De repente sané

Todo el tiempo mi mente como taladro, cansada y enojada conmigo por truncar mi propio camino, cansada de autosabotearme por vivir con miedos. Llegó el día en que tuve que dejar de creer que estaba convaleciente, dejar de creer que vivía enferma y comencé a sanar, dejé a un lado los pensamientos mediocres que no merecía tener cosas buenas en mi vida, que todo me salía mal y como no quería, la vida misma me abrazó.

Dejé de ser desagradecida y comencé a creermela que merecía todo el amor del mundo y me amé tanto que no necesité más abrazos pobres sin sentir, dejé de darle poder a todo aquello que me lastimaba y me hacía sentir incómoda y ese día sentí y conocí la libertad. Fue cuando por fin entendí que todo lo que mi mente cree, es lo que atraigo en mi realidad y se convierte.

Darme cuenta que todo siempre estuvo dentro de mí, en mi manera de pensar, hablar, actuar, sentir y que todo lo exterior es el claro reflejo de lo que llevo adentro.

Dejé de obligarme a estar con gente que no me hacía sentir bien ni feliz, hacerle caso a los demás y empecé a hacerme caso y a escuchar mis entrañas, mi corazón.

Llegué a entender y comprender que soy la única que puedo cambiar mi vida, que puedo vivir agradecida y muy feliz y que hay días en donde me permito llorar, entristecerme, reír, enojarme, bailar, dormir, comer una golosina, odiar, gritar, perdonarme… Siempre fui yo.

Quiero seguir viendo como mi vida se convierte en un maravilloso milagro. Una vida llena de aceptación y felicidad.

Vivimos en un mundo en el que hacemos lo que queremos y creemos, y para hacer algo diferente, debemos creer en algo diferente, tomar todas las alternativas que existan y deshacernos de creencias obsoletas que no hacen más que volcarnos en la infelicidad.

Sigo evolucionando y creyendo en mí, aceptando mi luz y oscuridad, aceptando que no soy perfecta y que todo lo que me presiono por hacer, es perdida de tiempo. Solo quiero vivir en paz, respirar profundo y sonreír, saber que todo lo que venga será bueno para mí crecimiento personal.

Fotografía por Patricia Ruiz del Portal

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Sección: Inside
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Adriana Balderas Abarca, artista escénica y escritora, nació en Durango, Durango en 1984. Actualmente radica en el estado de Tlaxcala, México. Virgo. Amante del arte en general. Comienza sus estudios en la universidad en el estado de Puebla en el Instituto de Estudios Superiores incorporada a la BUAP, en la carrera de Ciencias de la Comunicación y Apreciación Cinematográfica. Licenciada en Artes Escénicas, con especialidad en Dirección y Montaje Teatral.