De lo onírico a lo accidental

21 abril, 2021

Sueños y sueños,
habitados por fantasmas,
se componen de olas y palabras
que deletreamos entre instantes.
Sueños y sueños,
translúcidos y huérfanos,
nos miran
a través de sus ecos,
como una espiral petrificada
donde se despliegan las voluntades
de todos los tiempos.
Sueños y sueños, inciertos, radicales.
Sueños y sueños, pintados por lo distante.
Sueños y sueños, dónde todo es inefable,
infalible, accidental, casi imaginario.
Sueños y sueños,
dibujados por las ruinas,
se construyen de nieve
y hormigas que inundan las avenidas.
Sueños y sueños,
evaporados, humeantes,
territorios oníricos
donde se come poesía
detrás de la puerta prohibida
y bajo un cielo tiritante
en cuya corteza a veces nos despertamos.
Sueños y sueños
que son comisura,
que son vago escaparate.
Sueños y sueños,
que son ardid, clamor
y viento detenido;
nos llaman desde la duda,
nos desdibujan,
nos comparten.
Sueños y sueños traducidos,
son habitados por abismos,
son construidos por rupturas
que van y vienen
al mismo ritmo
en que desaparece
nuestra escritura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *