<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Jude Quinn, autor en ERRR MAGAZINE</title>
	<atom:link href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://errr-magazine.com/english/author/attem10/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 31 Aug 2022 06:52:00 +0000</lastBuildDate>
	<language>en-US</language>
	<sy:updateperiod>
	hourly	</sy:updateperiod>
	<sy:updatefrequency>
	1	</sy:updatefrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2024/11/cropped-image0.jpeg?fit=32%2C32&#038;ssl=1</url>
	<title>Jude Quinn, autor en ERRR MAGAZINE</title>
	<link>https://errr-magazine.com/english/author/attem10/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">83915525</site>	<item>
		<title>Boceto: &#8220;42&#8221;</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/boceto-42/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 06 Mar 2019 22:07:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=141656</guid>

					<description><![CDATA[<p>Uno de mis libros favoritos es The Hitchhiker’s Guide To the Galaxy (La Guía del Viajero intergaláctico) del escritor Douglas Adams, el libro es una novela humorística centrada alrededor de, precisamente, “La Guía del Viajero Intergaláctico”, un libro dentro del libro el cual contiene toda la información del universo en un formato similar al de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-42/">Boceto: &#8220;42&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Uno de mis libros favoritos es <em>The Hitchhiker’s Guide To the Galaxy</em> (<em>La Guía del Viajero intergaláctico</em>) del escritor Douglas Adams, el libro es una novela humorística centrada alrededor de, precisamente, “La Guía del Viajero Intergaláctico”, un libro dentro del libro el cual contiene toda la información del universo en un formato similar al de una guía turística (más pequeños datos curiosos, menos información verdaderamente útil).</p>
<p>Una de las pocas cosas que la guía no contiene, según explica la novela, es el significado de la vida, el universo y todo en general. Sin embargo, a través de la trama, los personajes dan con tal significado, el cual resulta ser… 42…</p>
<p>Ahora bien, el número 42 nunca es presentado como simbólico de algo más grande. La respuesta es simplemente “42”. Ese es el significado de la vida, el universo y todo lo demás dentro del microcosmos que habitan los personajes en la novela de Adams, un número sin mayor significado que el valor numérico que representa (el cual, por sí mismo es sólo un significante). Incluso el origen de la respuesta no tiene un valor agregado, puesto que en la historia ésta proviene de una computadora a la cual se le da la nebulosa tarea de encontrar precisamente la respuesta al significado de la vida, el universo y todo lo demás.</p>
<p>Debo decir que es una respuesta que me gusta mucho como candidata para el significado del todo, si acaso porque me parece muy aproximada a cómo sería una “verdadera” respuesta.</p>
<p>Si hay algo que nos une a todas las personas en el mundo (además de una increíble atracción sexual hacia David Bowie) es nuestra extraña necesidad por encontrar un significado a nuestra existencia, y quizás alguien a quién culpar por ella.</p>
<p>Es algo que a primera vista tiene sentido, siendo seres curiosos y testarudos, simplemente no podemos evitar hacernos esa pregunta de tiempo en tiempo; ya sea a través de complejas ecuaciones matemáticas, estudios filosóficos, estudios teológicos, expresiones artísticas o habiendo bebido una buena cantidad de alcohol entre amigos (o cualquier otra sustancia de su preferencia).</p>
<p>Es tanto nuestro deseo de tener un significado para nuestra presencia en este universo que estamos dispuestos a hacer algunas de las cosas más estúpidas con el fin de probar que nuestra interpretación de tal gran respuesta es, de hecho, la correcta, y de paso que el objeto, deidad o persona a quién culpamos por ello es la única a quién debemos esa respuesta.</p>
<p>Supongo que lo que me pregunto con todo esto es: ¿Para qué hacer eso?</p>
<p>Existen alrededor de 10 billones de galaxias en el universo con un promedio de 100 billones de estrellas en cada una, lo cual da un total de 1, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000 (un billón trillón) de estrellas en el universo conocido, si la física teórica tiene razón, tenemos motivos para creer que al menos un diez por ciento de todas esas estrellas tiene al menos un planeta orbitándole, eso nos daría 100, 000, 000, 000, 000, 000, 000 (cien trillones) de planetas. Se cree que en nuestro universo apenas hay 11 billones de planetas en condiciones similares al nuestro (atmósfera, luna y orbitando una estrella similar al sol a más o menos la misma distancia que nosotros lo hacemos), de estos posibles 11 billones de planetas similares concretamente conocemos 10 (contando el nuestro)… no 10 billones, sólo 10 y de esos 10 sólo tenemos evidencia de que existe vida en 1 de ellos, en el nuestro, eso es el 0.000, 000, 000, 000, 000, 001 % de esos originales cien trillones de planetas.</p>
<p>Este planeta que habitamos, por su parte, se formó hace más o menos 4, 540, 000, 000 (cuatro billones, quinientos cuarenta millones) de años, hace 4 billones de esos mismos años aparecieron las primeras forma de vida, pero tardarían hasta hace 3 billones de años en aparecer formas de vida de cualquier complejidad, después de eso hay que esperar hasta hace 160 millones de años para la aparición de los primeros mamíferos, seguido de lo cual no es sino hasta apenas 5.6 millones de años que aparecen los primeros homínidos mismos que evolucionan en el Homo Sapiens hace 200, 000 años y estos Homo Sapiens formaron las primeras civilizaciones como las conocemos hace 5, 100 años. Esto quiere decir que aquello que conocemos como “humanidad” corresponde al 0.000, 092, 834, 153, 384 % de la historia de la Tierra. Si se toma en cuenta que el promedio de vida en México es de 77 años, eso nos deja con… bueno, no mucho tiempo vivido, no sólo en la historia de la humanidad, sino en la historia de la Tierra misma siendo un 0.00, 000, 137, 892, 089, 162 %. (Aunque el promedio de vida es un tanto más alto en otras partes del mundo, así que tal vez quieran considerar el cambiar de nacionalidad si desean aumentar su porcentaje de tiempo en este lugar).</p>
<p>Peor todavía es el hecho de que ese diminuto porcentaje de vida que nos corresponde de manera individual está condenado a ser totalmente olvidado en un periodo no mayor a 4 generaciones. Siendo cada generación considerada a un promedio de 50 años, eso nos deja con 200 años en la memoria de nuestra descendencia, lo cual parece mucho hasta que se contrasta con todo lo ya mencionado.</p>
<p>Desde un punto de vista cosmológico somos ridículamente pequeños. Cuando todo se pone en perspectiva, nada de lo que hagamos tiene el más remoto valor.</p>
<p>Con esto no quiero presentar un punto de vista nihilista (créanme, ya hay bastantes niños en el internet exponiendo esas ideas mientras se aferran a sus copias de <em>Fight Club</em>. No hace falta más nihilismo), en lugar de eso, quiero presentar una pequeña idea un tanto más positiva: “Nada de esto importa y eso es bueno”. Sé que suena como una de esas filosofías pop que caben cómodamente en un una imagen de pinterest, y quizás en muchos sentidos lo es, pero ténganme un poco más de fe, por favor.</p>
<p>Lo que quiero decir con “Nada de esto importa y eso es bueno” no es necesariamente que debemos aferrarnos a un estilo de vida “YOLO” (¿la gente todavía dice YOLO?) sino a considerar verdaderamente lo que tenemos para trabajar en cuanto a existencia se refiere.</p>
<p>¿Cuánto creen que se puede permitir uno meter en 0.000, 000, 000, 000, 001 % de espacio y 0.00, 000, 137, 892, 089, 162 % de tiempo por vivir? Yo me atrevería a decir que no es particularmente mucho, casi podría decir que muy poco. Siendo así, uno ciertamente no puede evitar pensar en ser un tanto más selectivo con las cosas que hará con ese espacio y tiempo.</p>
<p>Ello lo podemos abordar de diferentes maneras: por una parte, está la idea de que el tiempo es tan limitado y nuestro tamaño es tan pequeño que prácticamente da igual si decidimos convertir toda nuestra existencia y la de quienes nos rodean en un agujero negro de miseria, por otro lado está la idea de que bien podríamos entregarnos a cualquier placer que se nos presente dado que nunca más podremos experimentarlo una vez que nuestra existencia termine. Ambas formas de vivir por sí mismas funcionan y no hay razón por la cual no se pueda vivir de cualquiera de esas maneras (en especial, creo, la idea de dedicarse al placer resulta bastante atrayente), pero ambas me parece se volverían muy aburridas después de un cierto tiempo y estar aburrido es el único verdadero desperdicio de vida.</p>
<p>Es aquí donde entra la idea de que nada de esto importa y eso por sí mismo es bueno: dado que vamos a vivir esta única vida, en este único planeta, por este único espacio de tiempo, bien podríamos comprender que esos tres elementos son todo lo cuanto de verdad guarda alguna importancia. Claro está, el verlo todo de ésta manera genera algunos problemas, por ejemplo, si nada importa más que el hecho de estar vivo ¿qué me detiene de hacerle algo horrendo a la persona a mi lado por la pura curiosidad de querer hacerlo? Bueno, en realidad nada, si se creen capaces de vivir con lo que sea que deseen hacer, entonces háganlo. Dicho lo anterior, el hecho de que nada guarde mayor significado que la vida que uno mismo lleva no implica que se sea invulnerable a todas las cosas puestas para regular nuestro comportamiento (si desean hacer algo horrendo, mucho me temo que algo horrendo les pasará). Eso es lo importante aquí, si bien no hay nada con gran importancia en este extraño juego llamado vida, eso no nos exime de nuestra participación en nuestra sociedad.</p>
<p>Imagino que la mejor manera de ver esta idea es considerando que este preciso momento en el cual vivimos, tan lleno de dolor como está, tan temible como es, tan lamentable como puede llegar a ser, es la proverbial edad de oro. No hay nada antes, ni habrá nada después, al menos nada que nos concierna directamente a nosotros. Siendo que esta es la única edad de oro que vamos a conocer, bien podríamos intentar hacer todo en nuestro poder para vivirla en paz e intentar mejorarla todavía más, porque cualquier beneficio que apliquemos a la vida de los demás lo es también para la nuestra.</p>
