¡Estoy en escena!

Vida,

Escenario del tiempo,

Perturbadora tarima del hacer;

Yo, el empecinado te hablo,

El espíritu reticente y obstinado,

Si bien sabes que no acepto a tu tramoyero.

Cambias con constancia esa ornamentación del espectáculo,

Y cuando ya me he acostumbrado a algo mutas a destiempo;

Eres muy cruel,

De una moralidad muy severa,

Para ti todo es moral.

Yo soy tu actor,

El despistado,

El de la cabeza que no espabila,

Tú que mueves la boca y gritas las reglas del juego,

Yo que miro para otro lado.

No me has asignado un papel fijo,

Más sí un montón de presupuestos,

¿Qué soy en tu puesta?

Un ser villano quizá,

un ente pérfido intolerable,

un personaje medio,

Tal vez uno de esos grises,

¿O el lleno de claroscuros?

El amigo del valiente,

o el escudero del prócer,

Un mendicante,

O una pobre plañidera,

¿El protagonista?

El alma de todo el bien,

Todo lo bueno,

Lo dudo,

Y hablo por mi y por todos.

¡Bendito el espacio de tu escena!

Que me permite desempeñar al día un rol diverso,

No soy lo que quiero ser,

Soy lo que intento.

Fotografía por Lars Wastfelt

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