero. Asombrados, decidimos subir el vídeo al feis, por ese medio nos contactó un médium de origen cubano. El sujeto nos contó que este no era el único caso de botes poseídos, actualmente y contando el nuestro, se habían registrado 10,000 casos en Latinoamérica y China. El asunto era difícil de creer. La empresa dedicada al plástico (la del changuito con chaleco) había comprado unas hectáreas en el sur de Uruguay, dónde había petróleo. La fuente de ese oro negro principiaba de los dinosauros, y pues sí, nuestro bote estaba poseído por un Eosinoptex (pequeña criatura parecida a un ave) El cubano nos contó que hubo un bote endemoniado por un Allosaurus, que cobró la vida de un gato. La desdinaurización se llevó a cabo en el patio de la casa, el médium tomó un carbón ardiendo en fuego de la India y lo lanzó con una fuerza descomunal hacía el bote, éste empezó a gruñir y se movía cómo loco. Finalmente, el bote dejó de moverse y una pequeña ave salió de el.

Fotografía por Denis Ryabov

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Le caigo bien a los vagabundos, pero luego no me los puedo quitar de encima.