<p>Curiosamente, de entre todas las cosas que podrían relacionarse con esto, hay una página de un cómic de Superman que me parece muy pertinente citar para  poner punto final este boceto (porque, si aún no lo notan, si en algo soy bueno es en tomar ideas que apenas entiendo y relacionarlas con Shakespeare, Brian Wilson, Bob Dylan y/o Superman). El cómic es el último número de la serie <em>All Star Superman,</em> de Grant Morrison (un cómic fantástico que deben leer si les gusta Superman y también si detestan a Superman). En éste número, Lex Luthor, el archienemigo de Superman, ha conseguido replicar en sí mismo los poderes de su némesis y ahora se encuentra a la mitad de una ola de destrucción, pero, cuando todo parece perdido, cuando incluso Superman parece derrotado, Luthor se detiene, sus ojos se llenan de lágrimas y dice:</p>
<p style="padding-left: 60px;">“Yo… puedo ver la maquinaria y  el cableado conectando y separando todo desde que todo comenzó… Así es como él [Superman] nos ve, todo el tiempo, todos los días. Es como si todo fuera nosotros, aquí, juntos… y somos todo lo que tenemos.”</p>
<p>Tal vez, todos podríamos aprender algo de Lex Luthor y detenernos a pensar: nada de esto importa y realmente somos todo lo que tenemos.</p>
<p>Photography by <a href="https://www.flickr.com/photos/91263300@N05/">Yoshihiro Terao</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-42/">Boceto: &#8220;42&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">141656</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Boceto: &#8220;Es bonito, pero ¿es arte?&#8221;</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/sketch-is-beautiful-but-it-is-art/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Feb 2019 21:57:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<category><![CDATA[Alta Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Boceto]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=140875</guid>

					<description><![CDATA[<p>Para variar un poco las cosas, esta vez quisiera empezar con un poco de verso: “Cuando el rubor de un sol recién nacido cayó primero sobre el verde y el oro de Edén, Nuestro padre Adán se sentó bajo el árbol y se rascó con un palo en el molde; Y el primer esbozo grosero [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/sketch-is-beautiful-but-it-is-art/">Boceto: &#8220;Es bonito, pero ¿es arte?&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>To change things up a bit, this time I'd like to start with a bit of verse:</p>
<p style="padding-left: 30px;"><a name="tw-target-text"></a>“<span style="font-size: small;">When the blush of a newborn sun fell first on the green and gold of Eden,</span></p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="font-size: small;">Our father Adam sat under the tree and scratched at the mold with a stick;</span></p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="font-size: small;">And the first rude outline the world had seen was the joy of his great heart,</span></p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="font-size: small;">Until the devil whispered from behind the leaves, ‘It's pretty, but is it art?’”</span></p>
<p>It's a really nice fragment, isn't it? It's not mine (I don't think I'd be able to write something like that,), it's by the famed English poet Rudyard Kipling.</p>
<p>There is a curious story about the poem from which this comes (<i>The Conundrum Workshop</i>): it seems that the poem was written by Kipling in response to the criticism of art made by Oscar Wilde in his novel <i>The portrait of Dorian Grey</i>. Kipling already loathed Wilde (he felt that Wilde had stolen many of the ideas he had already presented in his novel <i> The Night that Failed</i> to use them in Dorian Gray) so Wilde's faint artistic criticisms were just an opportunity to try to discredit him through verse (it was the “rap beef” of his day, if you will). In essence, what the poem is trying to tell Oscar Wilde is that there has always been a devil asking people if what they do could be considered art, that there was nothing new about what he was doing.</p>
<p>It would seem, then, that Kipling was a very open-minded person who did not like the idea of anyone questioning the artistic value of a work, but Kipling himself was a terrible elitist. However, he did not question whether something was art, he was one hundred percent sure that he could recognize the artistic value of something.</p>
<p align="JUSTIFY">Kipling's disdain was focused on the followers of the <i>estheticism</i>, an artistic movement that was more interested in the aesthetic value of artistic works than in the social and political issues addressed in them (“art for art's sake”), usually composed of young people with long hair, peculiar speech affectations and eccentric clothing (coincidentally, Oscar Wilde was the greatest exponent of this movement).</p>
<p>Perhaps Kipling's hatred was based on simple homophobia, but it's certainly amusing to think of the old English poet shouting from his window at a bunch of shaggy boys obsessed with the goals and merits of art to stop wondering about those things and get on with doing something worthwhile instead of just making up pretty things.</p>
<p>The whole background of Kipling's poem fascinates me because it reveals a peculiar question: who decides what is art?</p>
<p>To begin with, what is art? Well, art is any expression of human creativity and imagination whose intention is to be admired for its aesthetic, conceptual or technical content (a very short definition, I know, but it's the one I'll use. Nobody tell that to my Art History teachers in college, please). A very easy thing to answer, isn't it? Of course it is, however, the wonderfully problematic thing about that easy answer is all the things that slip through the cracks of it. For example: is rap music art? You don't have to be particularly open-minded to agree that it is (or at least understand why anyone would consider it so). Rap is based on lyrical constructions that follow the same rules as classical poetry; meter, cadence style, rhyme and metaphor are essential elements in constructing a good rap verse. That being the case, I don't think it's hard to consider songs by 2Pac or Kendrick Lamar as art.</p>
<p>Again, that seemed pretty easy to answer didn't it? Here's where it gets tricky: let's think of a bad rap song, for practical purposes let's use rapper Lil’ Pump's song. <i>Gucci Gang</i>, whose main feature is the repetition of the phrase “Gucci Gang” a total of fifty-three times Is Lil Pump's song art? You and I will probably disagree on this point, but I do consider it art because it fits the description of art already presented; it is an expression of its author's creativity and imagination (that there is little of either is not important), it was created to be admired for its beauty, its concept, and its technique (even when there is so little of each of those qualities). Moreover, the song falls within the standards of classic poetry that rap follows, even the trick of repeating for emphasis is one widely used in poetry (e.g., in the poem <i>Silence</i> Eugen Gomringer which consists of a constant repetition of the word “Silence”).</p>
<p>With the above evidence I hope I have convinced you of the horror that, in effect, the song <i>Gucci Gang</i> is art. Now surely their answer/relief for such a horrible question is to simply say something like “Well, there is art to art” and they are certainly right, there is good art and there is bad art, I don't dispute that, what strikes me is our difficulty in considering something “art” in the first place and I think the answer to that problem lies in a peculiar interpretation as to what implies that something is “good art” and therefore can carry this last part of the label as a synonym for its quality and status.</p>
<p>Here a question would be pertinent: Where do they go when they want to listen to live music? Their answer will probably vary depending on the type of music they like. If they like KISS, they will probably go to a stadium, while if they like Stravinsky they might prefer a somewhat more formal venue like a concert hall. Why do these two musical styles have such different venues to be enjoyed? There are various logistical reasons, of course, (KISS is a corporate behemoth that makes a living out of playing shows for as many people as possible, while Stravinsky's music is much more niche), still, concentrating solely on the music, there is not much reason for this to be the case. Perhaps you might think it has something to do with acoustics (since concert halls are built with classical music performance in mind), but a good audio engineer can take any acoustic difficulty and throw it away. No, the reality is much simpler: because people who enjoy music in concert halls and those who enjoy it in stadiums are different; not different in a sense of who has more or less cultural capital, but different for those who offer stadiums and concert halls as music venues.</p>
<p>It is at this point that we enter the murky waters of the two opposing forces that threaten to kill each other if left in the same place for too long, “high culture” and “mass culture”. One is (if you believe what it proposes) full of all the creative virtues of man and the other (if you believe what “high culture” has to say about it) is a cancer that rots the brain and is the reason that all of humanity is going to shit. In both cases it is a terrible exaggeration, which surprisingly does not prevent that there are people who actually believe those things.</p>
<p>The reason we can buy into that idea about high culture is that it works under a “haves and have-nots” mentality, like a country club; there are all those, poor devils, who read Paulo Cohello and then there are the members of “high culture entangled” in deep conversations about the philosophical questions within <i>Moby Dick.</i> If your goal is to become a little more educated, which of the two categories would you want to fall into?</p>
<p>In principle, if the only goal of “high culture” were to present a more cerebral alternative to art, then there would be no problem; we could all go on with our lives and occasionally take a look at high culture to enrich our lives, but that is not the case.</p>
<p>For one thing to be worth more than another, it is necessary to depreciate the value of the latter in the eyes of those who can choose between one or the other (the good is only good if there is something bad). Examples abound, there is Kipling, as we have already mentioned, but there is also Frank Sinatra saying of rock music “it is made by the deficient who sing malicious, lewd lyrics. It is the most brutal, nauseating, desperate and vicious form of expression I have ever had the misfortune to hear”. (which didn't stop him from singing a cover of the song <i>Something </i>by The Beatles<i>)</i> or Mario Vargas Llosa strongly criticizing what he called “the culture of the spectacle” citing Woody Allen, Paul Auster and the magazine <i>Hello!</i> as examples of “escapes from reflection and anything but fun” (which does not prevent it from appearing in the same magazine). <i>Hello!</i> from time to time).</p>
<p>It's a question in which who's at the top seems to have the right to tell everyone at the bottom that they're shit, who's at the top and why are such nebulous concepts that they're hardly worth analyzing. The best way to sum them up would be with a quote from University of Michigan literature professor Jan Stryz about the creation of the English literary canon: “Some scholars claim that writing has traditionally been seen as defined by the dominant culture as a white male activity.” This would be “white academics” reading white men's books. The same applies to all the arts (it is no coincidence that our understanding of art has a lot of European in it).</p>
<p>This puts us in a terrible predicament. We cannot freely define what art is because our perception is tainted by the construct of “high culture” which in turn is constructed based on the European canon. It's all a mess and robs us of many art forms that don't fit that mold: the rap of 2Pac, the performance art of Marina Abramovic, the all-blue paintings of Yves Klein, the change music of John Cage. Worse, it makes us believe that there is a separation, a line between what we can enjoy: don't get caught listening to The Beach Boys between Mozart songs, let alone band or reggaeton songs in between, don't let anyone find out you like Van Gogh and Jack Kirby, don't let yourself be caught reading John Green and Shakespeare.</p>
<p>Fortunately for everyone, there is a very simple solution to this problem.</p>
<p>Closer to the beginning of this paper I posed the question “Who decides what is art?” While we used to be at the mercy of “high culture”, we now have a tool that allows us to counteract its effect. We live in the information age, the internet has given us access to everything we might need culturally speaking. This tool is not available to everyone (and there are many problems to solve in the world before thinking of something as silly as a “universal right to the internet”), but, if we have it, it is our duty to exploit its full potential.</p>
<p>Something catches your attention? Seek it out, share it, make it the new canon through the weapon of foolishness. Create playlists full of The Pixies, Mayhem, Vivaldi and Ximena Sariñana. Read any book you want, mix Dante Aligheri with Stephen King, James Joyce, Garcia Marquez and Dr. Seuss. Talk about Pixar, Goddard, Cuarón, El Santo and Spielberg movies in the same paragraph. Put paintings by Basquiat, Frank Frazetta, Monet and huipiles on Facebook, all in the same album. Watch Merce Cunningham's ballets and dance reguetón.</p>
<p>I know what the risk is here. If we accept everything as art of the same level (note that I do not say of the same quality), then we invite the charlatans to sell us their imaginary paintings or their conceptual works consisting of buckets of water, but I assure you that the benefit is far greater than any harm that such hustlers can bring. The benefit is true freedom of critical thinking.</p>
<p>“Who decides what is art?” We decide, and, with apologies to Rudyard Kipling, we will be the devil who asks, “It's pretty, but is it art?”</p>
<p>Photographers: <a href="https://www.flickr.com/photos/themirrorclosestheuniverse/">the mirror closes the universe</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/sketch-is-beautiful-but-it-is-art/">Boceto: &#8220;Es bonito, pero ¿es arte?&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">140875</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Boceto: &#8220;Fracaso&#8221;</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/boceto-fracaso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jan 2019 03:09:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<category><![CDATA[Boceto]]></category>
		<category><![CDATA[fracaso]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=140336</guid>

					<description><![CDATA[<p>Dear Jude, Thank you for submitting to The New Yorker. Although we won&#8217;t be carrying your work in the magazine, we are grateful for the opportunity to read and consider it. Sincerely, &#8212;&#8211; &#8212;&#8211;, Poetry Editor &#8212;&#8212; &#8212;&#8212;&#8211;, Poetry Coordinator He recibido una variación de este tipo de carta muchas veces. Francamente, nunca se hace [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-fracaso/">Boceto: &#8220;Fracaso&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="LEFT"><i>Dear Jude,</i></p>
<p><em>Thank you for submitting to The New Yorker. Although we won&#8217;t be carrying your work in the magazine, we are grateful for the opportunity to read and consider it.</em></p>
<p><em>Sincerely,</em></p>
<p><em>&#8212;&#8211; &#8212;&#8211;, Poetry Editor</em><br />
<em>&#8212;&#8212; &#8212;&#8212;&#8211;, Poetry Coordinator</em></p>
<p align="LEFT">He recibido una variación de este tipo de carta muchas veces. Francamente, nunca se hace más fácil, yo diría que incluso se vuelve peor con el tiempo. Hay algo terrible en la idea de recibir una carta de rechazo; la razón más obvia es que a nadie le gusta ser rechazado, especialmente cuando en verdad se pone esfuerzo en algo. Es como tener una relación de años que termina por un amorío; no tienes ni la más remota idea de en qué te equivocaste y la mera idea de pensar en razones para lo ocurrido es una llena de vergüenza.</p>
<p align="LEFT">La primera vez que recibí una fue hace ya bastante tiempo. Yo debo haber tenido catorce años máximo y entré en el concurso de una revista de lucha libre (porque la poesía sólo es una de las muchas cosas vergonzosas de las cuales soy fanático). El concurso consistía en escribir un ensayo sobre cualquier tema dentro del deporte de la lucha libre (podía tratarse de un luchador en sí, la historia de la lucha, la historia de ciertos estilos de lucha, en fin, ese tipo de cosas) y el premio era la publicación del ensayo dentro de la revista así como una máscara autografiada del luchador de la elección del ganador.</p>
<p align="LEFT">Yo elegí hacer un ensayo sobre quien por aquél entonces era mi luchador favorito: Eddie Guerrero. Recuerdo que me esforcé mucho para hacer ese ensayo, hablé de lo que me gustaba sobre el estilo de lucha de Eddie, un poco sobre su carrera y otro poco sobre las circunstancias de su prematura muerte. Revisé una y otra vez lo que escribí para asegurarme de que se entendiera, de que no tuviera faltas de ortografía ni faltas gramaticales. Estaba muy emocionado porque era la primera vez que escribía algo para que alguien más lo leyera y, dentro de todo, me parecía que yo había hecho un gran trabajo con mi ensayo. Le conté a todos quienes conocía que yo había mandado un escrito a esa revista, que mi escrito era fantástico y que estaba seguro de que yo ganaría (porque, incluso por aquél entonces, yo no era nada sino modesto).</p>
<p align="LEFT">El número donde se anunciaba el ganador del concurso salió un mes después de haber mandado mi ensayo y yo no podía esperar para comprobar mi victoria. Corrí al primer puesto de revistas que encontré, compré la revista y&#8230; encontré algo diferente. En un pequeño recuadro en la sección de anuncios de la revista había un texto que daba las gracias a los participantes del concurso (básicamente una sección que decía “Sigue participando”) y mi nombre era el primero en la lista&#8230;</p>
<p align="LEFT">Mi texto fue rechazado y peor aún lo fue de la manera más pública posible (nadie que yo conociera leía esa revista, pero eso no le importaba a mi mente de adolescente pretencioso). Me sentí como basura durante semanas por ello y cada vez que mis amigos preguntaban donde estaba la máscara que supuestamente debería haberme ganado, yo me inventaba algo y evadía la pregunta hasta que eventualmente todos olvidaron el asunto.</p>
<p align="LEFT">Durante mucho tiempo (mucho más del que probablemente fue saludable), me pregunté porque, si yo había puesto todo mi empeño en mi ensayo, no lo habían elegido. En retrospectiva, la respuesta era bastante obvia: porque mi texto era una mierda. Quiero decir, lo que escribí fue probablemente una de las peores porquerías del planeta. Estaba lleno de errores gramaticales, perdía el hilo de lo que decía entre párrafos y mi prosa parecía estar más interesada en demostrarle a la gente que yo tenía un diccionario que en ser coherente (entre más cambian las cosas, más se quedan igual ¿verdad?).</p>
<p align="LEFT">Tuve mucha suerte de que nadie fuera tan tonto como para publicar mi basura (una cosa es tener un rechazo en público y otra muy diferente es tener basura con tu nombre publicada para que todos la vean), aunque darme cuenta de ello me llevó un largo rato, cuando por fin me di cuenta me sentí aliviado y a la vez revitalizado porque sabía que podía escribir mejor si me lo proponía.</p>
<p align="LEFT">Con el tiempo traté de mejorar la manera en la que escribo y, si bien no estoy del todo satisfecho, me alegra saber que no soy tan malo como ese pobre niño de catorce años con la cabeza demasiado metida en su trasero. Afortunadamente recibí ese rechazo justo cuando más lo necesitaba, sino seguiría escribiendo por la vida con las peores y más penosas faltas de ortografía (poner acento en “está” en ese tiempo me parecía algo opcional que bien podía poner sólo para variar un poco el texto).</p>
<p align="LEFT">Esa es la maravilla del fracaso: se puede aprender de él (lo cual es algo increíblemente trillado de decir, pero no por eso menos verdad).</p>
<p align="LEFT">En todo el tiempo que ha pasado desde mi primer intento fallido de ser publicado he recibido muchas más cartas de rechazo, algunas muy frías, otras muy detalladas sobre el porqué del rechazo, otras muy alentadoras y amables, y algunas otras que se sintieron más insultantes que otra cosa, pero de todas aprendí algo (incluso si ese algo sólo fue “quizás debería dejar de enviarle cosas a esa publicación”): aprendí a ser un poco más conciso (por lo regular sirve el escribir algo y luego cortar por lo menos diez por ciento de ello), aprendí a ser coherente en mi estilo de escritura, aprendí que si una publicación pide un cierto tipo de escrito debes hacer ese tipo de escrito y no cualquier cosa que se te ocurra, y por sobre todo aprendí a disfrutar un las contadas ocasiones en las cuales sí soy publicado.</p>
<p align="LEFT">La primera vez que fui publicado (por un cuento sobre dos adolescentes conociéndose en un tren, el cual hoy encuentro muy desabrido) fue uno de los mejores momentos que he tenido en mi corta vida y creo que gran parte de que lo haya disfrutado tanto tiene que ver con cuanto trabajo me costó aprender a escribir a un nivel lo bastante bueno como para hacer creer a alguien que no soy el peor escritor del mundo.</p>
<p align="LEFT">Con todo esto no intento decirles que fracasar todo el tiempo es algo inherentemente ennoblecedor, que todos quienes fracasan terminan siendo publicados al final porque aprendieron de sus errores o que fracasar es la clave para volverse un mejor escritor. Lamentablemente no vivimos en un mundo tan perfecto. Hay decenas de casos de autores que nunca aprendieron de sus errores (las faltas de gramaticales y de ortografía de F. Scott Fitzgerald y Gabriel García Márquez son legendarias), hay historias de autores que nunca conocieron el fracaso (Jack Kerouac y el resto de los beats tuvieron mucha suerte por tener conexiones literarias a través de <i>City Lights Books</i>), hay historias de autores fantásticos que nunca conocieron el éxito de sus obras en vida (Herman Melville murió creyendo que <i>Moby Dick </i> sería olvidado, Emily Dickinson murió habiendo publicado un único poema de la montaña que guardaba celosamente en su habitación), peor aún, hay todavía más casos de autores que demuestran que no se necesita tener la más mínima idea de cómo escribir para ser exitoso en el campo literario (una lectura muy recomendable para cualquiera que sienta que escribe horrible es el fan-fiction original de E.L. James/Erika Mitchell <i>Master of The Universe,</i> el cual después evolucionó en <i>50 shades of Grey</i>).</p>
<p align="LEFT">El fracaso es algo sumamente personal y cada quien puede tomárselo como quiera: se pueden ignorar los problemas en la escritura si se quiere, de ser posible se puede saltar toda la curva de aprendizaje del fracaso, se puede haber escrito la mejor cosa del planeta sin recibir el más mínimo reconocimiento por ello y, sí, se puede ser una mierda escribiendo y aún así ser muy exitoso. Lo importante de este boceto no es concentrarse en qué hacer con el fracaso sino en que el fracaso es una realidad a la cual la mayoría tenemos que atenernos. A veces tendrá mucho sentido, a veces no lo tendrá, pero ello no debe quitarnos la iniciativa de seguir trabajando en cualquier campo que nos interese (sea artístico o no). Lo importante es seguir adelante y seguir buscando la manera de abrirnos camino entre las millones de personas que intentan hacer lo mismo.</p>
<p align="LEFT">Hace poco leí uno de los mejores libros que se puedan leer si se está interesado en escribir: <i>On Writting</i> de Stephen King. El libro es maravilloso porque en él King da decenas de consejos sobre como mejorar la prosa de uno. Algunos de los consejos son muy básicos como: “siempre carga contigo algo donde puedas escribir una idea que se te ocurra al momento” o “lee el doble de tiempo del que escribes”, y otros son invaluables como: “Establece una cuota de palabras al día que vayas a escribir y no te despegues del ordenador hasta que las tengas” o mi favorita “sólo escribe”.</p>
<p align="LEFT">Junto con los consejos King incluye una pequeña biografía de sus días intentando vender sus historias para sostener a su familia y es esta sección la cual adoro por sobre todo lo demás del libro porque está lleno de historias de gente rechazando historias escritas por uno de los autores mejor vendidos de la actualidad. En especial me encanta la sección cuando habla sobre sus primeros intentos de vender historias a la revista <i>Alfred Hitchcock Mystery Magazine</i>, historias las cuales sólo le valieron cartas de rechazo. Me encanta esa parte por la reacción de Stephen King al recibir esas cartas:</p>
<p align="LEFT">“[&#8230;] escribí sobre ellas la frase “Estampas Felices” y las clave a la pared. Después me senté en mi cama y escuché a Fats (Domino) cantar <i>I&#8217;m Ready</i>. En realidad, me sentía muy bien. Cuando aún eres muy joven para afeitarte, el optimismo es una reacción perfectamente legítima para el fracaso.”</p>
<p align="LEFT">Por mi parte, yo ya soy lo bastante viejo para afeitarme (es más, a veces me llega a crecer suficiente barba como para afeitarme), pero aún mantengo ese optimismo frente a una carta de rechazo porque incluso si no soy publicado, incluso si creo que mi texto era bueno, incluso si mi texto era una mierda, siempre puedo aumentar mi colección de “estampas felices” y esas nunca sobran.</p>
<p align="LEFT">Photography by <a href="https://www.flickr.com/photos/canovix/">Martin Canova</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-fracaso/">Boceto: &#8220;Fracaso&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">140336</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Boceto: &#8220;¿Para qué sirve la poesía?&#8221;</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/sketch-what-poetry-is-for/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 17 Dec 2018 03:20:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<category><![CDATA[#BobDylan]]></category>
		<category><![CDATA[#ParaQuéSirve]]></category>
		<category><![CDATA[Boceto]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=140112</guid>

					<description><![CDATA[<p>Debo haber tenido once o doce años cuando leí mi primer poema propiamente dicho, fue la letra de la canción All along the watchtower de Bob Dylan. Lo leí de un enorme libro que recolectaba todas las letras de Dylan hasta ese momento, el libro lo encontré, precisamente abierto en la letra de esa canción, [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/sketch-what-poetry-is-for/">Boceto: &#8220;¿Para qué sirve la poesía?&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>I must have been eleven or twelve years old when I read my first proper poem, it was the lyrics of the song <i>All along the watchtower </i>by Bob Dylan. I read it from a huge book that collected all of Dylan's lyrics up to that point, the book I found, precisely open to the lyrics of that song, in a Costco. I remember being blown away by the things that lyric said (I didn't understand a single one of them, but that didn't matter to me). By that age, I had already read <i>Hamlet</i>, but for me that didn't count as poetry. I had this idea of what poetry was supposed to be and, for reasons that evade me at the moment, there was no place in that idea for a play to have poetry in it (never mind the fact that it was in verse, rhymed, and written by William Shakespeare). However, there was something very interesting about those lyrics, something that told me that it must be poetry, without a doubt. I also remember that as soon as I read those letters I took the huge book in my arms, ran to my mother and begged her to buy it for me, she, of course, said no and asked me to return it to its place (It wasn't until I turned twenty that I saw that book again when my parents gave it to me as a Christmas present).</p>
<p>While my attempt to get my mother to buy me a rather expensive book full of lyrics by a singer I didn't know at the time failed that day, I like to think that was the reason I became interested in poetry.</p>
<p>Now, I imagine that anyone with good taste would probably find my first encounter with “proper poetry” rather amusing (or a clear sign of the literary decadence that's going on today), but, well, it seems to me that there are worse places to start getting interested in poetry.</p>
<p>Little by little I got carried away by that interest, reading a little Dylan Thomas here, a little Rimbaud there, a lot of Bob Dylan all over the place, until I ended up becoming a poetry fanatic. Again, at first I didn't understand much of what the poems I was reading were saying, but that didn't frustrate me in the least, what did frustrate me was something else entirely: what was poetry for?</p>
<p>The answer I gave myself to that changed constantly as I got older and read more poetry. At one time I thought it was for expressing secret things, as a kind of code, then I thought it was for being able to say how sad you felt in a way that people would take it seriously, at another time I thought it was more of a tool for convincing the opposite sex that you were profound. All those ideas about the usefulness of poetry faded (thankfully) as time went on, but the question has never entirely left me.</p>
<p>Today, I like to think of myself as a little more than a poetry fan (indeed, with a couple of drinks in me, the right lighting and the confidence that I won't be mocked forever, I'd dare to call myself a poet) and the question is still not quite settled.</p>
<p>I think what gets me most about the question is how seemingly simple it is. It almost feels like it can be answered immediately “Poetry is for this, period,” but for some reason it's not that easy. Every answer I can think of is immediately followed by a “Yes, but”: “Poetry is for expressing feelings. Yes, but that assumes that all poetry is confessional (which is not true)”, “Maybe poetry is for naming the beautiful. Yes, but that only applies to poetry that is deliberately beautiful. What about all poetry that goes against all that?” “Probably poetry serves to play with language. Yes, but is it only for that? That being the case the thing is very bland.”. Anyway, I have dozens of these little hypotheses, each and every one unable to answer my little question satisfactorily....</p>
<p>Interestingly enough, around the time I started writing this sketch I also decided to start playing a video game that gave me an answer which I find interesting to say the least.</p>
<p>The game is called <i>The Witness</i>, is about solving a series of graphical puzzles on a desert island. Truth be told, the game itself is not very entertaining (it's actually quite monotonous and without much of a joke), however, it does have a couple of interesting things. Around the game you can find a number of audio and video clips <span style="float: none; background-color: transparent; color: #555555; font-family: 'Fira Sans',Helvetica,Arial,sans-serif; font-size: 15px; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: 400; letter-spacing: normal; line-height: 27px; text-align: left; text-decoration: none; text-indent: 0px;">scattered around the island</span>. The clips are of short speeches, quotes or lectures by people the game designer thought were interesting; there are quotes from Buddha, Einstein, Oppenheimer and the like on a wide variety of things (there's a great one taken from a lecture by the <i>GDC</i> on Shakespeare and the nature of video game development).</p>
<p>Anyway, it was one of those clips that gave me an answer that seems to me to come pretty close to answering my question about the usefulness of poetry. The clip in question is a video excerpt from the 1978 show <i>Yesterday, Tomorrow and You</i> BBC, presented by historian of science James Burke. In it Burke talks about knowledge, about how it has always been the people who possess that knowledge who end up changing the world (for better and for worse) and about how the people who possess that knowledge to change the world today are the scientists. After mentioning the latter, Burke responds to the viewer's hypothetical question “Where does that leave artists?” with a somewhat peculiar answer. Burke looks at the camera and nonchalantly says:</p>
<p>“Let me suggest to you something with which you may violently disagree: that at best the products of human emotion: art - philosophy - politics - music - literature. They are interpretations of the world, which tell you more about who is saying them rather than the world of which they speak. Second-hand views made third-hand by your interpretation of them.”</p>
<p>A bit intense, isn't it? Pompous even. But it has a lot of truth in it, though I don't think in the way Burke thought it would.</p>
<p>The arts are undoubtedly a perspective on the world and certainly tell us more about the people who made them than about their world. If you don't believe me, think about how much you know about your favorite artists and how that relates to their work. It's not always a one-to-one conversion, but there's always a part of it.</p>
<p>Brian Wilson put his mental brokenness into the songs of <i>SMiLE, </i>F. Scott Fitzgerald captured his tempestuous relationship with Zelda Fitzgerald in the pages of <i>The Great Gatsby</i>, Sylvia Plath's emotional instability will live on forever in her life. <i>The Bell Jar, </i>Andy Warhol presented his peculiar fascination with advertising in his <i>Campbell's Soup</i>. There are many examples.</p>
<p>What is important here is not the fact that the artists have put their perspective on life in their works but what they did with it: they asked (mostly unconsciously) everyone who came into contact with their work “Have you never felt like this?”. Even the answer itself is not important, since just by asking you that question they have already made contact with you in the deepest possible way: they have made you examine yourself. That being so, poetry is perhaps the art that can most effectively make that connection.</p>
<p>Writing poetry is very similar to being naked in front of someone, it implies vulnerability, laying yourself totally bare and letting the person examine you, touch you, see your scars, know what excites you, what hurts you, what you don't want to say because it embarrasses you, know and see everything. If we add to the above that, as we already said, art is dedicated to ask if the other person feels the same, in this metaphor it is as if the other person, who reads the poem, is also naked and compares right there everything already mentioned. Perhaps the person does not think that what he sees has much relation with himself, but he will see something fundamental: that the poet also has scars, also gets excited, also hurts, it does not matter if it is for the same reason, it only matters the fact that there is this relationship between the poet and the one who reads it.</p>
<p>Maybe that's what poetry is for, to show someone that you are human and to remind that person that they are human too.</p>
<p>Maybe none of this makes sense and poetry serves a totally different purpose, but, well, I feel that way about what poetry is for.</p>
<p>Photography by <a href="https://www.flickr.com/photos/denyaryabov/">Denis Ryabov</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/sketch-what-poetry-is-for/">Boceto: &#8220;¿Para qué sirve la poesía?&#8221;</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">140112</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Boceto: “Bonito, la vida es jazz”</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/boceto-bonito-la-vida-es-jazz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Nov 2018 04:28:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<category><![CDATA[Boceto]]></category>
		<category><![CDATA[jazz]]></category>
		<category><![CDATA[Piano]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=139730</guid>

					<description><![CDATA[<p>Siempre he sentido un gran interés por la música. Puedo obsesionarme por horas con ciertas canciones y ciertos discos. Como cualquier persona con tales tendencias me di a la tarea de aprender a tocar algún instrumento. Comencé con guitarra, al igual que muchos niños a los 14 años, y fui aprendiendo otros instrumentos a medida [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-bonito-la-vida-es-jazz/">Boceto: “Bonito, la vida es jazz”</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Siempre he sentido un gran interés por la música. Puedo obsesionarme por horas con ciertas canciones y ciertos discos.</p>
<p>Como cualquier persona con tales tendencias me di a la tarea de aprender a tocar algún instrumento. Comencé con guitarra, al igual que muchos niños a los 14 años, y fui aprendiendo otros instrumentos a medida que crecí: bajo, batería, piano, trompeta. No soy particularmente habilidoso, si he de ser honesto, puedo tocar cosas muy básicas y si me pusieran frente a una persona que sabe lo que está haciendo me vería bastante ridículo, pero es algo que disfruto mucho hacer.</p>
<p>Pese a lo pobre de mis habilidades hubo un tiempo en el que pensé que podría probar mi suerte y volverme músico. Claro está, en retrospectiva ese era un sueño más bien alimentado por un terrible deseo de atraer al sexo opuesto (de nuevo, al igual que el que tienen muchos niños a los 14 años cuando comienzan a tocar guitarra), pero lo increíble de soñar con algo a corta edad es que todo el mundo asume que te dejarás de tonterías eventualmente por lo cual nadie te dice que no puedes hacer lo que te propones, al menos no directamente.</p>
<p>Como tenía este sueño de ser músico, pero no la habilidad para serlo, comencé a juntarme con personas que tenían esa habilidad con la pequeña esperanza de aprender una o dos cosas de ellos, quizás robarles todos sus trucos para poder lucirme con algunas otras personas y subirme en los hombros de gigantes para alcanzar mi sueño de ser músico. No tenía mucha disciplina para aprender, ni las ganas de practicar, pero imaginé que esas eran cosas que podían esperar a que me volviera famoso. En pocas palabras, yo era un pequeño imbécil con delirios de grandeza, un ejemplo perfecto de lo que el compositor Paul Williams una vez describió como <em>“Much better at showing off than showing up” </em>(tr. “Mucho mejor para lucirse que para presentarse”). A veces me resulta curioso lo poco que las cosas parecen haber cambiado desde entonces.</p>
<p>En fin, entre mis muchos delirios en ese entonces se encontraba la idea de aprender a tocar jazz. Ahora bien, cualquier persona que sepa lo que implica tocar jazz se daría cuenta de inmediato que no habría poder humano que me enseñara a hacer tal cosa. La belleza del jazz consiste en complicados arreglos musicales que siguen una infinidad de reglas de tempo, escalas y demás cosas que por aquellos días habrían hecho que me doliera la cabeza (incluso ahora que escribo esto he tenido que leer una decena de cosas sólo para darme la más leve idea de lo que hablo). Sin embargo, mi ímpetu estaba ahí y siendo un niño de 17 años, para mí eso era todo lo que necesitaba.</p>
<p>Eventualmente, entre mi círculo de amigos que de verdad sabían de música, apareció una persona que pensé podría ayudarme. Una muchacha de nombre, y juro que es verdad que ese es su nombre, “Nairobi Lara Uriarte”.</p>
<p>Nairobi venía de Cuba y era, sin temor a equivocarme, la más virtuosa pianista del mundo. Ella había aprendido piano de su papá quien a su vez había aprendido de su abuelo quien, ella solía contar, había acompañado a Ibrahim Ferrer y algunos otros íconos cubanos tocando el piano en el <em>Buena Vista Social Club</em> en los años 50’s.</p>
<p>Queda en cada uno creerse o no el fantástico linaje de Nairobi. Yo me lo he creído todo simplemente porque aún si es una gran mentira, es una gran historia y, más aún, porque ella tocaba de tal manera que era difícil no creerle.</p>
<p>Cuando la conocí, con apenas 15 años, Nairobi ya podría haber llenado salas de conciertos sólo con ella y un piano en el escenario. Podía andar entre los complejos tonos de Wagner con la misma facilidad que en una melancólica tonada de Damon Albarn, haciendo gimnasia musical, podía tomar una melodía de Brian Wilson, hacerla pasar por algo de Whitney Houston, doblarla y volverla un tango argentino, cambiar el tempo y el tono en un parpadeo y terminar en algo de Leonard Cohen con un poco de Omara Portuondo para rematar. Por tan bizarro como lo anterior podría sonar, ella lo hacía ver tan sencillo que uno no podía evitar darse topes contra la pared preguntándose cómo no lo había visto antes (la marca de cualquier gran artista). Para ella enseñar jazz a cualquiera hubiera sido pan comido, lamentablemente no creo que estuviera preparada para mí.</p>
<p>Di con Nairobi de la misma manera que había hecho con casi todos los amigos que tenía por aquél entonces, de la mano de alguna otra persona cuya paciencia conmigo se había agotado hacía mucho tiempo y armado con un ego que no podía compensarse con nada más allá de un poco de sentido del humor.</p>
<p>Como podrán imaginarse, cuando un inútil sin ganas de aprender como yo se encuentra con alguien verdaderamente bueno en lo que hace las cosas no salen particularmente bien. Toda sesión de aprendizaje que tuve con Nairobi fue un desastre lleno de berrinches de un niño que no podía lidiar con la idea de que no pudiera sencillamente acercarse al piano y volverse Bill Evans en ese preciso momento. Recordando ese tiempo, no puedo evitar sentir pena por la pobre niña.</p>
<p>– Bonito – decía (a todo el mundo le decía “Bonito y “Bonita”) – Así no. Tienes que mover tus muñecas, no tus dedos.</p>
<p>No, no, no, bonito, tienes que tocar la segunda, la quinta y la primera en ese orden, no la cuarta, la quinta y la tercera. La progresión es muy sencilla –</p>
<p>“Frustrante” no alcanza a cubrir el cómo se sentían esas sesiones de aprendizaje. Hay más de una decena de pequeñas historias dramáticas que podría contar sobre ellas (como la vez en que la frustrada niña cubana abofeteó tan fuerte a este pobre diablo egocéntrico dos años mayor que ella que lo tiró al piso), pero en aras de no hacer este boceto demasiado largo (pues creo que ya he malgastado su tiempo lo suficiente) voy a saltarme todo el drama y a hablarles del momento que guardo con más cariño de todo ese tiempo.</p>
<p>Fue en uno de los últimos días en que vi a Nairobi. Como de costumbre nos encontrábamos sentados frente al piano, ella perfecta, yo siendo mi habitual pedazo de basura. No puedo recordar exactamente qué dije o hice, pero sea como fuere, ello causó que Nairobi cerrará su piano de golpe, harta de mí.</p>
<p>&#8211; Es que no te entiendo, bonito – me dijo – El jazz es complicado, sí, pero tú lo haces ver como si fuera algo imposible de aprender –</p>
<p>Según recuerdo, me disculpé sin mucho entusiasmo y Nairobi continúo regañándome.</p>
<p>&#8211; Mira, bonito, si no quieres aprender, está bien, pero no me hagas perder mi tiempo…</p>
<p>Me disculpe de nuevo y luego dije algo al efecto de “A lo mejor sólo es porque no entiendo el jazz”, lo cual parecía una excusa tan buena como cualquier otra para justificar mi ineptitud.</p>
<p>&#8211; ¿“Entender”?   ¿Pues qué hay que entender? – Nairobi respondió – Bonito, el jazz es igual a la vida, no hay nada que entender.</p>
<p>&#8211; ¿Cómo puede ser el jazz como la vida? – pregunté, no esperando una respuesta.</p>
<p>&#8211; No “como la vida”.  Bonito, la vida ES jazz.</p>
<p>&#8211; No sé si te entiendo – dije.</p>
<p>&#8211; Mira, todo el mundo tiene su propia idea de lo que es el jazz.</p>
<p>Por un lado están los que creen que es sacarse mierda de la manga y aventarla al azar y que por algún milagro termina sonando bien, y perdón, pero ese vendrías siendo tú. Luego están esos que lo ven como un bulto de reglas amorfas, como si se tratara de hacer un pastel o algo, que si ponen todo en su justo orden saldrá algo, pero ahí tienes pura pinche música de elevador. Pero si de verdad hay algo que “entender” es que es igual a la vida.</p>
<p>Es nada más una colección de errores con un final feliz –</p>
<p>No respondí a eso, la verdad es que no lo había entendido.</p>
<p>&#8211; Mira, es muy fácil – Nairobi dijo, abrió de nuevo la tapa de su piano y comenzó a pasar sus delicados dedos bronceados por las blancas teclas. – Imagínate que esta melodía es un cuarto lleno de gente – Nairobi entonces comenzó a tocar los acordes de <em>Giant Steps </em>de John Coltrane, una progresión por demás difícil de tocar – Ok, ahora, todos están haciendo lo mismo, suben y bajan por la escala una y otra vez. De pronto hay un error, porque si tienes un montón de gente en un lugar haciendo la misma cosa una y otra vez siempre va a haber errores – Nairobi entonces tocó una nota de más entre el Bmaj7 y el D7 &#8211; ¿Qué hacen entonces? ¿Se detienen y dicen “Coño hay que empezar de nuevo porque un cabrón se salió de su lugar”? No, bonito, encuentran la forma de seguir – Nairobi entonces tomó esa nota de más e improvisó un poco sobre el resto de la progresión de acordes &#8211;  Es igual a la vida, bonito. Es saber que la vas a cagar, pero no detenerte por eso, es tomar tus errores y darles un final feliz.</p>
<p>&#8211; Pero – dije, mucho más interesado &#8211; ¿Cómo se supone que sepas qué hacer con tus errores? Es decir, es una linda metáfora y todo, pero no muy efectiva &#8211;</p>
<p>&#8211; Bueno, ahí está la cosa, bonito, no hay una respuesta a eso, no más allá de esto – Nairobi entonces volvió a tocar el Bmaj7 – Esto es todo lo que necesitas saber. Esto, es de dónde vienes, si sabes de dónde vienes – Nairobi tocó su improvisación una vez más – No hay error que cometas que no puedas arreglar, porque todo está en de dónde vienes, ya lo demás te lo puedes ir inventando si quieres, pero siempre tienes que saber dónde está el hogar si piensas llegar a alguna parte con lo que te inventaste &#8211;</p>
<p>No recuerdo bien si Nairobi y yo  hicimos o dijimos después de eso, conociéndome probablemente sólo la exasperé más, pero esa explicación sobre el jazz y la vida se ha quedado conmigo por mucho tiempo, porque, honestamente, con el paso del tiempo me he dado cuenta de que hay mucha verdad en las palabras de Nairobi, o por lo menos es una filosofía muy útil. Me gustaría haberla aplicado más a la música, pero, bueno, hay hábitos difíciles de dejar de lado.</p>
<p>Nunca cumplí mi sueño de ser músico, y apenas y he podido cumplir mi delirio de tocar jazz. Poco tiempo después de mis desastrosas clases de piano con Nairobi decidí que yo no estaba hecho para ser músico. Quizás con un tanto más de empeño y disciplina hubiera podido llegar a ser un intérprete más o menos decente, pero cuando dejé de lado la idea de tocar música me concentré más en escribir y lo triste de abandonar un sueño es que siempre hay otro dispuesto a tomar su lugar, y cuando eso pasa es muy difícil mirar atrás al sueño anterior.</p>
<p>Más triste aún es que jamás volví a ver a Nairobi después de salir de la preparatoria, pero para cuando me di cuenta de ello ya había perdido contacto con muchos otros de mis amigos de ese tiempo así que no me preocupó demasiado. Ahora pienso en esa pequeña niña cubana que intentó enseñarme a tocar jazz y terminó enseñándome un poco sobre vivir y no puedo evitar pensar en todo las cosas que podría haber aprendido de ella si no hubiera sido tan imbécil, pero así es la vida.</p>
<p>Seguramente Nairobi diría algo como “Ya la cagaste, bonito, ahora es cosa de darle a tus errores un final feliz. Al fin y al cabo, ya sabes de dónde vienes.”</p>
<p>Photography by <a href="https://www.flickr.com/photos/canovix/">Martin Canova</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-bonito-la-vida-es-jazz/">Boceto: “Bonito, la vida es jazz”</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">139730</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Boceto: “Lo que digo cuando digo que escribir es fácil”</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/boceto-lo-que-digo-cuando-digo-que-escribir-es-facil/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Nov 2018 23:34:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<category><![CDATA[Boceto]]></category>
		<category><![CDATA[pretensión]]></category>
		<category><![CDATA[Sobre escribir]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=139180</guid>

					<description><![CDATA[<p>Uno de mis más grandes problemas cuando converso con cualquier persona siempre ha sido que no estoy seguro de si lo que digo queda claro. Es un problema gravísimo que tener, en mi opinión, pues si el punto de comunicarse es precisamente el “poner algo en común” me queda claro que el arte de la [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-lo-que-digo-cuando-digo-que-escribir-es-facil/">Boceto: “Lo que digo cuando digo que escribir es fácil”</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Uno de mis más grandes problemas cuando converso con cualquier persona siempre ha sido que no estoy seguro de si lo que digo queda claro. Es un problema gravísimo que tener, en mi opinión, pues si el punto de comunicarse es precisamente el “poner algo en común” me queda claro que el arte de la conversación es uno que jamás podré llegar a comprender.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El más reciente ejemplo de lo anterior lo viví hará apenas una o dos semanas (quizá más, dependiendo de cuándo se publique esto)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Salí con una muchacha sumamente interesante, una pequeña artista conceptual y de performance que sería capaz de intimidar hasta a quien no tuviera idea de lo que es el arte conceptual y el performance con lo fascinante de su personalidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora bien, siendo la clase de terrible conversador que soy, de alguna manera logré llevar una conversación de lo más amena hacia los peores rincones de la pretensión cuando, por razones que me evaden, salió a colación el tema de la escritura, específicamente lo particular que resulta dentro de todas las artes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“Es muy fácil relacionarse con una pintura” argumentaba la pequeña artista de performance “Lo mismo con una película, o una obra de teatro, o incluso un performance. Lo que yo hago es básicamente generar una relación con las personas que me ven. Pero no creo que haya algo más difícil que relacionarse con algo escrito en una hoja de papel. Digo, en parte es algo muy muy frío ¿Sabes? Una hoja de papel le pide mucho a quien la lee. Tienen que imaginar todo el escenario, las voz de quien habla, el cómo habla esa persona y al final todo tiene que hacer sentido para que la persona se sienta satsifecha. Es una cosa de lo más complicada y, sin embargo, los escritores lo hacen ver tan sencillo.”</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Yo le respondí que la verdad ello no me parecía tan difícil, no por algún estúpido sentido de ego (aunque Dios sabe que he sido culpable de abrir la boca sólo por eso en el pasado), ella sabía que yo escribo, y es más que probable que sólo quisiera hacer un pequeño cumplido para pasar de una sosa charla sobre escritura a algo un tanto más interesante, pero le dije la verdad. Escribir nunca me ha parecido algo particularmente difícil.