Impulso

18 mayo, 2021

Desde esta habitación
me he mentido varias veces,
prometiendo que el exterior es mejor máscara
que la que llevo puesta.
Bebí y maldije.
Le grité al techo
esperando a que un antepasado,
un dios,
una verdad
o qué sé yo, cruzara para culparla,
pero sólo estaba yo con la mano levantada.
Bebí y lloré
escuchando la canción de mis historias que amenazaba con irse.
¿Qué será de mí si no me encuentro al salir?
Bebí y olvidé.
Sin algún sueño dormí;
sin canción;
sin verdad sobre mí;
sin salir;
aunque la puerta
quedó abierta.

Fotografía por Lúa Ocaña.

por

Las personas siempre aplauden por las razones incorrectas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *