Don pendejo

20 febrero, 2020

-«Ya deja de llorar, cabrón»-. Le dije a Foster mientras estábamos viendo una película.

-«No puedo»- me contestó con voz ronca.

Recientemente su novia lo dejó por otro wey, no sé mucho al respecto, solo sé que la chica se hartó de que no la respetara. Me alegra que lo haya dejado, con Foster pasa una puras tristezas. Hasta yo que soy su amiga lo sé.

Éste sujeto me contó que la chica lo vio besándose con otra, él no se ha cansado de decir que fue la única vez que lo hizo en los 8 meses que tenían de relación, aunque yo lo había visto varias veces besándose y ligar con otras chicas en todo este tiempo, de igual forma yo lo dejo ser.

  • « Wey, la extraño», me dice Foster entre lágrimas.
  • «Déjame ver la pinche película»- le repliqué.

Después de un rato de silencio se levantó, y entre lágrimas dijo:

-«Yo sé que piensas que soy un imbécil, que estoy así porque soy un pendejo porque decidí fallarle a esta ruca, pero… no creí que me iba a pesar tanto, nunca creí que algún día la iba a hacer llorar y sentirse tan mierda para que decidiera buscarse a otro. Soy un pendejo y me pesa»-.

-«Ya te dije que me dejes ver esta pinche película, cabrón»- Le contesté enojada mientras subía el volumen de la televisión y pensaba en lo patético que se veía llorando por algo que él mismo se buscó. .

La verdad es que escuchar lloriqueos de hombres pseudo arrepentidos a mi no me va, de vez en vez me tocan el corazón, pero es raro. Todo mundo sabe que creerle algo a esas madres con pene no resulta bien, les das la mano y te agarran la pata. Lo aprendí en mi última relación, el muy cabrón me prometió más de cinco veces que iba a cambiar (de vieja yo creo). Pero bueno, esta historia no habla sobre mí (no explícitamente).

La película estuvo muy bonita, habría estado mejor si Foster no se la hubiera pasado lloriqueando, pero la vida nunca está a pedir de boca.

A mi me gusta ver los créditos de las películas, para mí una película no se acaba hasta que pasan todos los créditos. En cuanto éstos se acabaron apague el televisor, le di un trago a mi chela y le dije a Foster:

-«Mira, no sé si realmente te duela el hecho de haberla perdido o si solo estás así porque la idea de que otro wey se la está tirando es la que te está consumiendo, no lo sé y ciertamente no me importa, solo ten por seguro que el sujeto con el que ahora está es mucho mejor que tú y eso es bueno porque significa que ella aprendió la lección: NO ANDAR CON PENDEJOS… yo sé que no te lo estás pasando bien, solo sigue llorando, se te va a pasar».

Y así fue…Foster siguió llorando hasta las 2: 20 AM mientras escuchaba canciones de moenia y belanova, luego se quedó dormido sobre la alfombra de la sala. Al final le aventé una cobija con un tigre estampado, hacía frío.

A veces las personas la cagan, lastiman a la gente que dicen querer y cuando se dan cuenta de lo que hicieron, es tarde para remediarlo. Too late, bitch.

Da igual, buenas noches, Foster. Para la otra me dejas ver a puta película, ya ni entendí el final, no sé si Catherine aventó a su mamá o si la mamá se tropezó y cayó sola.

Fotografía por Pierre Wayser

por

La vida es una constante de desgracias, siéntate a leer.