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ella, bendita sea, llena de paciencia, me aclaró que por supuesto que era algo difícil, que era algo que inlcuso ella no se sentía siempre segura al hacer. Había escrito un par de docenas de textos alrededor de su vida artística, algunos incluso publicados en lugares donde yo mataría por siquiera ser considerado para ser publicado. Sin embargo, eso no evitaba que a veces se sintiera insegura sobre la clase de cosas que escribía; al grado de patentemente desechar la idea de dedicarse a la escritura con el mismo nivel de seriedad dado a sus performance.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Lo que a ella le pasa es, por cierto, es más común de lo que podría llegar a imaginarse. Me he topado con bastantes poetas y escritores prometedores que dejan de lado tal aspiración porque invariablemente sienten que su mejor trabajo es su peor trabajo, o porque sienten que han llegado a un límite de su capacidad para escribir cosas medianamente decentes y ahora cada vez que pasan la pluma por la hoja sólo sale pura mierda, o, peor, piensan que no sirven para escribir.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Todas esas situaciones, en cada ocasión en que las he visto, son totalmente mentira, pero, si de por sí me cuesta poner una idea en común con alguien, me resulta enteramente imposible convencerlos de que están equivocados con la valuación de sus capacidades. El caso de la pequeña artista de performance no era diferente. No importaba cuantas veces le dijera que lo que escribía era increíblemente hermoso e inteligente, ella se limitaba a decir “Claro que no” y desviar la mirada en tierna vergüenza.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>“Tú sí eres bueno en eso. Yo no podría hacerlo así.” Respondió tímidamente a mi insistencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De nuevo, le dije que no estaba de acuerdo. Que claro que me gustaba pensar que era relativamente bueno escribiendo (pues quién soy yo para negarme a un halago), pero que ella sin lugar a dudas ella era mejor escritora.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La conversación siguió un hilo más o menos igual hasta que llegó al punto de toda esta historia: le dije que, simple y llanamente, escribir era fácil. No sólo para mí, sino para cualquiera, que hay poco o nada de especial en el acto de escribir (no lo dije así. Esto es sólo una pequeña dramatización de mi parte) y, más aún, que todo el mundo era capaz de escribir al nivel de cualquier Shakespeare si se lo proponía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Como podrán imaginar, decirle a alguien que algo que se le dificulta es en realidad súmamente fácil no es la mejor manera de caerles en ninguna gracia y la cita terminó en ese momento. Pero lo importante de la historia no es demostrar la clase de cosa que no se debe decir en una cita (para todo cuanto sé del tema necesitaría un libro del tamaño del <em>Quijote</em>), sino exponer esta idea: escribir es fácil, y más aún, tratar de explicar a lo que digo cuando digo tal barbaridad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Para empezar, escribir en verdad es fácil. Todas las personas escriben, desde su carnicero, pasando por estudiantes de sociología y cómicamente terminando en diseñadores gráficos, y muy a menudo escriben maravillosamente. No, todo el mundo es Shakespeare (no al principio), pero tampoco están tan tirados a la basura como llegan a pensar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>He leído pequeños fragmentos de cosas escritas por jardineros que me guardan mucho más significado que lo que guardan entre sus páginas antologías poéticas, he leído recuentos de viajes de familiares que dejan a <em>En el Camino</em> en ridículo, he leído cuentos escritos por niños pequeños que me hacen golpear mi cabeza contra la pared por no haber tenido la suficiente imaginación como para pensar en sus tramas tan fantásticas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Habrá quien lea esto y piense “Bueno, esa es una posición muy fácil de tomar desde el otro lado de un texto terminado. Es decir, un escritor siempre tendrá ojo de escritor”. Lo cual es falso. En primera, porque sin importar la posición donde se halle uno, el decir que todos son buenos escribiendo no es una postura fácil de tomar, no en estos tiempos cuando todos parecen tener miedo de sonar remotamente pretenciosos (yo no, gracias a Dios. A mí me gusta sonar pretencioso, da de que hablar en las fiestas), y en segunda, porque habría que definir lo que es ser “escritor” (y de paso tirar algunos pilares de mármol alrededor de esa palabra).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La verdad es que sólo soy un pobre diablo, sentado frente a un computador tratando de presentar una idea a través de una historia (con gramática cuestionable, sobra decir), si eso es un escritor, pues bueno, quizás lo soy, sin embargo ello no suena tan particular ¿o sí? Seguro quien sea que lea esto se ha visto en una situación similar en algún momento de su vida ¿Qué significa eso entonces? ¿Qué todos somos escritores? No, eso no puede ser posible ¿Verdad? Digo, un escritor es un ser casi mítico (a lo Kerouac o Hemingway) Un ser sobrenatural que se levanta por las mañanas a librar una interminable batalla contra la palabra escrita con el fin de rescatar una obra maestra hecha del material del que se hacen los sueños. No es posible que un escritor sea simplemente un tipo quien decidió sentarse frente a una página en blanco y decidiéra rellenarla con alguna historia, recado o anécdota en haras de decir algo ¿O sí?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Supongo que ello es un misterio bastante personal: habrá quien piense que el escritor es el ser por encima de todas las cosas, con un ojo observador que captura hasta los más ínfimos detalles de la vida y los destila en ambrosía para la mente, y habrá quien crea que sólo es una persona, con todas sus inseguridades, errores de juicio, gramaticales y de habilidad narrativa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por mi parte, prefiero la segunda descripción (como quizás resulte evidente), si acaso porque me resultaría muy difícil relacionarme con el Semi-Dios de leyenda por el cual el escritor suele ser confundido y si no logro relacionarme a él, pues no quiero ni pensar en relacionarme con lo que escribe.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Siendo, entonces, el escritor este ser imperfecto ¿cómo podemos relacionar las grandes obras maestras literarias con él? Fácil, dándonos cuenta de que este ser imperfecto no se sentó cinco minutos y salió con su obra maestra, eso sencillamente no es posible en campo artístico alguno (a menos de que se trate del arte de cagar).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No hay musa divina que caiga del cielo y nos dé una idea brillante completa, al menos no todo el tiempo (de ahí que cualquiera pueda salir con algo hermoso de tiempo en tiempo) Cuando leemos cualquier cosa que nos parece remotamente hermoso, interesante, gracioso o cualquier otra cosa, es porque quien lo escribió trabajó arduamente para que nos pareciera así; para esconder cuidadosamente sus fallas y evitar que pensemos “Vaya pedazo de basura”. Algunos son mejores que otros, en el tema, pero en general ese es el conejo dentro del sombrero de cualquier autor publicado, eso es lo que lo separa a él de ti. Ningún escritor es más inteligente que tú, ni Shakespeare, ni J.K. Rowling, ni Murakami, ni ninguno de esos cuyos nombres son imposibles de pronunciar, todo lo que tienen por encima de ti son horas de trabajo empeñadas a lo que escriben.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Entonces ¿qué digo cuando digo que escribir es fácil? Que lo es, que no es especial, que todos podemos hacerlo, que no hay que vanagloriar a nadie por hacerlo ni volverse un imbécil porque “nos ha salido algo bonito del alma”. Al mismo tiempo, lo que digo es que es un punto de partida, que los grandes escritores se parecen mucho albañiles en el sentido de que no llaman a una casa terminada cuando han puesto un miserable ladrillo ni mucho menos dejan de trabajar porque el armatoste de varilla y cemento que tienen en frente no se parece a una casa de inmediato.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Eso es lo que digo cuando digo que escribir es fácil… O quizás sólo he escrito una disculpa muy larga e incomprensible para una pequeña artista de performance. Quién sabe, ustedes son los que tienen ojos de escritor, ustedes díganme.</p>
<p>Photography by <a href="https://www.flickr.com/photos/plombirlegs/">TolikTolik TolikTolik TolikTolik</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/boceto-lo-que-digo-cuando-digo-que-escribir-es-facil/">Boceto: “Lo que digo cuando digo que escribir es fácil”</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">139180</post-id>	</item>
		<item>
		<title>On Buddha and words</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/on-buddha-and-words/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Sep 2018 04:18:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=137668</guid>

					<description><![CDATA[<p>I think I’ve been lost for the most part of my life. Even the beats where I wasn’t are hard to remember as me being completely &#8220;there&#8221;. Guess that’s why I have a habit of latching on to anything that promises “meaning”. Sort of an “A-ha! So this is what’s been missing” kind of attitude [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/on-buddha-and-words/">On Buddha and words</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="js_2cn" class="_5pbx userContent _3ds9 _3576">
<div>
<p>I think I’ve been lost for the most part of my life. Even the beats where I wasn’t are hard to remember as me being completely &#8220;there&#8221;. Guess that’s why I have a habit of latching on to anything that promises “meaning”. Sort of an “A-ha! So this is what’s been missing” kind of attitude towards life.</p>
<p class="_1mf _1mj">
<p>Quite frankly speaking, it is probably the worst kind of attitude towards anything, let alone life. It leaves you hungry for all sort of things and, worse, it makes you get sick of them pretty quickly. Worse yet, I think of myself as Buddhist.</p>
