Lectura fácil

1 diciembre, 2020

Se habla de este libro como un campo de batalla contra el heteropatriarcado monógamo y blanco pero también a través del cual se celebran los cuerpos sexuales, discapacitados y revolucionarios.

Autor: Cristina Morales
Año:
2018

De venta en Polilla Librería.


«Me da rabia ponerle esta puntuación al libro que ha ganado uno de los premios más prestigiosos de este país, pero por mucho que me he esforzado en disfrutarlo, al final he tenido que abandonar.» ★★☆☆☆
–Julie Poulain

«He leído dos tipos de críticas sobre este libro: malas malísimas y buenas buenísimas. Las malas malísimas son de gente que por desgracia no pudieron soportar las primeras 50 páginas.» ★★★★☆
–Tux Tux

«El producto de una mente brillante y ágil, una autora politizada pero en absoluto dogmática, que se asoma con clarividencia a los resortes de la psique humana y se enzarza en descripciones de éstos que te dejan muda.» ★★★★★
–María Bastarós


Si ya leíste el libro, comparte tu perspectiva en una sola frase (no más de 148 caracteres, como en Twitter) y califícalo del 1 al 5. Llena el siguiente cuestionario:

por

Lo que no mata no sirve para nada. El lobo que no se come al cordero no entiende su naturaleza de lobo. El cordero que no se deja comer no entiende tampoco su naturaleza de cordero. A Darío Bracho no le gustan los lobos ni los corderos porque no sabe si irle a unos u otros. Lo que sí sabe es que el le gusta el vino tinto y el chocolate. También le gusta el cine, el viejo, el de Antonioni y Bergman aunque sabe perfecto que ya nadie ve esas películas. Nació en la Ciudad de México cerca de Tlatelolco. Tlatelolco le gusta mucho y cada vez que truena con alguien va a emborracharse a las calles de la colonia Guerrero pensando en Saúl Hernández de Caifanes. Sí él, salió, porque uno no va a salir. Leyó a Rulfo y le gusta. Leyó a Octavio Paz y no le gusta. Le gusta Facundo Cabral y las muchachas en abril. También, por su puesto, la María en el trigal. Sabe que “La estaca” es una canción española y que hay que sacarla para liberar el coche. Con eso basta. Podría cumplir, cincuenta años, qué más da, como el personaje del poema “Límites” de Borges. Podría salir con cualquiera. Es trovador y licenciado. Le gusta romper piñatas.