Digamos que un día regresas al mismo lugar donde arranqué una flor y te la regalé. Digamos que vuelves a pensar, aunque sea un momento en mí. O bien, digamos que vuelves al mismo sitio y no recuerdas nada.
Fotografía por Abel Ibáñez G.

Digamos que un día regresas al mismo lugar donde arranqué una flor y te la regalé. Digamos que vuelves a pensar, aunque sea un momento en mí. O bien, digamos que vuelves al mismo sitio y no recuerdas nada.
Fotografía por Abel Ibáñez G.