<p class="_1mf _1mj">
<p class="_1mf _1mj">Some Buddhist buddy of mine even says that he’s amazed Buddha hasn’t somehow materialized himself and beat the shit out of me for living the way I do. “It’s all the wanting,” he says “how can you call yourself a Buddhist and have so much wanting in you?”</p>
<p class="_1mf _1mj">
<p class="_1mf _1mj">Well, that’s easy: I just call myself a Buddhist. It’s not that hard. It’s just a word, like “odd” or “pretty” or “love”, they mean nothing by themselves. Anyone can say these words (Hell, I’d argue that people say them a bit too much). It’s their concept, the idea they draw in our mind, which truly interests us.</p>
<p class="_1mf _1mj">
<p class="_1mf _1mj">I use the word “Buddhist” because I like the concept of it (the enlightenment, the inner peace), but that doesn’t mean I’m gonna be dumb enough as to stop my wanting. That’s like being really in love with someone and never making love to them; you can do it, most certainly, but it somehow doesn’t feel right.</p>
<p class="_1mf _1mj">
<p>I think that makes me a “wanting-Buddhist” (a seeker of inner peace and anything else that might come along the way). It sounds nice at the very least. But, then again, I’m also the kind of guy who would call himself an “odd-boring person”, a “pretty-mess of a man” and a “love-breaker”, so, make of that what you will.Fotografía: <a href="http://www.stefanomajno.com/">Stefano Majno</a></p>
</div>
</div>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/on-buddha-and-words/">On Buddha and words</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">137668</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Stay the night</title>
		<link>https://errr-magazine.com/english/stay-the-night/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jude Quinn]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 08 Sep 2018 03:54:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid ispermalink="false">http://errr-magazine.com/?p=137462</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Stay the night.” I whispered into her ear, almost begging as if my life depended on her stay. “Much I’m afraid, the night has come to an end earlier for us than for everybody else.” she replied with a delicate smile. Her white teeth looking like pearls in the darkness. She then proceeded to put [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/stay-the-night/">Stay the night</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>“Stay the night.” I whispered into her ear, almost begging as if my life depended on her stay.</p>
<p>“Much I’m afraid, the night has come to an end earlier for us than for everybody else.” she replied with a delicate smile. Her white teeth looking like pearls in the darkness.</p>
<p>She then proceeded to put on her long black coat, preparing to leave. I grabbed her arm in a quick, desperate move.</p>
<p>“What if I were to tell you I’m afraid of the dark? Would you then stay?”</p>
<p>“I would say, then, that the best way of beating any sort of fear is to confront it” she looked at me with a gaze that felt almost maternal “And moreover, to confront it alone.”</p>
<p>I sighed, heartbreaking in the process.</p>
<p>“Will I ever see you again?”</p>
<p>She left out a little, cheeky laugh.</p>
<p>“You ask too many questions.”</p>
<p>“And you answer none,” I said, looking at the floor and dragging myself to go and sit at the messy bed behind us. “Please, just tell me. Will we ever?”</p>
<p>Her brow changed, from her usual happy and cheerful attitude to one of genuine concern. She then walked towards me and sat on the bed, next to me.</p>
<p>“Most men,” she said, measuring her words carefully “with some luck, never see me again. In fact, if I were to guess, most, if not all would count themselves happy if they’d never met me, to begin with.”</p>
<p>She caressed my knee, comforting me as if I were a child.</p>
<p>“But you haven’t haunted most men as me…”</p>
<p>“I haven’t haunted you.”</p>
<p>“That’s hard to believe, given the evidence.” I said, looking at the ceiling to try and hold the tears that statement had brought on to my eyes, and to avoid the look I knew it would produce in her as a response.</p>
<p>“But I haven’t.” she said in a tone that sounded not birth of anger, but of sadness. “I don’t haunt people. Everybody seems to think the same, but I don’t. I mean… What would I gain from that?”</p>
<p>“Well… your job.”</p>
<p>“My job!” she replied in the midst of a sob and an angry cry “My job, my job, my job. It all always comes down to that, doesn’t it? My job!” she screamed, hid her face in her hands and began to cry. “As if it were to give me any pleasure as if I did it with glee.”</p>
<p>I said nothing, my tongue tied by my stupidity and my fear of saying something even worse.</p>
<p>“If you people only knew” she continued while trying to compose herself, whipping tears and smearing her mascara. “If you people only had the slightest idea. I’ve heard your cries, your prayers, I’ve received your hate, your curses, and all because of my job. And all the while you think of me as a sort of un-feeling monster who’s impervious to your grief.”</p>
<p>She stood up from the bed, at first running for the door, then violently turning around to face me.</p>
<p>“I’ve had seen men come to tears, overcome by pain, I’ve seen women lose their voices over cries for lovers to come back. How dare you, or anyone else, link me to these things and still believe my job is one that I enjoy?”</p>
<p>“We just…” I said, finally, after mustering up all the courage in me. “You, take from us and… We just.”</p>
<p>“You just need someone to blame…” she finished, filled with both contempt and sadness. “That’s all you do, you need someone to blame, for everything. You are so, unable to come to grips with even your own nature. The mistakes you commit, the things you never do or say. And label a consequence the cause of something.”</p>
<p>“I…” I began before falling into a waterfall of tears “I’m sorry…”</p>
<p>She stopped, even slightly gasped, at me breaking down.</p>
<p>“Don’t…” she said as she approached me, kneeling to see me, face to face. “Don’t do that…”</p>
<p>“But you’re right… All of this… It is all my fault… I’ve dumped everything away.”</p>
<p>“Hey” she held my face on her soft, warm, hands. “You haven’t dumped anything away.”</p>
<p>“Of course I did… that’s why I see you here now. Isn’t it?” I moved away from her grasp. “I wasn’t strong enough to bear my load and now look at this; the darkness, my sorrow, you leaving. I know where this all leads to. I’m sorry, I genuinely am. I just couldn’t… couldn’t take it all… Ever since…”</p>
<p>“Ever since her death” she said, softly. “Right?”</p>
<p>“Yes…” I admitted. “Since then.</p>
<p>I just, I felt so… broken, so alone, so lost. I wanted it to end. I was weak.”</p>
<p>She came up to me and embraced me tightly. Like if she wanted to touch my heart with hers.</p>
<p>“You were not weak… There’s nothing weak in feeling the way you did.”</p>
<p>Our eyes locked together.</p>
<p>“Then what was it?” I asked, not really looking for an answer.</p>
<p>“Feeling. Just feeling.” she replied.</p>
<p>“Wish I never felt.”</p>
<p>She reached to me and planted a tender kiss on my lips. It was warm and sweet, yet filled with melancholy, like the part of a sad song that closes a relationship.</p>
<p>“Then you would have never felt my kiss, nor any kiss you ever received, not even hers.”</p>
<p>“Perhaps, that’d had been for the best. Where there’s no joy, there’s no pain.”</p>
<p>“But there’d still be no joy.” She whispered.</p>
<p>She kissed again, then let me go and walked to the door. She turned the knob but stopped for a brief moment.</p>
<p>“Trust me.” she turned and looked at me “If there’s a thing I’ve learned after so much time, is that the sweet, even if brief, is always worth the bitter.”</p>
<p>She opened the door, and for the first time, I saw the void on the other side.</p>
<p>“What should I do now?” I asked.</p>
<p>She smiled.</p>
<p>“Live.”</p>
<p>“And If I can’t find a reason to do so.”</p>
<p>“Then, make your reason to find a one and help others do the same.”</p>
<p>Finally, she walked out and closed the door behind her. I crawled on to the bed and fell asleep shortly after.</p>
<p>Exactly at what time I woke up, I’m not sure, but the sun was brighter than I’d ever seen it. The empty bottle of pills was still in my hand. I put it away and stood up to look at myself in the mirror. I was a mess of swollen eyes and matted hair.  There was very little I remembered about last night besides the bottle of pills; just this very odd feeling of heartache mixed with love. Moreover, I was still there… still alive.</p>
<p>I sat at the edge of the bed with my hands on my face, not knowing what to think about my situation. What should I do now? What could I do now? I looked around the room in my quest for meaning and came across a familiar sight. It was a picture of my girlfriend, Katie, and me at some barbecue some two or three years ago. Even when the doctors told her about the cancer she still smiled the same, like if the sun was inside of her. I remembered what she used to say when people asked her how did she deal with it, how did she found the strength to move on:</p>
<p>“I think” she’d say “That it is because I have a reason for it. I can go on because I want to live, and who knows, maybe when someone sees me living, they’d want to live too.”</p>
<p>“&#8217;Make your reason to find a one and help others do the same.&#8217;” I whispered, in a bit of a shock, with a tear in my eye. “I’ll try.”</p>
<p>Photographers: <a href="http://www.stefanomajno.com/">Stefano Majno</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Jude Quinn' src='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/91eaedabe031b1b2d764470d933b6b2b69f725cf848e03bafc809a1dceeb54fa?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/english/author/attem10/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Jude Quinn</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Terrible writer that's very good at acting like a good one.</p>
</div></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/english/stay-the-night/">Stay the night</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com/english">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">137462</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>